Kosacoff: “Sin transformación productiva, empleo y visión de largo plazo, la macro no será sustentable”

El reconocido economista y especialista en desarrollo industrial, Bernardo Kosacoff en dialogo con Maxi Montenegro reconoció los avances del Gobierno en materia de estabilización, pero se diferenció frente a la apertura comercial irrestricta. Reclamó por una “transición inteligente”.

El gobierno de Javier Milei logró un rápido avance en la estabilización macroeconómica, pero el debate ahora se traslada a la microeconomía y al impacto de la recesión y la apertura importadora en las empresas argentinas. En su paso por el stream de Plan M, Bernardo Kosacoff dejó definiciones contundentes sobre los límites del plan oficial y la necesidad de una estrategia de desarrollo a largo plazo.

“La estabilización macro ha tenido avances sin duda y tiene nuevos dilemas que están en sintonía fina. El punto de apoyo es mucho mejor de lo que teníamos en el pasado”, reconoció Kosacoff al inicio de la entrevista. Sin embargo, lanzó una advertencia central para el equipo económico: “Si esa consistencia macro no tiene una respuesta dentro de la transformación del aparato productivo y la generación de empleo y alguna visión de desarrollo sustentable en el largo plazo, la macro tampoco en el mediano plazo va a ser sustentable”.

A diferencia de otras crisis históricas, el economista destacó un elemento a favor en el actual cambio de régimen económico: el bajo nivel de endeudamiento corporativo. “En el punto de partida las empresas estaban bien financieramente. Recordá que cuando rompimos la convertibilidad, la morosidad en los bancos era del 30% y las empresas debían más plata de lo que valían”, sostuvo.

La diferencia con Sturzenegger 

Uno de los momentos más interesantes de la charla se dio al analizar la postura del ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, quien dijo que proteger a la industria local encarece los insumos (como los neumáticos, el aluminio o la chapa), destruye empleo aguas abajo y que, por el contrario, facilitar la importación termina estimulando las exportaciones.

Kosacoff coincidió en que Argentina debe tener una economía abierta, ya que el proteccionismo cerrado fracasó al otorgar premios a la especulación financiera por sobre la producción. No obstante, cruzó la visión “de manual” del Gobierno sobre el impacto automático de las importaciones: “Lo que plantea Sturzenegger es cierto, pero en el medio hay una secuencia. Tenés tres o cuatro años para generarlo”.

Para el especialista, el salto hacia la competencia global no ocurre de un día para el otro. “No tengo la menor duda que tener mejores importaciones es bueno, pero para mí es tener mejores importaciones para tener una especialización intrasectorial en las cadenas globales de valor. Y para esto tenés que dar las condiciones de cómo generas tus ventajas competitivas, no es simplemente porque importes mañana vas a exportar”, subrayó.

En ese sentido, Kosacoff le reclamó al Gobierno que mire las deficiencias sistémicas que enfrentan los empresarios puertas afuera de sus fábricas:

  • Falta de crédito: “El sistema financiero argentino tiene una profundidad muy baja… no existe capacidad para evaluar el riesgo crediticio de las empresas”.
  • Déficit logístico: Las empresas enfrentan costos enormes por el estado de las rutas, por tiempos, rompiendo camiones e impidiendo esquemas eficientes de producción de “justo a tiempo”.
  • Carga impositiva: Cuestionó que el Gobierno haya priorizado bajar el Impuesto PAIS en lugar de aliviar cargas que traban la producción, como el impuesto al cheque o las retenciones.

Monopolios locales y el factor China. El desafío para las pymes y la industria

Frente a la queja recurrente de las pymes por el alto costo de los insumos de uso difundido (aluminio, acero, petroquímica) producidos por gigantes como Aluar o Techint, Kosacoff explicó que estas grandes plantas nacieron bajo estrategias de promoción estatal en los años 70 y hoy operan en la frontera tecnológica internacional. Al requerir enormes escalas, es inevitable que operen como jugadores únicos en el mercado interno. Por eso, Kosacoff fue tajante sobre el rol del Estado: “La única forma de ser eficientes es mediante monopolios porque se necesitan de grandes economías de escala, pero acá lo que se requiere es justamente tener el marco regulatorio para que no hagan abuso de su posición dominante”.

A su vez, advirtió que la apertura total enfrenta hoy un riesgo que no existía décadas atrás: el rol de China. Kosacoff explicó que el gigante asiático tiene una sobreoferta productiva, caída de su demanda interna y precios distorsionados porque su sector público subsidia energía, financiamiento y terrenos. “En el comercio internacional tenés que tener la vigencia del dumping porque gran parte del comercio hoy ocurre con estos mecanismos”, explicó justificando las barreras de defensa comercial frente a la competencia desleal.

“El fanatismo y el libro de sociedades ya desarrollados no alcanza hacia dónde uno quiere llegar”, sostuvo en el cierre Kosacoff. El Estado no puede limitarse a “confiar” en el mercado; debe “crear mercados”. El comportamiento del empresario argentino responde directamente a los incentivos del entorno. Para ilustrarlo, el analista recurre a la analogía del Vikingo: un navegante que llega a la costa con armas y mercancías. Si las reglas de juego premian el intercambio, será un comerciante que genera valor; si las reglas son débiles o perversas, se convertirá en un pirata que busca la renta extraordinaria y el arbitraje cambiario.

“La urgencia de este cambio es absoluta. Argentina posee una capacidad emprendedora de vanguardia y activos en sectores clave como energía, minería y agroindustria. No obstante, estos sectores extractivos por sí solos no garantizan el empleo pleno. La sostenibilidad del modelo se juega en su capacidad de generar encadenamientos de valor que multipliquen la generación de divisas y conocimiento, evitando que la apertura sea un proceso de desmantelamiento pasivo”, afirmó. 

Para el experto en desarrollo industrial, el éxito del modelo depende de las herramientas que le otorgue al “Vikingo” argentino. Si el Estado no provee las “armas” necesarias: logística eficiente, financiamiento a la innovación, reglas claras contra el dumping, el emprendedor se verá forzado a la piratería o a la retirada. 

En esa línea, consideró que las reformas laboral e impositiva que son necesarias, el mercado se anticipó y las operó de hecho antes, aumentando la informalidad y la tasa de interés. Los mercados operan en base a reglas e instituciones”. sostuvo Kosacoff. Y dejó un mensaje claro para la Casa Rosada: “Indícame justamente la transición sin destruir tus capacidades y dando los incentivos para que la gente asuma los riesgos y genere valor y empleo, sin el cual la macroeconomía en el mediano plazo nunca se va a sustentar”.