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Según el Estimador Mensual de la Actividad del INDEC, la actividad económica cayó un 26,4% en abril, respecto del mismo periodo de 2019 y 17,5% respecto a marzo pasado. La contracción económica acumulada en el bimestre marzo y abril, producto de la pandemia y las medidas de aislamiento obligatorio, alcanzó 25,9%.

Para analizar la magnitud de la caída en la actividad económica de abril, es interesante compararla con las dos últimas mayores contracciones económicas: la crisis de 2002 (iniciada en el año 1998) y la crisis internacional del 2008-2009.

 En el primer caso, la actividad económica se contrajo 21,2% (entre julio de 1998 y marzo de 2002). En la crisis de 2009 (entre septiembre de 2008 y mayo de 2009 ) la retracción acumulada en la actividad económica fue de 10,6%.

Los números de la crisis 2020 impactan por la magnitud de la caída y también por la velocidad. Prácticamente, se observa una “caida libre” del estimador mensual de la actividad económica (ver gráfico).

Vale señalar que, en el mes de abril se observó la mayor caída interanual registrada el EMAE entre los años 1993 y 2020. El anterior registro récord era marzo de 2002, cuando la economia cayó un 16,7%, respecto del mismo mes de 2001.

 Los 15 sectores relevados por el Indec mostraron una variación en terreno negativo, en la comparación entre abril de 2020 y el mismo mes del año pasado. Las mayores caídas del mes de abril se dieron en “Construcción” (-86,4%) , “Hoteles y restaurantes” (-85,6%); “Otras actividades de servicios comunitarios, sociales y personales” (-72,1%)  , “Industria” (-34,4%)  y “Salud” (-32,6%), todos en términos interanuales. 

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En tanto, los sectores que registraron las menores caídas fueron: “Intermediación financiera” (-3,2%); “Electricidad, gas y agua” (-8,3%); “Agricultura  y ganadería” (-10,3%) y “Enseñanza” (-10,6%).

Para el mes de mayo se espera una recuperación de la actividad económica (respecto a los registros de abril), producto de la flexibilización de las medidas de aislamiento obligatorio en gran parte de las provincias (con excepción de AMBA y Chaco) .

Probablemente junio refleje indicadores de actividad similares a mayo. Sin embargo, a partir de julio comienzan las dudas. Ya que el aumento en las restricciones en AMBA combinado con menor ayuda económica del Gobierno para el resto de las provincias puede deteriorar nuevamente los números de la economía.

El segundo semestre mostrará que forma tiene la recuperación económica. La menos probable es la recuperación en forma de “V” (rápida) y el mayor riesgo es que sea en forma de “L” (con un estacamiento en un nivel muy bajo de actividad)

Todo indica que el rebote de la economía será lento. Más aun si hay idas y vueltas en cuanto a las medidas de aislamiento.

La clave estará en como se transitan los próximos meses. Si hay arreglo de la deuda con los acreedores privados (bajo legislación extranjera) en el corto plazo, o si habrá un “default duro”. Cómo se “absorbe” el excedente de pesos emitidos por el BCRA para asisitir al Tesoro Nacional una vez superada la Cuarentena. Y a nivel de la microeconomía, cómo quedan las empresas y en especial las PyMEs ante tamaña crisis.