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Los últimos datos del Indec confirman que, en lo que va de su gestión, el presidente Macri tuvo más meses de recesión –de caída de la actividad económica—que de crecimiento. Las cifras son contundentes.

   Desde que asumió, Macri acumula 20 meses de caída de la actividad en la comparación interanual, en comparación con igual mes del año anterior: 9 meses con la recesión de 2016 y ya van 11 meses de contracción con la recesión que se inició en 2018. A su vez, sólo suma 16 meses de expansión: los primeros 3 meses de gestión y 13 meses de la reactivación de 2017 (ver gráfico). Quedan indefinidos unos 3 meses en los que hubo leves bajas o subas (del orden 0,1 o 0,2%).

   Aún si a partir de mayo próximo la comparación interanual (en comparación con meses de derrumbe de la actividad) empezara a dar positivo, en la cantidad de meses podría apostar a empatar o incluso quedar con algún más en verde que en rojo. Sin embargo, si la caída del PBI fuera este año del orden del 1,5% como prevén la mayoría de las consultoras privadas, el saldo de los 4 años de gestión sería que la economía se achicó alrededor del 3%.

   Como la población crece al 1,1% anual, la caída del PBI per cápita sería mucho mayor. (Ver acá: “El balance económico puro de Carlos Melconián: los 4 años de Macri mostrarán peores resultados que el segundo mandato de Cristina”).

   En marzo la suba del dólar y la aceleración inflacionaria “sepultaron” el rebote de la economía. Si había algún brote verde durante enero y febrero, se marchitó. El estimador mensual de actividad (EMAE-Indec) cayó 6,8% –en relación a marzo del año pasado– y lleva 11 meses consecutivos en baja.

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   Pero en marzo, además, la actividad cayó 1,3%, en términos desestacionalizados, respecto de febrero; tras dos meses (enero y febrero) en que el índice sin estacionalidad había marcado una leve mejora en relación al mes anterior, lo cual había entusiasmado al Gobierno.

   Uno de los datos más impactantes es que con semejante caida, la economía opera hoy con niveles de actividad similares a los de fines de 2010 y principios de 2011. Es decir que la economía argentina muestra en 2019 un tamaño equiparable a 9 años atrás. Pero como la población creció al 1,1% anual, hay que repartir la misma torta (económica, de actividad y empleo) entre muchos más argentinos.

   En marzo, el “Comercio” profundizó su caída a 14,6%, la industria se contrajo 13,2%, la intermediacion financiera cayó 13,9% y la construccion bajó 7,1% en relación a marzo de 2018. El 90% de la caida de la actividad económica se explica por estos 4 sectores, que a su vez concentran el 45% del empleo en Argentina.

   Tras dos datos levemente positivos (enero y febrero de 2019) el viceministro de Hacienda, Miguel Braun, se animó a asegurar que la recesión habia quedado atrás. Esas palabras quedaron descolocadas tras el dato publicado ahora por el Indec.

   El detalle del índice elaborado por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos muestra que con “el campo” sólo no alcanza para revertir la recesión económica. El agro creció un 10,8%, comparando marzo último contra mismo mes del año pasado (ver gráfico). Sin embargo, el resto de los sectores cayeron en la misma comparación 8,2% interanual. Y a nivel agregado la actividad se contrajo 6,8% en marzo respecto de marzo de 2018.

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   En los primeros tres meses del año, la actividad cayó 5,7% en comparación con el primer trimestre del año pasado. Mientras que, en términos desestacionalizados, el primer trimestre de 2019 cerró con una baja de 0,2% en relación al cuarto trimestre de 2018.

   Sólo 3 sectores (agro, salud y enseñanza) de los 15 relevados por el Indec, mostraron una variación en terreno positivo, en la comparación entre marzo de 2019 y el mismo mes del año pasado. Pero las subas en “salud” (0,2%) y “enseñanza” (1%) fueron mínimas y no alcanzan como contrapeso del resto de los sectores, que cayeron en algunos casos con cifras de dos dígitos. Además, “Electricidad” cayó 6,1%, “Transporte” bajó 3,6% al igual que “Servicios inmobiliarios”. La mineria se contrajo 1,8% y “Hoteles y restaurantes” disminuyó 0,2% -todos en términos interanuales-. Todos los indicadores muestran que la salida de la recesión será muy lenta.
   La Universdad Torcuato Di Tella difundió su “índice Líder”, que en base a una serie de variables anticipa si existe algún cambio en el ciclo económico 6 meses antes. En abril cayó 0,66% respecto de la medición del mes anterior. Mientras que la serie tendencia-ciclo del Indice Lider bajó 1,33%. El informe de concluye que “los datos sugieren una baja probabilidad de salir de la recesión en los próximos seis meses”.