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El impacto de la pandemia y la cuarentena fueron muy fuertes en el mercado laboral. Según los números del Ministerio de Trabajo, en base al SIPA (Sistema Integrado Previsional Argentino), entre marzo y julio se perdieron 263.500 puestos de trabajo asalariados privados registrados. Hubo un “rebote” muy tibio de la actividad en agosto y septiembre que permitió recuperar 15.400 puestos de trabajo asalariados .

A pesar de la doble indemnización para despidos sin causa y el “plan de salvataje” del Gobierno, el nivel de empleo se derrumbó durante la cuarentena. El récord de destrucción de puestos de trabajo fue en abril cuando se perdieron 158.062 empleos asalariados formales, seguido por el mes de mayo con 49.338 asalariados formales menos.

En agosto, con la reapertura gradual de la actividad económica, la cantidad trabajadores asalariados formales en el sector privado comenzó a recuperarse muy lentamente (+ 2.617 empleos). En septiembre subieron 12.774, respecto a agosto. Entre agosto y septiembre se recuperaron entonces unos 15.391 puestos de trabajo, menos del 10% del total de empleo asalariado en blanco destruido durante la cuarentena dura.

Si se toma en cuenta el “empleo formal total” de la base del SIPA (que no solo incluye asalariados sino también cuenta propistas), entre marzo y mayo, la pérdida de puestos de trabajo llegó a los 375.400 puestos de trabajo formales.

 Sólo en abril se registró una caída de 189.900  puestos de trabajo formales frente a marzo (en la serie con estacionalidad). El número de puestos de trabajo formales totales -incluye asalariados privados, públicos, monotributistas, autónomos y personal en casas particulares- se redujo de 12.089.900 a 11.714.500 entre febrero y mayo, respectivamente.

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Mientras que entre junio y septiembre hubo una recuperación de 154.400 puestos de trabajo, es decir que se recuperaron el 41% de los empleos, principalmente cuentapropistas, que se habían dado de baja en durante la cuarentena dura. En el mes de agosto hubo 49.419 empleos formales más y en septiembre se registraron altas de otros 46.904 puestos de trabajo adicionales. Obviamente, la recuperación de altas ante el SIPA de empleos cuenta propistas es mucho más veloz que los trabajos asalariados formales.

Si se excluye al sector público el golpe al sector privado es todavía mayor. Pese a la crisis, entre febrero y septiembre se incorporaron al sector público (Nación, provincia y municipios), 36.106 personas.

El número total de empleados en el sector público, igualmente, todavía está por debajo del nivel de diciembre de 2019. En ese mes eran 3.248.387 en los tres niveles de gobierno y en septiembre fueron 3.218.912. La diferencia se explica porque, como en todo cambio de gobierno (Nación, provincias y municipios) hubo un ajuste de 65.500 empleos públicos entre diciembre y febrero pasado que, como también es habitual, empezó a recuperarse a partir de marzo, con el recambio de nombres. Así, entre febrero y septiembre el empleo publico creció, como se mencionó, en 36.106 puestos.

Entre febrero y mayo pasado, los monotributistas independientes cayeron 6,3% (103.000 contribuyentes menos). Mientras que entre junio y septiembre, se registraron 125.160 monotributistas más.

Entre febrero y septiembre, los asalariadas de casas particulares registradas ante la AFIP se redujo 4,2%: pasaron de 498.630 a 477.740, es decir, 20.890 menos.

Como siempre, es difícil saber qué proporción de estos puestos de trabajo se perdieron definitivamente o pasaron a la informalidad. A diferencia de las bajas de los asalariados privados, cuyas bajas ante el SIPA corresponderían principalmente a despidos o cierre de empresas.

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Es interesante comparar los datos anteriores con la destrucción de empleo que ya arrastraba la economía desde abril de 2018 cuando estalló la crisis y la recesión en el último año y medio de la gestión Macri.

Entre marzo de 2018 y diciembre de 2019, se perdieron 303.360 puestos de trabajo asalariados privados formales. Sobre esa destrucción de empleo, se suma en los últimos meses la pérdida de otros 248.000 puestos asalariados privados entre febrero y septiembre pasado.

Por otra parte, el número de empresas registradas como empleadores en AFIP pasó de 539.053 en marzo pasado a 524.688 en septiembre.  Es decir, una caída de 2,7%: 14.365 empresas menos.

Las actividades con mayores bajas ,entre marzo y septiembre, en el registro de empleadores de AFIP producto de la pandemia y las medidas de aislamiento fueron : Comercio con 4.207 casos; Hoteles y Restaurantes 4.066; Transporte con 1.556 empresas dadas de baja; Servicios profesionales y científicos con 1.112 registros menos; Construcción con 688 casos menos y por último , Servicios  Artísticos, Culturales, Deportivos y de Esparcimiento que tuvo 599 empleadores registrados menos que en marzo pasado.

Amílcar Collante