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El BCRA en su informe de política monetaria alertó que, en los próximos meses con la reapertura de la actividad, con el reinicio de las negociaciones salariales y la recomposición de los márgenes de comercialización minorista, aumentarán las presiones inflacionarias. Por eso dice que actuará con todas sus herramientas ante excesos de liquidez de pesos. En otras palabras, le abre la puerta a una nueva suba de la tasa de interés de referencia (la tasa de las Leliqs, las letras de Liquidez del BCRA, actualmente en 38%).

Según el informe de política monetaria de agosto, la baja en la tasa de inflación durante el segundo trimestre de 2020 se debió a la ausencia de ajustes en las tarifas de servicios públicos, la volatilidad acotada del “dólar “ (que sube a un ritmo del 2,5% mensual), y la  “cuarentena”, con la disminución del gasto de los hogares, un combo que permitió contener la “inercia inflacionaria”.

Vale señalar que la inflación interanual se ubicó en 42,4% en julio/20 –respecto a julio/19-. Es decir, 11,4 puntos porcentuales por debajo de la inflación de diciembre/19, respecto del mismo período de 2018.

Para la segunda mitad del año el Central espera un “recalentamiento” de la inflación y un “reacomodamiento gradual de precios relativos” a medida que se levanten las restricciones de movilidad.

El informe del BCRA destaca que fue distinta la dinámica inflacionaria que tuvieron los servicios respecto de lo bienes. La principal causa de la desaceleración de la inflación en el segundo trimestre de 2020 obedece a la dinámica de los precios de los servicios. Y probablemente, estos últimos son los que más rápido ajustarán una vez que se realice la reapertura de la economía. 

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Los servicios mostraron una rebaja significativa en el ritmo de aumento de precios, respecto del primer trimestre del año. Los servicios privados sólo subieron 1% (entre abril y julio). Algunos incluso tuvieron un ajuste a la baja de las tarifas , como en el caso de educación privada y seguros de automotores.  Mientras que otros servicios no tuvieron actividad (por ejemplo, los vinculados al turismo y ocio) y consecuentemente, no tuvieron precios efectivos.

Por otro lado, las tarifas de servicios públicos se mantuvieron “congeladas” (luz, gas, agua y transporte) o mostraron aumentos acotados como servicio de telefonía.

En tanto, la dinámica de los precios de los bienes –en promedio- fue menor al trimestre anterior. Sin embargo, en algunos rubros los precios de bienes subieron por encima del primer trimestre del año.

En el caso del rubro  “Alimentos y bebidas”  tos aumentos de precios fueron acotados por los programas de “Precios cuidados” y “Precios máximos”.

En cambio, otros bienes sufrieron aumentos de costos originados en restricciones de oferta, por la incertidumbre acerca de la reposición de stocks y por la disparada en la “brecha cambiaria” (entre la cotización del dólar oficial y los “dólares alternativos”), como el caso de bienes durables.

En mayo pasado el BCRA emitió la Comunicación “A” 7030, limitó el acceso al mercado de cambios de empresas importadoras y de esa forma redujo la oferta de bienes importados.

Además, la incertidumbre sobre la renegociación de la deuda y el impacto de la pandemia disparó la brecha cambiaria arriba del 70% .

Estos factores incidieron directamente en los precios de algunos bienes, especialmente aquellos con alto contenido importado . Por ejemplo, los electrodomésticos que se incrementaron 27,3% promedio entre abril y julio, mientras que el dólar oficial subió solo 12,9% en el mismo período (ver gráfico).

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Asimismo, en los artículos de indumentaria también operaron restricciones de oferta. Entre abril y julio, los precios subieron 18,2%.

Para el año 2021 el BCRA en su informe afirmó que “se proyecta una fuerte reducción del déficit fiscal primario, ya sin las masivas asistencias extraordinarias a las familias y empresas” .

Sin embargo, aún no hay un número presupuestado por el Ministerio de Hacienda para el déficit primario del año 2021. Es clave que se establezca dicha meta fiscal. Y también saber cuánto del déficit primario será financiado via emisión del BCRA.  La respuesta, al parecer, recién se conocerá con la presentación de la Ley de Presupuesto 2021.

Amílcar Collante