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El Gobierno esta más cerca de hacer más restrictiva la “cuarentena” que de reabrir la economía (especialmente en AMBA). Alberto Fernández le pidió al grupo de epidemiólogos que le fije el límite sanitario (que de cruzarlo) se volverá atrás en las medidas de aislamiento. En el plano económico la situación de las empresas es crítica. Sin un plan que les de certidumbre sobre cuándo y cómo volverán a la actividad, lo más probable es que muchos “bajen sus persianas”.

Los dos principales programas del Gobierno para amortiguar la crisis son el programa  ATP (Programa de Apoyo al Trabajo y la Producción) que cubrió el 50% de los sueldos -por hasta el equivalente a dos salarios mínimos-  de 2.340.000  trabajadores (245.000 empresas). Mientras que el IFE (Ingreso Familiar de Emergencia) otorgó 10.000 pesos mensuales a 8,4 millones (asalariados informales, cuentapropistas de bajos ingresos, desocupados e inactivos). También está el programa de créditos a monotributistas y autónomos: se desembolsaron 340.000 créditos (de los 479.000 aprobados por $52.272 millones),  que promedían los 109.000 pesos por beneficiario.

La extensión de la cuarentena implica un costo fiscal que deberá asumir el fisco. Como el Gobierno tiene deficit en sus cuentas fiscales se temina  financiando con emisión monetaria . De hecho, el BCRA ya emitió $1.052.000 millones ($ 1 billón, 52.000 millones) para asistir al Tesoro en lo que va de 2020.

La particularidad de la prolongación de la cuarentena será que la ayuda del Gobierno (para mantener “en pie” a las empresas y garantizar algún ingreso de los trabajadores) será menor que los meses pasados.

En pocas palabras, el Gobierno empezará a “cuidar” los números fiscales en el momento más crítico de la pandemia. Vale señalar que el mes de julio el estado nacional se incrementa el gasto público (al igual que en diciembre de cada año) por una cuestión estacional, ya que se paga el medio aguinaldo.

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Veamos cuánto costaría por mes prolongar el IFE y el programa ATP. En el caso del ATP, el mes de mayo hubo 2,04 millones de empleados que recibieron el salario complementario. El salario promedio otorgado por el Estado fue de 21.000 pesos por trabajador. Así Es decir, el costo mensual asciende a $42.800 millones.

En tanto, el costo de lFE si se consideran los 8,4 millones inscriptos en el sistema, ronda los $ 84.000 millones mensuales.

Es decir, si el Gobierno planeara para continuar con estas medidas necesitaría $126.800 millones mensuales (equivalente 0,4% PBI). Sin embargo, a partir de la cuota de junio el objetivo es achicar y condicionar el paquete de  ayuda a la economía real.

El Gobierno implementará un nuevo esquema para el ATP que implica “regionalizar” y focalizar la ayuda en zonas en donde haya mayor circulación del coronavirus. La ayuda dependera también de si se trata de un sector crítico o no.  

Además, se mantendrá la ayuda en aquellas actividades como turismo, industria del ocio (teatros, cines, etc) y actividades recreativas, que aún no pudieron reabrir ni siquiera en las provincias menos afectadas por el coronavirus. Además, aquellas empresas de más de 800 empleados ya no se podrán inscribir en el ATP.

Las “señales de austeridad” del Gobierno también incluyen al pago del medio aguinaldo. Desde el equipo económico se confirmó que se abonaría en 5 cuotas el medio aguinaldo de los trabajadores estatales con remuneraciones por encima de $80.000 (el 63% de los empleados estatales nacionales cobraría en una sola cuota) .

Además, se aclaró que el Gobierno Nacional no ayudará al sector privado para afronar el pago del medio aguinaldo.

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En parte, el mensaje de austeridad es probable que tenga como destinatario a las provincias y municipios. La intención es que repliquen ese esquema de aguinaldo en cuotas. Y asi evitar un mayor pedido de auxilio de la Nación. Vale señalar que uno de los mayores aumentos del gasto público (durante la pandemia) fueron las transferencias a las provincias.

Por último, el Gobierno está evaluando si reformula el IFE (Ingreso Familiar de Emergencia). Por ejemplo, si se reduce el gasto de todas las provincias excepto las más complicadas en términos de contagios: Buenos Aires, CABA , Chaco y Rio Negro (que representan el 48,7% del gasto en IFE). Se podría tener un ahorro fiscal de $43.075 millones mensual.

El Gobierno entiende que el “agujero fiscal” creciendo a este ritmo y consecuentemnte la emisión del BCRA, no es sostenible en el tiempo. Sin embargo, el “timing” de las medidas (de retiro de ayuda ATP y probablemente reducción del IFE) y su implementación (van 3 meses de pandemia y se dieron solo 2 pagos de ATP y de IFE), no es trivial. Hay muchas pymes en situación crítica. Sin ayuda ni un horizonte de mediano plazo, es probable que “cierren sus  persianas”. Con la consecuente disparada en  la tasa de desempleo.

Amílcar Collante