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Según la AFIP, la recaudación de mayo fue de $862.480 millones, un 72,2% superior a lo recaudado en el mismo período de 2020. Esto representa un aumento de 15,5% en términos reales (descontando la inflación). Es el noveno mes consecutivo que la recaudación crece en términos reales. En los impuestos vinculados a la actividad (IVA e Impuesto al Cheque) la recaudación creció 20,3% en términos reales. Las retenciones a las exportaciones dieron un salto de 268% interanual – nominal- por la disparada en los precios internacionales. En los primeros 5 meses del año aportaron el 9,8% de la recaudación total, récord en los últimos años.

La recaudación impositiva siguió creciendo fuertemente en mayo en términos reales. Hay que tener en cuenta que la comparación es con un mes base (mayo /20) con cuarentena estricta. Si se compara la recaudación mayo de 2021 contra mismo mes de 2019, todavía se registra una caída de 9,5% en términos reales.

La recuperación económica, sumada a los precios internacionales récord de las materias primas (en especial la soja arriba de u$S 600  por tonelada el mes pasado), y el efecto estadístico de comparar con un mes de cuarentena dura, fueron claves para la disparada en la recaudación tributaria. 

El impuesto al valor agregado (IVA), que está vinculado al consumo y actividad, subió 83,3% en términos nominales (respecto al mismo periodo de 2020). Es equivalente a un aumento de 22,6 % descontando la inflación (estimando una inflación de 3,8% para el mes de mayo). Si lo comparamos con mayo/19 arrojó una caída de 11,4% en términos reales. 

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El impuesto al cheque -impuesto sobre los créditos y débitos- subió 67,1% en términos interanuales (nominal), equivalente a un aumento de 11,8% en términos reales.  

La recaudación de seguridad social, vinculada al mercado laboral, tuvo un incremento de 70,2% -nominal- respecto de mayo de 2020. Es decir, subió un 13,9% descontando la inflación acumulada en los 12 meses previos.

En mayo, los derechos de exportación (retenciones) se dispararon un 267,8% interanual y totalizaron $ 91.034 millones de pesos. En términos reales la suba de la recaudación por retenciones fue de 146%.

Los ingresos por retenciones tuvieron el “empuje” de los precios internacionales de las materias primas. La soja –principal exportación- subió 88% en dólares en los últimos 12 meses. Se ubicó por encima de los 600 dólares por tonelada el mes pasado. 

En los primeros 5 meses del año, la recaudación por retenciones equivale al 9,8% del total de la recaudación impositiva. Ese número es 4 veces mayor al registrado para mismo período de 2018 (solo recaudaba el 2,5% del total). – ver gráfico-

De mantenerse en los precios internacionales actuales para la cosecha de los principales cultivos del país (soja, maíz y trigo), la recaudación por retenciones podría superar el 2,3% del PBI en 2021 (comparado con el 1,6% del PBI proyectado en el Presupuesto Nacional 2021).

En tanto, el Impuesto PAIS (recargo de 30% sobre los consumos en el exterior y para compra de dólares) tuvo una caída de 53,8% en mayo de 2021 respecto del mismo mes de 2020. 

La demanda de “dólar ahorro” se calmó por efecto precio. El mes pasado, el “dólar ahorro” cotiza arriba entre 160 y 165 pesos y los “dólares alternativos” e incluso el “dólar blue” se ubicaron entre 5 y 8 pesos por debajo de esa cotización en mayo. Esto desincentiva la demanda y redujo la recaudación. 

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En tanto, el impuesto a las Ganancias totalizó $214.548 millones y subió 51,8% en términos nominales (1,5% en términos reales). 

En resumen, en los próximos 2 meses la recaudación seguirá con el impulso positivo de las retenciones al agro. Sin embargo, se va a reflejar el impacto negativo sobre los impuestos vinculados al consumo y la actividad económica las restricciones a la movilidad por la segunda ola, aunque mucho más moderadas que el año pasado. El equilibrio de las cuentas fiscales es vital para Guzmán de cara a la negociación con el FMI. Además, cerrando la “brecha fiscal” el Tesoro Nacional disminuiría la dependencia a la “maquinita” de emitir pesos del BCRA y se acotarían los riesgos de una nueva crisis cambiaria.