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La Argentina y Estados Unidos tratarán que los empresarios de biodiésel de ambos países lleguen a un acuerdo para evitar que queden en firme los derechos provisorios que aplicó el Departamento de Comercio contra el producto argentino.
Así quedó definido luego de una reunión que mantuvieron el canciller Jorge Faurie, el ministro de la Producción, Francisco Cabrera y el encargado de Negocios de le Embajada de Estados Unidos, Thomas Cooney, quien fuera citado por el Ministerio de Relaciones Exteriores argentino.
"Respecto al biodiésel, siendo la reciente imposición de derechos compensatorios a las importaciones argentinas una medida preliminar consecuencia de una investigación promovida por productores privados de los Estados Unidos, la reunión sirvió para evaluar posibles soluciones dentro del marco de la legislación de dicho país antes (de) que se disponga una eventual sanción efectiva", informó la Cancillería en un comunicado. 

La nota indica que "se resolvió explorar los mecanismos previstos en la normativa estadounidense a fin de permitir a los sectores privados argentino y de los Estados Unidos llevar adelante un diálogo con el objetivo de arribar a un acuerdo mutuamente satisfactorio".
Por su parte, Cooney indicó a través de la cuenta Twitter de la representación diplomática que "estamos comprometidos a tener una relación positiva y madura con Argentina" y señaló que "los buenos socios superan desafíos con confianza y paciencia".
"Nuestra relación excelente es un proyecto a largo plazo. Hemos logrado mucho y hay más que hacer", señaló el diplomático.
El martes pasado, el Departamento de Comercio anunció la aplicación de derechos provisorios de 50 por ciento al biodiésel argentino en el marco de una investigación promovida por productores locales.
El próximo lunes, el encargado de negocios de la Embajada argentina en Washington, Sergio Pérez Gunella, junto con apoderados de las empresas, deberá hacer el descargo de la acusación ante las autoridades locales de comercio.
A partir de allí se abrirá un período de seis meses para que el gobierno de Donald Trump decida levantar o mantener las penalidades, con una posibilidad de que a fines de octubre pueda haber una audiencia aclaratoria.
Mientras transcurre ese período, ambos gobiernos apostarán a que los empresarios puedan lograr un entendimiento, que necesariamente debería pasar por habilitación de cuotas.
Las empresas argentinas tiene como ventaja que la Organización Mundial del Comercio (OMC) ya determinó hace dos años que el biodiésel argentino no está elaborado con dumping, en un idéntico conflicto con productores de la Unión Europea.