Contact Information

Los propios datos oficiales muestran, una vez más, la torpeza política con la que se maneja el Gobierno al eliminar para este año la devolución del 15% del IVA a jubilados y beneficiarios de la Asigación Universal por Hijo en sus compras realizadas con tarjetas de débito. En septiembre pasado, última información disponible, 1,5 millones de jubilados, pensionados, beneficiarios de AUH y pensiones no contributivas recibieron un reintegro por el uso de sus tarjetas. Pero los montos fueron muy pequeños: en promedio, a los jubilados se les reintegró 27 pesos (unos 30 pesos promedio en 2018), a los pensionados 34 pesos, a los que cobran AUH 47 pesos (40 pesos promedio el año pasado), y algo similar para los que reciben pensiones no contributivas (45 pesos). 
   Así, en septiembre el monto total de reintegros fue de $ 53,6 millones, una cifra muy menor pensada en términos del “costo fiscal”, que anualizada podría implicar a lo sumo entre 700 y 800 millones de pesos. Muy lejos de los $ 3.114 millones previstos en el Presupuesto 2019 para el programa, bajo el supuesto de que se podría fomentar y ampliar fuertemente el uso de las tarjetas. Paradójicamente, esta cifra del Presupuesto es la que habría motivado al Ministerio de Hacienda dar de baja el programa, aunque ahora la decisión está siendo revisada dada la repercusión negativa que tuvo.
   La gestión Macri decidió no prorrogar el beneficio establecido por ley en abril de 2016 y que tenía entre sus principales objetivos la bancarización de un sector que suelen moverse con dinero en efectivo, además de otorgar un plus a haberes muy golpeados por la inflación. Tal cual fue expresado en las campañas que el propio gobierno lanzó para publicitar la iniciativa. La medida entró en el “excel del ajuste fiscal” para cumplir con el deficit cero en 2019. Sin embargo, con los números equivocados. La Ley de Presupuesto 2019 contemplaba una partida por $3.114 millones (definida en términos de “gasto tributario”, es decir, de recursos que dejaría de percibir el fisco) para cumplir con las devoluciones del 15% del IVA a jubilados y AUH. En 2018 la partida presupuestada fue de $2.306 millones. Pero en ambos casos, esos números están muy lejos de la realidad de los reintegros efectuados.     Según los datos de Anses, en septiembre último, los jubilados recibieron unos 19,1 millones en reintegros; los pensionados 7,5 millones; quienes cobran AUH unos 13,7 millones; y quienes reciben pensiones no contributivas 13,3 millones. En total, 1,5 millones de personas, el 20% de los 7,5 millones personas que podrían acceder, recibieron casi 54 millones de pesos (ver cuadro). Está claro que anualizado, a lo sumo, el gasto fiscal podría rondar entre 600 y 800 millones de pesos. Una cifra mínima que vuelve todavía más inexplicable la decisión oficial.   
   El monto del beneficio tenía un tope de $300 por mes y por beneficiario. El mismo se mantenía igual desde 2016. Nunca fue ajustado por inflación, siendo que ese período la inflacion fue superior al 125%. Nicolás Dujovne dijo que "el gobierno nacional ha decidido no renovar este beneficio y concentrar sus esfuerzos en otras iniciativas de inclusión financiera". “Una ley aprobada por unanimidad, alivio para muchos jubilados, abandonada en un momento delicado del poder adquisitivo de nuestros ciudadanos mayores. Inexplicable. Quiero creer que esto se corregirá apenas empiecen las sesiones ordinarias”, retrucó el ex ministro de Hacienda y hombre de Cambiemos, Alfonso Prat Gay.
   Vale recordar que una de las las primeras medidas que tomó Dujovne al llegar al Palacio de Hacienda fue quitar la devolución del IVA del 5% para las compras con tarjeta débito a fines de 2016. Pero esa devolución implicaba montos muchos mayores y era aprovechada principalmente por sectores de clase media.