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Las últimas medidas que adoptó el Banco Central apuntan a subir la tasa de interés que los bancos pagan a los ahorristas en plazo Fijo. El titular del BCRA, Guido Sandleris cambió las reglas para no incumplir con el “congelamiento“ de la base monetaria en julio, con el aval de FMI.

   La semana pasada, el Banco Central “inyectó” al mercado más 100.000 millones de pesos, al no poder renovar parte de las Leliqs que vencían en poder de los bancos. Esto lo obligaba a hacer un esfuerzo grande hasta fin de mes para cumplir con el objetivo mantener a la base monetaria –circulante en poder del público más los pesos depositados por los bancos en el Central– congelada en $1,343 billones.

   Al final, para no incumplir la propia meta, el BCRA anunció que cambiaba la meta mensual de la base monetaria y la fijo bimestral para julio y agosto. Traducido: tomó esta medida para no tener que subir fuerte la tasa de interes de las Letras de Liquidez (Leliqs), la tasa de referencia que le paga a los bancos antes de la elección.

   Pero al mismo tiempo la entidad monetaria intenta con todos los instrumentos posibles que los bancos sigan mejorando la tasa de plazo fijo que pagan a los ahorristas para que no corran al dólar. Así, los presiona para que acerquen la tasa que pagan a los ahorristas a la tasa que cobran por las Leliqs (hoy en 58,9% promedio) que les paga el Banco Central (ver gráfico).

    Rercordemos que hubo momentos en el que el diferencial entre lo que recibían los ahorristas en depósitos a plazo y las Leliqs estuvo arriba de 24 puntos. Hoy esa brecha se acercó a cerca de 11 puntos.

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   Según el informe diario del Banco Central, hoy la tasa de interés de plazo fijo (para depósitos de hasta 59 días) se ubica en 47,25%. La tasa Badlar, para depósitos de más de 1 millón de pesos, es de 48,25%. Y la tasa de las Leliqs esta en 58,7%.

   Para ello, Sandleris decidió subir los encajes de plazo fijos que los bancos pueden constituir con Leliqs. Los bancos tienen una menor parte inmovilizada con rendimiento cero y mayor porcentaje en Leliqs. Es decir, los bancos podrán pagar un poco mas a los ahorristas ya que puede invertir más en Leliqs.

   De fondo, la señal que envía el BCRA es, primero, para no tener que aumentar mucho la tasa de rendimiento de las Leliqs en julio. Y “aspirar” montos de más de 25.000 millones de pesos diarios para cumplir con la meta de base monetaria. Segundo, para evitar la dolarización y que el depositante no piense en “salirse” de tasa de interes en pesos en la previa de las PASO, cuando vea que baja la tasa de interes.

   En simultáneo, el BCRA volvió a fijar un piso alto para la tasa de referencia de las Leliqs, que se anunció no bajará de 58% hasta el 15 de agosto –según lo informado por el Comité de Política Monetaria– les trasmite a los bancos la certeza de que pueden seguir pagando tasas más elevadas a los ahorristas, al menos hasta unos días después de las PASO.

   De hecho, en las últimas semanas, los bancos no habían renovado parte de las Leliqs, obligando al Central a emitir pesos para pagarles los vencimientos, como una actitud precautoria: quieren tener más dinero en reserva –por encima de los encajes legales– por las dudas que en las semanas previas a la elección o en los días posteriores se acelere el retiro de depósitos de los ahorristas para correr al dólar.

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   Sin embargo, la nueva movida del Central para garantizar tranquilidad cambiaria tiene un costo en la economía real. La tasa de referencia casi en 59% es un piso a su vez para las tasas de los créditos de los bancos, ya sean al consumo o a empresas (descubiertos en cuenta corriente, créditos personales, créditos prendarios, tarjetas , etc) .

   Hace 14 meses que el crédito cae en términos reales (descontando la inflación). En junio en términos nominales estaba en el mismo nivel que en junio del año pasado, con una inflación anual superior al 56%. Semejante ajuste es uno de los factores que explica el derrumbe del consumo y la inversión.