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Según los números del Ministerio de Economía, en enero se registró un déficit primario de $ 16.698 millones. Los ingresos totales ascendieron $ 895.581 millones y subieron 47,8% interanual. Mientras que el gasto primario totalizó $ 927.740 millones, con un aumento del 56,8% interanual. Por la estacionalidad, en enero suele acumularse un superávit fiscal. Entre los años 2017 y 2021 solo en 2020 se registró déficit fiscal primario en enero.

El acuerdo con el FMI exige un 2,5% del PBI de déficit primario para 2022. Es una baja de 0,5% del PBI respecto al resultado fiscal de 2021 (3% del PBI, pero incluyendo 0,5% del PBI de ingresos extraordinarios por el impuesto a los altos patrimonios). Para llegar a ese objetivo es clave que en el primer parte del año (cuando estacionalmente los ingresos fiscales superan al gasto público) se acumule un superávit fiscal que luego se revierte en la segunda parte del año.

Según lo informado por el Ministerio de Economía, en enero pasado, los ingresos totales fueron impulsados por la recaudación impositiva, que mejoraron 49,5% interanual en términos nominales. Sin embargo, registraron una caída en términos reales de 1,9% (contra una inflación de 50,7% interanual). El déficit fiscal primario fue de $16.698 millones y el déficit financiero (incluido los intereses de la deuda) ascendió a $150.664 millones (equivalente a 0,2% del PBI).

Los ingresos vinculados a la evolución de la actividad económica, como el IVA (+53,8% interanual) e impuesto a los créditos y débitos (+53,4%) reflejaron un incremento por encima de la inflación (50,7% interanual).

Mientras que el Impuesto a las Ganancias registró un incremento de 55% interanual y los derechos de exportación cayeron 12% interanual por una mayor base de comparación del comercio exterior, producto de la acumulación de declaraciones juradas de exportación y una mejora circunstancial en los términos del intercambio en dicho período.

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Los ingresos asociados a Aportes y Contribuciones a la Seguridad Social se dispararon +70,3% , casi 20 puntos porcentuales por encima de la inflación acumulada en los 12 meses previos.

Las partidas del gasto que crecieron por encima de la inflación acumulada en los 12 meses previos fueron: gastos de capital (obra pública), subsidios energéticos, jubilaciones y pensiones, AUH, y salarios.

 En tanto el resto de las partidas transferencias a las provincias y otros programas sociales (que no incluyen a la AUH) cayeron fuertemente en términos reales.

En enero, las prestaciones sociales (jubilaciones y gasto social), que explican el 55% del gasto operativo total, se incrementaron 4,3% interanual en términos reales (descontando la inflación). En tanto, el rubro “Jubilaciones y pensiones” reflejaron un aumento  de 8,6% -en términos reales-  en enero pasado (crecieron 63,6% interanual en términos nominales).

El rubro “otros programas sociales” (que no incluye a la AUH) es uno de los que más cayó en términos reales, debido a que en este ítem se incluían en 2021 partidas del llamado “Gasto Covid”. En enero pasado, reflejó un derrumbe de 33,5% respecto a mismo mes de 2021 (en términos reales) .

Vale señalar que en 2020 la partida “otros programas sociales” se multiplicó por 5,5 veces, y en 2021 se redujo a mitad.

El gasto en salarios públicos volvió a crecer en términos reales. En enero pasado, crecieron 55,7% interanual (contra una inflación acumulada de 50,7%).

Los “subsidios económicos” a las empresas de servicios públicos crecieron 49,6% interanual, por debajo de la inflación. Sin embargo, los subsidios energéticos se dispararon 75,9% interanual en enero. Es decir, crecieron 16,7% en términos reales.

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En 2021, los subsidios económicos (energía principalmente, y en menor medida transporte) ascendieron a $ 1.398.000 millones. -equivalente a 3% del PBI. Según el borrador de entendimiento con el FMI, el Gobierno se comprometió en bajar en 0,6% del PBI para 2022. Pero eso requeriría un fuerte aumento de las tarifas de luz y gas, muy por encima de la inflación, punto que reabrió la negociación con el Fondo y la interna en el oficialismo.

Los “gastos de capital” (obra pública) se dispararon en enero 83,2% respecto del mismo mes de 2021, en términos nominales. Crecieron casi 33 puntos porcentuales por encima de la inflación acumulada en los últimos 12 meses.

Las “Transferencias a las provincias” es uno de los ítems que más recortes reales sufrieron. En enero subieron solamente 35,7% (en términos nominales). Es equivalente a una caída del 10%   en términos reales. Es una de las partidas que, según lo que prometió el Gobierno al FMI, seguirá ajustándose este año.

Por último, los pagos por intereses de la deuda se dispararon en enero 394% interanual, respecto al mismo período de 2021 en términos nominales.

En resumen, las cuentas fiscales marcan que pese al acercamiento con el FMI existe una “inercia fiscal” que dejó el año 2021 y aún no ha frenado. Hay partidas del gasto público que continúan creciendo muy por encima de la inflación, especialmente gasto de capital (obra pública) y subsidios energéticos. Para cumplir con el objetivo de déficit fiscal primario exigido por el FMI esta dinámica deberá desacelerar. También es esperable que los ingresos tributarios suban “artificialmente” por el efecto de una inflación que “viaja” a un ritmo del 4% mensual y es clave para cerrar la “brecha fiscal”.

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