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El temor a la espiralización de la crisis llevo al Gobierno a su último intento para estabilizar la economía. Tras 25 días en el cargo, Batakis será reemplazada en las próximas horas por Sergio Massa.

 La jugada garantiza una salida política, ya que tiene el aval de la vicepresidente, algo que no tenían ni Guzmán ni Batakis . Sin embargo, no está garantizado el éxito en el plano económico y quedan muchos “costos políticos por pagar” si se quieren reducir los desequilibrios macroeconómicos acumulados.

El mercado “festejó” el desembarco de Sergio Massa en el Gobierno. El “dólar libre”, que había alcanzado los $350 perforó los $290 por dólar y la brecha cambiaria (entre el dólar libre y el dólar oficial)  pasó de 160% a 120%. Mientras que el riesgo país pasó de rozar los 3000 puntos básicos a 2.400 puntos básicos. Los bonos en dólares que cotizaban debajo de los U$S 0,20 pasaron a cotizar U$S 0,24/0,25. Este martes ese impulso favorable pareció encontrar un límite, con un leve rebote de los dólares libres y un ajuste en la cotización de los bonos.

Sin embargo, lo más preocupante es que el Banco Central siguió perdiendo reservas para pagar importaciones de combustibles. En agosto vendió (neto de compras) U$S 1.250 millones y en las dos primeras jornadas de agosto otros U$S 280 millones. Si esa tendencia no se revierte rápido, todo el mundo sabe cómo termina.

EFECTO MASSA”: AYUDA DE LA SUBA DE “TASAS”, VENTAS DE DÓLAR FUTURO Y CONTEXTO EXTERNO MÁS FAVORABLE

La baja en los dólares alternativos en mercado bursátil y del “dólar libre” no solo fue producto del  “efecto Massa” en el plano político y la expectativa de cambios en el Gobierno.

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Hay que desmenuzar qué medidas se tomaron en el ámbito doméstico y el clima del contexto internacional para saber cuánto es el impacto del “Efecto Massa” puro.

Por un lado, el BCRA acompañó el giro político del Gobierno con un fuertísimo “apretón monetario”. Miguel Pesce aumentó en la tasa de interés de política monetaria en  800 puntos básicos hasta el 60% TNA ( tasa de interés de Leliqs a 28 días) lo cual equivale a una tasa de interés efectiva de 79,8% anual.

Y subió la tasa de interés para plazos fijos minoristas (menores a $10 millones)  a 61% (TNA) anual  (desde 53% anual) lo cual implica una tasa efectiva de 81,3% anual. Más cerca de alcanzar a la inflación esperada para los próximos 12 meses.  

Desde agosto de 2019 que no se observa una suba en la tasa de interés de referencia de semejante magnitud (en ese momento por el “efecto de la PASO” en que triunfó Alberto Fernánez fue de 1100 puntos básicos).

Además, el aumento de tasas de interés también se observó en la licitación del Tesoro Nacional en pesos. La tasa de interés de las LEDES subió a 70% TNA  – y 95% anual de tasa de retorno efectiva . Es decir,  más de 20 puntos “extra” que el promedio del mes de junio/22.

Además, para contener las expectativas de devaluación, el Banco Central continuó con  fuertes intervenciones en los mercados de “dólar futuro”.

Según estimaciones privadas, la autoridad monetaria ya supera los u$s7.000 millones vendidos en “dólar futuro”. Es decir, el monto de intervención en el mercado de dólar futuro está muy cerca del tope fijado por el FMI: u$s9.000 millones para el 2022.

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La operatoria de dólar futuro es un especie de “apuesta” del BCRA contra el mercado de que no va a devaluar. Ahora, si la devaluación ocurre el BCRA deberá realizar una mega-emisión de pesos para pagar “la apuesta”.

Por ejemplo, si todos los contratos de dólar futuro vencieran en agosto (hoy cotizan $146 por dólar) y se produce una devaluación del “dólar oficial” de 30% (el dólar oficial pasa de $132 a $171,6), el BCRA estaría obligado a pagar aproximadamente $25 por cada “dólar futuro”.Es decir, debería emitir cerca de $ 200.000 millones  (suponiendo  U$S 8.000 millones de “dólar futuro”).

 A las medidas en el plano local se le sumo un “viento” favorable en el contexto internacional. El mercado internacional “festejo” la decisión de la FED de suba en la tasa de interés de referencia en 75 puntos básicos. Esto implicó que los fondos de inversión internacionales tomen algo de riesgo en los mercados emergentes y Argentina tuvo un “rebote” de este efecto.

En el siguiente grafico se observa la compresión de la prima riesgos país en los países de la región.

El “plan Massa”, si pretende cambiar el curso de crisis total que lleva la economía, requerirá mucho más que mejorar las expectativas. Deberá trazar un sendero de ajuste fiscal claro, a la vez que ratificar el “apretón monetario” que se inició en los últimos días. En simultáneo deberá de manera urgente mostrar el camino para acumular reservas en el Banco Central y revertir la escasez de dólares actual que, de seguir en la dinámica de las últimas semanas, terminaría en una devaluación desordenada, con una espiralización de la inflación.