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El Fondo Monetario Internacional proyecta no solo que la Argentina crecerá este año 2,2% sino que el próximo y 2019 el PBI se expanda 2,5%. El informe sobre Perspectivas en América Latina difundido este mediodía en el marco de la Asamblea de Primavera del FMI en Washington, señala que en Argentina “se prevé que la recuperación económica prosiga en 2017, impulsada por un repunte del consumo privado (el firme compromiso del banco central para que la inflación descienda hacia la meta fijada para el final del año restablecerá el crecimiento positivo del salario real), un gasto de capital público más fuerte y una reactivación de las exportaciones”.
El reporte proyecta, además, que “el crecimiento permanezca alrededor de 2,5% en 2018 y 2019” porque “se espera que con la reversión gradual de los desequilibrios macroeconómicos heredados del gobierno anterior se sienten las bases para un crecimiento más fuerte y duradero a mediano plazo".
El organismo señala también el contexto de este crecimiento, que también es regional: “Las economías de América Latina y el Caribe están recuperándose lentamente de la recesión regional de 2016. Esta mejora gradual puede entenderse en función de ajustes que están en curso tanto en los saldos externos como en los saldos fiscales, y que obedecen a shocks previos en los términos de intercambio de las materias primas y factores internos específicos de cada país. Pero los vientos en contra en ambos frentes están menguando paulatinamente, allanando la ruta hacia un crecimiento del PIB real de la región de aproximadamente 1 por ciento en 2017".
En su informe de Perspectivas Económicas Mundiales, el FMI había vaticinado el martes una declinación progresiva de la tasa de inflación para los próximos años, que estableció en un 21,6% anual para el cierre del 2017 y una cifra final de 17,2% para 2018. Además, proyectó que nuestro país crecerá 2,2% este año y 2,3% en 2018 en virtud de un “mayor consumo e inversión pública”. Las mediciones difieren de la inflación del 17 por ciento que se estableció en la ley de Presupuesto y de las previsiones del Banco Central. Y también del 3,5% del crecimiento que estima el Gobierno.