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La consultora Delphos Investment explica en su último informe por qué el Gobierno el gobierno no puede dejar que el dólar salte hasta el techo de la banda cambiaria (que hoy se encuentra en 50 pesos y a fines de fines de junio se ubicará en 53 pesos para el dólar mayorista) durante la campaña electoral. Impulsaría fuertemente la inflación y sería “destructivo” para las chances electorales de Cambiemos. Por eso, Macri definió el “plan económico electoral” con la autorización del FMI para vender U$S 9.600 millones del préstamo al Tesoro durante los próximos meses y el endurecimiento de la política monetaria para mantener las tasas de interés elevadas. Dentro de ese esquema el único objetivo es que no se dispare el dólar, la recuperación económica es una meta secundaria (ver aquí).       
  Desde Delphos Investment remarcan que hay un problema en el diseño del programa acordado con el FMI. No se tuvo en cuenta que Argentina es una economía bimonetaria. Y resaltan que BCRA tiene poder de fuego, pero si no es usado en el momento correcto se puede diluir. Cabe recordar que el Banco Central sólo puede vender dólares cuando la cotización toca el techo de la banda cambiaria, actualmente en $50,55 en el mayorista, es decir 26% arriba de la cotización de hoy ($ 40,05). Para comparar si el actual nivel del dólar es caro o barato en términos histórico, ver aquí.
   El informe dice que Macri no puede darse el lujo de atravesar otra ronda devaluatoria y permitir que el dólar llegue a esos niveles. Para ello, simularon un escenario con un potencial salto del dólar hasta el techo de la banda superior a fines de mayo. Los resultados son alarmantes: 
En el ejercicio de simulación, la inflación estimada del 2019 se aceleraría a 65%, suponiendo un pasaje de devaluación a precios acotado por el estancamiento económico. Además, tendría consecuencia sobre otras variables claves para la economía real.
— En primer lugar subirían más las tasa de interés del BCRA (Leliqs). Estiman que en vez de llegar al momento de las elecciones con una tasa de 40% anual, se ubicarían arriba del 70% anual, lo cual "anularía las posibilidades de experimentar un piso en actividad”.  
— Por otra parte, continuaría deteriorándose el ingreso real de las familias. El salario real continuaría corriendo desde atrás a los precios hasta el mes de las elecciones.
   Por el contrario, en un escenario de estabilidad cambiaria, el salario real comenzaría a recuperarse en mayo. También proyectan que en el escenario optimista (sin shock cambiario) el poder de compra de las jubilaciones empezaría a recuperarse lentamente a partir de marzo.
  En resumen, el juego es binario. En un escenario con un nuevo shock cambiario se derrumba la probabilidad de una continuidad de Cambiemo. Y esto a su vez retro-alimenta la presión cambiaria en plena campaña electoral. 
   El informe concluye que sólo en un escenario de dólar controlado –sin llegar a los niveles máximos de la banda cambiaria– existen chances de continuidad a Cambiemos. Desde esta perspectiva, el dólar es la variable que define la política y las elecciones 2019.