Contact Information

La última encuesta de monitoreo nacional de la consultora Aresco incluye un gráfico muy ilustrativo de cómo se asocia desde fines de 2017 el aumento persistente de la “evaluación negativa de la gestión Macri” con la aceleración de la inflación.
   En octubre/noviembre de 2017, cuando el Gobierno ganó la elección legislativa, la inflación había descendido al 22% anual y la evaluación negativa de la gestión Macri tocaba un piso de 43,9%, según Aresco. Desde entonces, la inflación se fue acelerando, incluso antes de la crisis cambiaria, que comenzó en mayó de 2018. La imagen negativa saltó al 51,6% (casi 8 puntos) tras el verano de 2018, con la inflación acelerándose al 26/27%, y volvió a saltar al 63% (otros 12 puntos) en enero pasado, con la inflación corriendo al 50%. En febrero –aún con la inflación para arriba—Aresco detecta una leve baja de la valoración negativa, pero en todo caso podría atribuirse a otros factores: la estabilidad cambiaria hasta la tercera semana de febrero o incluso el hecho de que haya un techo de rechazo a la gestión, porque del otro lado se encuentra el votante estable de cambiemos.
   Tal vez misma correlación seguramente podría hacerse entre los saltos del dólar y la imagen negativa, ya que para la mayoría de los argentinos que no cuentan con ahorros para comprar dólares es el anticipo de una estampida inflacionaria. De ahí que el dólar y la inflación sean para el Gobierno el principal adversario en la carrera electoral. 
   Según la encuestadora, Macri conserva en marzo casi un 34,8% de aprobación de gestión. Una cifra estable en el tiempo, aún después del estallido de la crisis. Incluso, un 34,% de los encuestados día que el Gobierno “sabe cómo resolver los problemas económicos del país, pero necesita tiempo” (en realidad, 8,3% dice que los está resolviendo y 26% que sabe resolverlos pero necesita tiempo).
   El informe de Aresco, que encuesta tanto para gobernadores e intendentes del peronismo como para la Casa Rosada, muestra en términos de voto una paridad casi total entre Cristina y Macri. Para la primera vuelta Cristina suma 33,8% contra 30,9% de Macri. Pero en un eventual balotaje están los dos en 39%. El resto son indecisos y “votos en blanco”. Lavagna, como único candidato de Alternativa Federal suma 15%. En ese escenario, el resultado es “una moneda al aire”, es decir que no se puede predecir qué sucederá porque cualquiera de los dos (Cristina o Macri) tienen las mismas probabilidades de ganar.