Contact Information

   En enero volvió a subir la demanda neta de dólares por atesoramiento y turismo. Fue un mes de calma cambiaria, se “tomo un respiro” el billete norteamericano, y cayó 1% la cotización. La demanda neta de dólares por atesoramiento más el déficit por turismo internacional, totalizó 1850 millones de dólares. Esto representó un aumento de 47%, respecto de diciembre pasado. Sin embargo, en relación al mismo mes de año pasado, cayó un 37%. La devaluación hizo el “trabajo sucio” y ajustó la compra de dólares para atesoramiento y turismo al exterior.   
   Más interesante es ver el desagregado. Según el Informe Cambiario del Banco Central, En enero, la demanda de dólares billete para atesoramiento llego a U$S 1,293 millones, un 20% menos que en enero 2018 (U$S 1.606 millones). Una baja relevante, pero no tan significativa como el derrumbe que experimentó la compra para atesoramiento en el último trimestre del año pasado desde los picos de dólares de mayo/junio. En mayo, la compra de dólares billete llegó al récord, superó los U$S 3.400 millones, mientras que entre junio/julio/agosto promedió los U$S 2.250 millones mensuales. En octubre, tras el salto a 40 pesos, se derrumbó a U$S 475 millones. En noviembre, con el dólar en esos valores, las tasas de interés volando y la necesidad de cancelar deudas o pagar sueldos sin descubiertos en el banco, hubo vendas netas de dólares por U$S 100 millones. En diciembre, en tanto, siguió muy bajo el atesoramiento: U$S 406 millones. El dato de enero hay que tomarlo con pinzas, porque está muy influenciado por el turismo. Pero un ajuste del 20% respecto al 2018 –cuando el dólar estaba a 20 pesos—no es tan drástico como los meses anteriores y habrá que seguirlo con atención.
   En cuanto al turismo (en realidad compra con tarjetas en el exterior, que incluye las compras vía web), en enero sí el ajuste fue mayor: se gastaron 651 millones, una caída del 52% respecto de los U$S 1.339 millones de enero del año pasado.
    Para dar una perspectiva de la compra de dólares por motivo de ahorro y turismo, en mayo de 2018 la demanda de dólares acumulada en los últimos 12 meses llegó a 33.235 millones de dólares. Mientras que en enero pasado el acumulado interanual –los 12 meses previos— cayó a U$S 25.000 millones, una cifra que todavía incluye los altísimos niveles de atesoramiento y turismo en el exterior entere febrero y agosto del año pasado.
    En enero la cantidad de personas que compraron dólar (billete) aumentó en 300.000 clientes respecto de diciembre de 2018, sumando un total de 1.260.000 personas. Este es el mayor número de personas (mensual) que compró dólares desde julio de 2018, cuando cuando unos 1.350.000 clientes realizaron operaciones.
    Del análisis desagregado de las compras según la magnitud de la operación, surge que, tras la devaluación, mientras los grandes inversores redujeron su participación, los pequeños ahorristas la aumentaron. En 2018 en los meses previos a la devaluación de mayo (cuando el dólar paso de $20 a $25), los individuos de estratos más altos (compras mayores a 50 mil dólares al mes) comenzaron dolarizarse y su participación en el mercado cambiario para la compra de dólar billete pasó del 25% del total en enero al 33% en abril. Fueron los que, anticipando la devaluación, más rápidamente corrieron al dólar.
    Por el contrario, a partir de junio y en especial después del último salto cambiario de septiembre (cuando el dólar pasó de 30 pesos al máximo de $42), fueron los “pequeños ahorristas” –con compras inferiores a los 10.000 dólares mensuales– los que aumentaron su participación: del 59% del total al 70%. Esta tendencia continuó hasta enero último. Los más “atemorizados” por la estabilidad cambiaria siguen siendo los pequeños ahorristas, que compran lo que pueden con sus pesos después de un salto cambiario de más del 100% interanual.
    En enero, el 70% de los compradores de dólar billete en bancos y casas de cambio fueron por montos menores a 10.000 dólares mensuales. El mes pasado, el valor promedio de las operaciones de compra dólares billete en el sistema financiero fue de 1.422 dólares.
    Por su parte, los grandes jugadores (más de U$S 50.000) sólo tuvieron una participación de 11% del total. El 9% con compras de más de U$S 50.000 por mes y 2% con compras de más de U$S 500.000 por mes. Las altas tasa de interés y la estabilidad cambiaria tentaron a los inversores o ahorristas más grandes y sofisticados que se posicionaron en plazos fijos en pesos para aprovechar los altos rendimientos. 
    Habrá que ver cuando se conozcan los datos de febrero si el movimiento del dólar de la última semana –que obligó al Banco Central a subir la tasa de interés en 5 puntos para calmar las aguas— apuró el proceso dolarizador de los “mayoristas” o si sólo continúa el goteo de la demanda de dólares billetes por montos menores. Sea como fuere, todos descuentan que una vez largada a pleno la campaña electoral, en las semanas previas a la elecciones primarias de agosto, la movida dolarizadora abarcará a todos los segmentos.