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En el arranque de diciembre el Banco Central calmó la “brecha cambiaria” que se estabilizó entorno a 80% entre el dólar oficial (mayorista) y el “dólar blue”. Mientras que se estabilizó en alrededor del 70/72% respecto de los “dólares alternativos”  (contado con liquidación y dólar bolsa).

Hay factores internos y externos que explican la estabilización de la “brecha cambiaria”. En el plano interno, siguió la intervención de ANSES y BCRA en el mercado de los “dólares alternativos”. Los organismos oficiales mantienen a raya la cotización de los “dólares alternativos” vía venta de bonos en el mercado bursátil. Así logran mantener bajo control a la cotización implícita del “contado con liquidación” y “dólar bolsa”.

Por otra parte, el Tesoro Nacional  continuó colocando bonos en dólares para “darle salida” a fondos extranjeros colocados en pesos, que en lugar de correr al contado con liquidación compran esos bonos. El pasado 15 de diciembre , el Tesoro Nacional colocó otros 750 millones de dólares (sumados a los u$s 750 millones de noviembre pasado).

Además, las expectativas que genera en el mercado la negociación de la deuda con el FMI -por u$s 44.000 millones- de un acuerdo de facilidades extendidas, juegan a favor de una brecha cambiaria más acotada .

Por una cuestión estacional, como ya comentamos en otros informes, en el mes de diciembre se incrementa la “demanda de pesos”: empresas deben vender dólares para pagar sueldos, aguinaldos, bonos de fin de año y vacaciones. Mientras que las familias hacen lo propio para cubrir los costos extra de las fiestas de fin de año y vacaciones -en especial este año- que implicarán mayoritariamente gastos en pesos. Así, aumenta la oferta de dólares por parte de empresas y particulares en el mercado de los “dólares alternativos” (en blanco y blue), contribuyendo a mantener estabilizadas las brechas.

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En el plano externo, para la estabilización de la “brecha cambiaria” juega a favor la debilidad del dólar a escala global. En un contexto internacional con tasas de interés bajísimas por la mega emisión realizada por los bancos centrales para afrontar la crisis de la pandemia.

Esta debilidad del dólar a escala mundial provoca la tendencia a la apreciación nominal de las monedas en países emergentes. Dicho de otro modo: así como al inicio de la pandemia hubo una salida masiva de capitales de los países emergentes hacia los países centrales en busca de cobertura, ahora el proceso es el inverso, en busca de rendimientos más atractivos dada las tasas cercanas a cero en el Primer Mundo.

En el caso de Argentina esto también ayuda a estabilizar la cotización de los “dólares alternativos”, ya que los socios comerciales –y en particular Brasil—en lugar de estar devaluando sus monedas, como hace unos meses, ahora las están apreciando.

Si observamos el índice dólar (DXY) –que es índice compara al dólar estadounidense frente a una canasta de monedas de relevancia a escala global (Euro, Yen, Libra Esterlina, Dólar Canadiense, Corona Sueca y Franco Suizo)-  se fortaleció mucho  en el inicio de la pandemia: el dólar subía fuertemente en todos los países de región. Sin embargo, ahora ocurre lo contrario.

Por ejemplo, el dólar en Brasil pasó de 5,78 reales a fin de octubre a 5,1 reales actualmente. Es decir, se apreció un 11,7% en solo dos meses.

La debilidad del dólar sumada a la demanda China impulsó los precios internacionales de las materias primas .Especialmente, la cotización de la soja – principal exportación del país- que alcanzó los 448 dólares por tonelada. Subió un 35% respecto a diciembre de 2019 (u$s 330 por tonelada).

La pregunta clave es que ocurrirá en los meses de enero y febrero cuando el aumento en la demanda de pesos se revierta. Y cual será la reacción del BCRA en ese contexto. Probablemente será necesaria una mayor “absorción” de pesos en circulación y una mayor tasa de interés para evitar una nueva disparada en la brecha cambiaria. También un refuerzo de las señales fiscales que permitan reducir la emisión monetaria del BCRA en 2021.

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El BCRA arrancó diciembre comprando dólares en el mercado de cambios y al parecer quebrará la racha de 5 meses consecutivos vendiendo reservas para contener al dólar oficial (acumulado ventas por u$s 4.882 millones en dicho periodo) .

En la primer quincena de diciembre, el Central registró compras netas por u$s74 millones. Desde el 03/12 tuvo 7 días consecutivos con saldo comprador (o neutro) en el mercado de cambios. Acumuló compras desde ese día hasta 15/12 por un total de u$s 156 millones.
Según información extraoficial, el BCRA acumularía compras por otros u$s 55 millones entre el 16/12 y 18/12. El lunes 21/12 habría comprado otros U$S 125 millones. El martes 22/12 compró U$S 95 millones más.

Este cambio de tendencia es clave para recomponer las reservas netas del BCRA (las reservas sin incluir Swap de monedas con China, encajes bancarios, depósitos del Gobierno y préstamos con organismo internacionales). La reservas netas habían tocado un “piso” mínimo de u$S 2.241 millones el pasado 30/11 y venían con un ritmo de caída insostenible en el tiempo. Hasta el 18 de diciembre (último dato actualizado) tuvieron un “rebote” alcanzando los u$s 2.665 millones (subieron u$s 424 millones).

En el primer año de gestión de Alberto Fernández,  las reservas netas del BCRA cayeron de u$s 11.538 millones a u$s 2.665 millones. Es decir, un bajaron un 76,9% en los últimos 12 meses