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   El Gobierno buscó retomar la iniciativa política, en medio de una agenda cargada de los datos de la fuerte recesión en la economía real, con anuncios para las Pymes y las economías regionales. En concreto, el propio presidente Macri, en un acto con gobernadores en la Casa Rosada, anunció que "ningún empleador pagará impuestos por un trabajador que cobre hasta $17.500 y el que cobre más pagará la diferencia", como una forma de estimular la contratación y el blanqueo de personal. El último informe de Conninagro (Confederación de Cooperativas Agropecuarias) que monitorea el “Semáforo de las economías regionales” muestra la delicada situación que se vive en varios sectores productivos de la agroindustria regional, pese a la supuesta mejora que para estos sectores significó en términos de competitividad la devaluación.
   “La magnitud de la devaluación de la moneda local produjo un brusco cambio de los precios relativos, los que incidieron profundamente en todas las producciones, aquellas que generan productos mayormente exportables tuvieron ciertas posibilidades de mejorar la situación, aunque en general no fue tal el beneficio”, dice el informe. “De las 19 economías relevadas por Coninagro, durante el 2018 la suba de los costos fue superior al aumento de los precios en 15 de ellas, esto produjo un deterioro de los resultados, incluso en las producciones que no estaban en una buena situación económica al arranque del año, se vieron mucho más perjudicadas que favorecidas”, agrega.
   El “semáforo de economías regionales” muestra además que de las 19 economías regionales, 3 están directamente en crisis: “ovinos, papa y vino” (ver cuadro, las causas). Otras 5 evidencian “signos de crisis” (cítricos, forestal, hortalizas, peras y manzanas, y tabaco). Mientras que en otras 5 hay señales de “advertencia” (arroz, yerba mate, mani, mandioca, y granos).
   Nótese que el semáforo muestra que la situación en carnes y leche es buena para los productores, por la recomposición de precios y la exportación, aunque son dos de los sectores con más aumentos al consumidor, según el Indec, en enero, situación que continuaría durante febrero.
    “La preocupación, frente a lo que muestra este semáforo se centra en dos temas: las producciones que pueden dar trabajo y generar empleos están mal. Y está complicada la economía por la caída del salario, que afecta el consumo y termina impactando en la producción. Entonces, un problema regional termina haciendo efecto dominó sobre lo nacional, e impacta en el ciudadano en general”, dicen en Coninagro. “El semáforo que elabora CONINAGRO determina la explicación: en el comercio exterior se generó, fruto de la depreciación del peso, una reducción de las importaciones para todas las producciones, este resultado se genera de forma inmediata porque los productos importados se encarecen enormemente medidos en moneda local luego de una devaluación. Por el lado de las ventas al exterior, solo 10 actividades mejoraron su desempeño exportador, sucede que por más competitivo que se muestre una actividad luego de la devaluación, para aumentar la exportación hay que tener primero la producción, luego los mercados, y finalmente una cultura exportadora que no se genera de un día para otro”, sostiene el documento.
    “Finalmente es importante destacar que la gran mayoría de las producciones regionales se distribuyen en todo el país para el consumo interno. La caída del salario real se traduce también en una menor cantidad de bienes consumidos, la cual se evidencia en algunos de los alimentos y bebidas más tradicionales de nuestro país. En 2018 disminuyó el consumo per cápita de carne vacuna y aviar, lácteos, vino y yerba mate”, concluye.