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La expresidenta Cristina Fernández de Kirchner tuvo su primer polémica en el Senado al cruzarse hoy con la vicepresidenta Gabriela Michetti tras pedir una cuestión de privilegio para referirse a su situación judicial.

Cuando iban casi 20 minutos, la titular del cuerpo le pidió que redondee, la expresidenta reclamó más tiempo, Michetti se lo negó y, al final, la líder del kirchnerismo ─acostumbrada a extensos discursos─ tuvo que sintetizar sus ideas, por reglamento.
Senadora, le quiero decir algo, las cuestiones de privilegio tienen 10 minutos y le he dado casi 9 más…
─Yo le voy a pedir algo señora Presidenta, tanto que reclamaban mi presencia en la Comisión de Presupuesto, 10 minutos más, o 15 minutos, para una cuestión tan importante, no les voy a demandar demasiado tiempo.
Permitame senadora, acá hacemos cumplir el reglamento y si yo después le doy 30 minutos, imagínese que tengo después 30 minutos para todas las cuestiones de privilegio, así que si puede redondear, le agradecería.
─Voy a redondear señora Presidenta.

El diálogo, tenso, marcó el clima del debut de CFK en su banca. La ex mandataria se refirió al pedido de desafuero del juez Bonadio en su contra, en el marco del Pacto con Irán, pero también repartió críticas contra el Gobierno de Mauricio Macri y habló de una doble vara judicial.
 
“He escuchado a senadores del oficialismo hablar de pedir el desafuero. En realidad debo decirles que para tratar el pedido de desafuero de Bonadio no hace falta constituir ninguna Comisión de Asuntos Constitucionales”, explicó. “Mi desafuero se puede tratar acá”, agregó.

"El memorándum con Irán fue firmado de acuerdo a las atribuciones que marca la Constitución, y que además fuera remitido al Parlamento", se defendió y acto seguido recordó el memorándum con Qatar que celebró el Gobierno de Cambiemos.
 
Ese fue uno de los ejemplos que tomó Cristina para hablar de un doble estándar judicial y se centró en la figura del juez Daniel Rafecas.