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 La ex presidenta y candidata a senadora nacional, Cristina Fernández, dio hoy el puntapié inicial al relanzamiento de la campaña electoral de Unidad Ciudadana de cara a las generales de octubre con un acto en esta capital puntillosamente organizado, aunque con incidentes fuera del predio con militantes que intentaron ingresar y terminaron arrojando piedras.
El escenario elegido por la organización fue el Club Atenas, en pleno centro de La Plata, donde celosamente la seguridad controló desde el inicio el acceso de la prensa acreditada y, en especial, el ingreso de los militantes, a quienes les prohibieron entrar con banderas con mástiles y otros estandartes que suele llevar el peronismo a este tipo de actos.
Unidad Ciudadana armó un prolijo escenario con pantallas gigantes en los laterales y una pasarela desde donde habló Cristina Fernández; orden que fue advertido por un viejo militante peronista como la "duranbarbarización" del kirchnerismo, en referencia al gurú comunicacional macrista Jaime Durán Barba. 

Antes del arribo al escenario de la referente de Unidad Ciudadana en la provincia, subieron a las tablas los postulantes a los cargos de Senador y Diputado de la alianza kirchnerista, mientras el público entonaba cánticos como "Cristina Senadora", "vamos a volver" y varias críticas al gobierno nacional.
Adentro la esperaban intendentes, como Verónica Magario de La Matanza y Martín Insaurralde de Lomas de Zamora, ex funcionarios suyos, como el economista Axel Kicillof y el platense Julio Alak, y dirigentes del peronismo como Jorge Ferraresi y Fernando Espinoza, entre otros.
También la acompañaba su compañero de fórmula Jorge Taiana, la primera candidata a diputada nacional Fernanda Vallejos y otras figuras de la boleta como Daniel Scioli, Hugo Yasky y Leopoldo Moreau.
Con puntualidad inglesa, Cristina Fernández subió al escenario del Club Atenas de La Plata apenas dos minutos antes de las 18, horario pautado para el inicio de su discurso.
Vestida de azul y blanco, la ex Jefa de Estado inició su discurso a las 18 en punto, no sin antes exhibir una fotografía de la militante jujeña detenida Milagro Sala y de Santiago Maldonado, el joven de 27 años desaparecido desde principio de mes tras participar de una protesta mapuche en Chubut.
Disfónica, Fernández pidió a los presentes "respeto", luego de que antes de su ingreso la militancia lanzara insultos contra el presidente Mauricio Macri al aparecer su imagen en un video denominado "Crónica de la manipulación", que se emitió previamente y en el que se cuestionó la oficialización del escrutinio provisorio del 13 de agosto. "Ganó Unidad Ciudadana y perdió el gobierno", lanzó la candidata, quien recordó que "triunfó la verdad sobre la mentira" y que "nos quisieron vender gato por liebre" sobre el resultado de las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), aunque aclaró que "no fue gato, fue liebre".
Llevaba quince minutos de arenga cuando se registraron corridas en las inmediaciones del predio producto de que un grupo de militantes que había quedado sin poder ingresar intentó derribar las vallas, pero al no lograr el objetivo lanzaron algunas piedras, sin provocar heridos.
La tensión desbordó al personal de seguridad que quiso cerrar las puertas del club, dejando al periodismo dentro: "Ustedes vinieron a cubrir a Cristina", fue la réplica de los organizadores ante el requerimiento periodístico por salir a registrar los incidentes que ocurrían afuera.
El desorden obligó al ex jefe de inteligencia del kirchnerismo, Oscar Parrilli, a dejar de seguir el discurso de Cristina Fernández y a hacerse cargo de la organización, al punto que terminó ordenando la construcción de un doble vallado para evitar la entrada de los que se encontraban fuera.
El incidente no pasó a mayores y la situación se descomprimió cuando la organización permitió a la mayoría de los que esperaban afuera entrar hasta las puertas del acto.
Adentro Cristina Fernández seguía con su discurso lleno de críticas al gobierno, el que se extendió por exactamente 47 minutos y el que fue interrumpido por el público, apostado en gradas y en el campo, en una treintena de oportunidades.
El acto de relanzamiento de la campaña de Unidad Ciudadana terminó como comenzó: con la efervescencia de los cánticos de la militancia, sin parte de la liturgia peronista, pero pidiendo por "Cristina Senadora", recordando que "vamos a volver" y lanzando críticas al gobierno nacional.
Afuera la desconcentración fue ordenada, y la militancia dejó el predio entre parrillas que oreaban choripanes, vendedores de todo tipo de bebidas, alcohólicas incluidas, y del merchandising peronista de remeras ilustradas con las imágenes de Perón, Evita, Néstor y Cristina Kirchner.