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El líder de una organización no gubernamental noruega fue deportado este viernes mientras otros activistas extranjeros sufrían demoras para ingresar a la Argentina en línea con la polémica decisión del gobierno de Mauricio Macri de revocar las acreditaciones de más de 60 representantes de la sociedad civil que aspiraban a participar de la cumbre de la Organización Mundial de Comercio (OMC) a partir del domingo en Buenos Aires.

El área de seguridad del comité organizador de la cumbre dijo ante la consulta de The Associated Press que Attac "fue una de las organizaciones más activas" en los incidentes ocurridos durante la última cumbre de Hamburgo, Alemania, en julio.Petter Titland, líder de AttacNorge, fue demorado al llegar al aeropuerto internacional de Ezeiza, en la capital argentina, y luego deportado a su país vía Brasil.
"No es el perfil de activista que el gobierno anfitrión y la OMC desean tener", sostuvieron.

El funcionario añadió que la canciller Ine Eriksen Soreide, hará un reclamo formal al canciller argentino Jorge Faurie.La respuesta oficial de Noruega no se hizo esperar. "Pedimos disculpas por la decisión argentina de cancelar la suscripción y de denegar la entrada a varios participantes de ONG, incluido Petter Titland, titular de Attac Noruega. Creemos que el diálogo con la sociedad civil es una parte importante de la cooperación internacional también en la OMC. La decisión de Argentina es desafortunada y envía una señal equivocada”, comunicó a ABC News el asesor de comunicación del Ministerio de Asuntos Exteriores de Noruega, Guri Solberg.
Titland es uno de los 63 expertos pertenecientes a una red de 250 organizaciones de la sociedad civil a los cuales el gobierno argentino les revocó las credenciales para participar de la conferencia ministerial de la OMC del 10 al 13 de diciembre con el argumento de que hubo de su parte "explícitos llamamientos a manifestaciones de violencia" a través de las redes sociales, según un comunicado de la cancillería argentina difundido días atrás.

A su vez, una ciudadana inglesa-ecuatoriana, identificada como Sally Burch, de la Agencia Latinoamericana de Información (ALAI), estaba demorada en Ezeiza por decisión de las autoridades migratorias argentinas, confirmó Diego Morales, director de litigio y defensa legal del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS).Entre los afectados por esta medida, una activista francesa de la organización ATTAC France y otro brasileño de la Red Brasilera por la Integración de los Pueblos (REBRIP) estuvieron varias horas demorados en la misma terminal aérea el miércoles, aunque finalmente pudieron ingresar al país gracias a las gestiones de sus respectivas embajadas en Buenos Aires, dijo en un comunicado la red Nuestro Mundo No Está En Venta (Our World Is Not for Sale), de la cual son parte las organizaciones civiles antes mencionadas.
"Los únicos que tuvieron problemas (para ingresar a Argentina) son los que fueron desacreditados", explicó Morales. "Es realmente muy grave, la OMC sólo les informó que se les había revocado la acreditación pero no que tenían prohibida la entrada al país. Aquí las autoridades deben una explicación", agregaron.
Morales aclaró que los activistas tenían pautadas otras actividades por afuera de la cumbre de la OMC.
Las organizaciones civiles denunciaron que la revocación de credenciales no tiene antecedentes en anteriores cumbres de la OMC y le solicitaron a su director, Roberto Azevedo, suspender el encuentro en el país sudamericano.
Amnistía Internacional, en tanto, protestó ante la decisión del Gobierno. "Esta actuación del Estado argentino está imponiendo una restricción indebida en el ejercicio de la libertad de expresión y en la labor de defensa de derechos humanos que estas organizaciones sostienen”, dijo Michelle Kissenkoetter, Directora Adjunta para las Américas de la ONG.
Desde Cancillería dijeron que buena parte de las acreditaciones objetadas fueran revisadas. Señalan que hasta el momento habría una docena de ONG que quedaron fuera de la cumbre.