Contact Information

Una fuerte conmoción, que el argentino Pablo Micheli, de la CTA Autónoma, sintetizó como “gran desilusión y bronca”, causó el anuncio extraoficial que el Papa Francisco no se haría presente para cerrar con un discurso la asamblea de 300 sindicalistas de 40 países –entre ellos 25 argentinos–, dedicada al mundo del trabajo. El shock fue aún mayor porque Jorge Bergoglio fue gran promotor de la asamblea que terminó en un ambiente desconcertado en el aula del Sínodo en el Vaticano a las seis de la tarde, la hora prevista para la intervención del pontífice.