Contact Information

La Sala I de la Cámara Federal Porteña, integrada por los jueces Leopoldo Bruglia y Jorge Ballestero, confirmó el procesamiento contra Cristina Kirchner por asociación ilícita y lavado de dinero en carácter de "jefa" junto a su hijo Máximo Kirchner. En tanto que Florencia Kirchner fue considerada coatura de dichos delitos. La confirmación de los camaristas alcanzó a los empresarios K y principales inquilinos de la inmobiliaria, Lázaro Báez y Cristóbal López. En el caso del "zar del juego" y su socio Fabián De Sousa se agravaron sus acusaciones, incorporándoles el lavado de activos. La calificación atribuida a la electa senadora es "asociación ilícita en calidad de jefe", y "lavado de activos en calidad de coautora" y se planteó la "admisión de dádivas en carácter de coautora", indica la resolución donde se desestimó la acusación por "negociaciones incompatibles". La causa quedó vinculada a la maniobra defraudatoria en la obra pública, que tiene el juez Julián Ercolini, que concentrará todas las investigaciones por corrupción contra la ex presidenta. 

Por ello, para la Sala I los alquileres y otras operaciones que son parte de la causa (compra-venta de propiedades, construcción de inmuebles, etc) "cobran distinto alcance y significación frente a un obrar delictivo previo y concomitante" que se constituye como "un claro indicador de generación de dinero ilícito" y de la necesidad de que parte de esos fondos "fuera transferida al patrimonio de los ex presidentes". Con dicho concepto, confirmaron la acusación de Bonadio que sostenía que todo "fue pergeñado por Néstor, Cristina y Máximo Kirchner" y que junto a Florencia después de 2010, se convirtieron en "jefes de una banda" (figura que ahora exime a la hija de Cristina) que “impartían las directivas de la organización delictiva”, para percibir dinero “ilegítimo a fin de darle apariencia lícita".   Como piezas indispensables de las operaciones, están los principales inquilinos: Báez (junto a tres de sus hijos), Cristóbal López y Fabián De Sousa. Para los camaristas, dada la entidad económica de los grupos Báez e Indalo, "no se advierte la necesidad real de alquilar inmuebles con las características de los bienes de Los Sauces". Los empresarios K fueron el 86 % de la facturación de Los Sauces: garantizaron a los Kirchner $ 31.545.007 entre 2009 y 2015.