Discurso libertario y pragmatismo: el Gobierno preocupado por la suba de precios en marzo y la caída de actividad 


El editorial de Maximiliano Montenegro del jueves 02/04 en La Nacion Más

El periodista económico analizó recientemente el complejo panorama macroeconómico que enfrenta el país y advirtió sobre el giro pragmático que está dando el Gobierno.

Al inicio de su editorial, Montenegro comentó que el ministro de Economía, Luis Caputo, en su presentación en la Bolsa de Comercio de Rosario, reconoció que “la situación económica se complicó”. Señaló que el Gobierno atribuye este escenario a factores externos, como la crisis con Irán y la consecuente suba del crudo. En un fuerte sinceramiento, el titular del Palacio de Hacienda admitió que el próximo dato del estimador mensual de actividad económica (EMAE) de febrero arrojará una caída. Asimismo, anticipó que la inflación de marzo se ubicará “muy probablemente” por encima del 2,9% registrado en febrero, y que podría llegar al 3% o más, lo que marcaría el pico inflacionario del último año.

Las declaraciones del ministro no hacen más que blanquear la realidad, con “Caputo anticipando lo que vienen mostrando las estimaciones privadas”, según remarcó el propio Montenegro. El estudio de Orlando Ferreres y Fausto Spotorno proyecta una caída de la actividad para el mes de febrero y para el primer bimestre del año en su conjunto. Por su parte, la consultora Equilibra estima un IPC del 3,3% para marzo, impulsado fuertemente por los combustibles, que habrían sumado un 0,4% o 0,5% adicional. El periodista detalló que este escenario refleja “una economía en la cual en los últimos 9 meses se viene acelerando la inflación” y donde “el nivel de actividad se desacelera y, en algunos casos como febrero, cae”.

Intervención en surtidores: la “mala palabra” para el libre mercado
Frente a esta macroeconomía, la Casa Rosada tomó nota del golpe. Como analizó Montenegro: “El gobierno está tomando nota de que el shock petrolero está golpeando fuerte en la Argentina y deja de lado, si se quiere, el discurso libertario más duro y va al pragmatismo de la intervención”. Esto forzó la primera gran medida de corte heterodoxo de la gestión: el presidente de YPF, Horacio Marín, anunció el congelamiento del precio de los combustibles por 45 días.

En lugar de recurrir a mecanismos convencionales, como una baja directa del impuesto a los combustibles, el Gobierno orquestó un virtual “acuerdo de palabra” liderado por YPF con el resto de las petroleras privadas del país. En términos de la ideología libertaria, Montenegro advirtió que este tipo de pactos “sería mala palabra porque significaría una colusión entre las empresas para frenar el precio de un producto durante 45 días”. Sin embargo, el periodista definió contundentemente esta maniobra como la “primera intervención donde se pasa del libertarismo puro al pragmatismo con cierta heterodoxia”.

Tasas subsidiadas y el alivio al consumo
La segunda señal de este giro llegó desde el sistema financiero. Con el objetivo de generar “cierto aire en las familias que están muy endeudadas y con un alto nivel de mora”, el Banco Central mantiene tasas de referencia reales negativas. A la par, el brazo estatal del sistema, el Banco Nación, lanzó líneas de crédito para PyMEs a una tasa del 25%, muy por debajo del promedio de mercado, y reintroduce promociones como las cuotas sin interés. Frente a esto, Montenegro comentó que algunos empiezan a tomar nota y a decir que el gobierno deja de lado el libreto liberal libertario y empieza a darse cuenta de que, en esta coyuntura, necesita amortiguar el shock externo.

Esta flexibilización de la ortodoxia no es exclusiva de Argentina. Frente al shock global, Montenegro citó el ejemplo del mandatario chileno José Antonio Kast, que también anunció subsidios directos al transporte y el congelamiento temporal de tarifas en los combustibles.

Sin dudas, Argentina atraviesa meses difíciles. Es fundamental que termine la guerra: hoy se agravó el conflicto, aumentó fuertemente el petróleo y esto no solo tiene un impacto en los combustibles, sino también en lo financiero por el riesgo global. En simultáneo, el país enfrenta el riesgo de una salida de capitales y tiene por delante el desafío de refinanciar 30.000 millones de dólares de vencimientos de deuda en el próximo año y medio. Ante esta urgencia ineludible, Montenegro concluyó que vemos a un “gobierno que necesita rápidamente que la economía vuelva al sendero de desinflación y de la recuperación económica y, para eso, deja de lado el libreto y avanza con una intervención que hasta ahora no se conocía”.

PLAN M.