Durante su última editorial, Maximiliano Montenegro expuso en LN+ las principales claves, datos e incógnitas de la nueva etapa que inauguró el oficialismo tras el 9 de julio: un giro económico marcado por la acumulación de reservas y un giro político enfocado en el consenso de la mano de un nuevo jefe de gabinete.
Como decía John Maynard Keynes, “cuando las circunstancias cambian, yo cambio de opinión”, una lógica que Javier Milei parece estar aplicando a rajatabla en el diseño de su Plan Milei 2027.
El paquete “anti crisis”: un Banco Central blindado
A diferencia de la estrategia implementada durante la campaña del 2025, el gobierno nacional decidió fortalecer fuertemente al Banco Central (BCRA) de cara al 2027. Según detalló Montenegro, existe una estrategia económica muy definida para blindar la macroeconomía frente a eventuales turbulencias:
- Acumulación de reservas: El BCRA mantiene una compra ininterrumpida de dólares desde principios de año.
- Poder de fuego: El vicepresidente de la entidad confirmó ante inversores un paquete de liquidez bancaria que supera los 20.000 millones de dólares para enfrentar posibles corridas, utilizando la refinanciación de préstamos de corto plazo (repos) y swaps.
- Financiamiento asegurado: Luis Caputo anunció que el Gobierno tiene cerrado el esquema para cubrir los vencimientos de deuda de 2026 y 2027 sin necesidad de recurrir a Wall Street ni de que baje el riesgo país.
Montenegro remarcó una aguda reflexión sobre este cambio de postura. Mientras el año pasado Caputo afirmaba que no era necesario acumular reservas, hoy el Gobierno parece haber “perdido la inocencia” tras la corrida monumental sufrida previamente. “Luis Caputo dice que el 2027 va a ser un paseo por el parque en términos económicos… pero se prepara o está armando el Banco Central como si tuviera que transitar el estrecho de Ormuz”, sentenció el director de Plan M.
El giro político: la salida de Adorni y la era Santilli
El segundo pilar fundamental del Plan Milei 2027 es el giro político. El presidente abandonó la confrontación total con la “casta” que caracterizó al año pasado, para abrazar el pragmatismo.
Este cambio quedó evidenciado con la salida de Adorni de la jefatura de gabinete, a quien Montenegro definió como un lastre que generaba un choque permanente con la dirigencia. En su lugar, el nombramiento de Diego Santilli representa la llegada del político más profesional para articular con todo el espinel político (macrismo, larretismo, PRO y radicalismo).
El éxito inicial de esta nueva muñeca política se vio reflejado en la noche del 9 de julio en Tucumán, donde el oficialismo logró reunir a al menos 12 gobernadores y a la vicegobernadora de Córdoba en la firma del Pacto de Mayo.
Las reformas clave y el fin de las PASO
¿Para qué necesita el Gobierno este volumen político? Montenegro advierte que la misión principal de Santilli es clara: garantizar la reelección de Javier Milei y aprobar reformas vitales en un Congreso donde hoy no tienen los votos. Entre los proyectos que el Ejecutivo envió y buscará tratar en los próximos meses, destacan:
- Eliminación o suspensión de las PASO: Considerada por el Gobierno como un “boleto de ida” hacia una corrida cambiaria y un riesgo político para darle oxígeno a la oposición.
- Ley de Inocencia Fiscal: Una reforma sobre la ley aprobada recientemente para incentivar que los dólares del “colchón” ingresen al sistema e impulsen la economía.
- Reforma de la Carta Orgánica del BCRA: Un pedido expreso del FMI para institucionalizar la prohibición de emitir para financiar al Tesoro.
- Modificación del régimen de zona fría y reforma política: Para terminar con “91 años de estafas de la política”, según las propias palabras de Milei.
Incógnitas y conclusiones: ¿Alcanza este giro para el 2027?
El principal objetivo de este giro político y paquete anti crisis es ganar tiempo. El oficialismo busca estirar el horizonte hasta el inicio de la carrera electoral para permitir que los sectores más rezagados (construcción, industria y comercio) logren recuperarse. Esta reactivación dependería de una normalización económica empujada por la baja de tasas y una inflación que, según datos preliminares de junio en la Ciudad de Buenos Aires, rondaría el 1,8% o 1,9%.
Maxi Montenegro cerró su editorial con una gran incógnita: ¿Alcanza esta nueva estrategia para ganar en 2027?
Nadie lo sabe con certeza. Sin embargo, hay un consenso que es el mejor intento que puede hacer la administración de Milei para salir del pantano en el que se encontraba en los últimos meses y buscar que el 2027 sea un escenario distinto a las tradicionales crisis y corridas cambiarias de la Argentina. Se abre, en palabras del propio presidente, “una nueva etapa”.



