Roberto Frenkel: “Lo esencial en todo el mundo es tener metas de inflación e independencia del Banco Central. Acá vamos por otro lado”

Roberto Frenkel en entrevista con Maxi Montenegro analizando la economía de Milei.

En una extensa y profunda entrevista exclusiva para Plan M con Maxi Montenegro, el reconocido economista Roberto Frenkel analizó la dinámica del actual programa económico del gobierno de Javier Milei. Con la experiencia de haber estudiado a fondo los planes de estabilización en América Latina, Frenkel advirtió que el esquema vigente se sostiene sobre un atraso cambiario peligroso, financiado con “carry trade” y déficit de cuenta corriente.

El ajuste fiscal a través de la inflación

Para Frenkel, el rápido equilibrio fiscal celebrado por el gobierno no es una novedad técnica, sino el resultado de la licuación de ingresos. El economista explicó que el plan arrancó con una “maxidevaluación”, a la cual definió como “la forma más fácil de hacer ajustes fiscales”. Al provocar un shock de oferta y acelerar la inflación, el gobierno logró que los salarios, las jubilaciones y los gastos del sector público se ajustarán muy por debajo del aumento general de precios, cerrando así el déficit.

Sin embargo, catalogó a este equilibrio fiscal como “precario e insostenible”, argumentando que el Estado no está proveyendo los servicios necesarios para la población y que los salarios actuales no pueden mantenerse en esos niveles.

El fantasma del atraso cambiario y el carry trade

Trazando un paralelismo directo con las políticas implementadas por José Alfredo Martínez de Hoz en los años 80, Frenkel describió la actualidad como un “programa de desinflación con atraso cambiario”. Señaló que estos ciclos históricos siempre comienzan con una fase donde baja la inflación, pero inevitablemente terminan resentidos por la falta de reservas genuinas.

Para sostener este atraso, advirtió Frenkel, el Banco Central depende de la entrada de capitales especulativos atraídos por altas tasas. “Con el carry trade, amigo mío, eso está pegado con moco, o sea, no es una situación sostenible”, disparó el experto, remarcando que esta fragilidad deja al país “colgado del pincel” ante cualquier sacudida o incertidumbre internacional. Además, recordó que las reservas verdaderas solo se acumulan logrando un superávit de cuenta corriente, y no a través de deuda.

El dilema político: inflación vs. devaluación

Ante la consulta de Montenegro sobre por qué el gobierno no corrige el valor del dólar, Frenkel fue tajante: la baja de la inflación es la única bandera que sostiene a la actual administración. “Si sube el tipo de cambio, va a subir la inflación y le representa un enorme costo político al gobierno, que es su único activo; es lo único que tiene para mostrar”. El economista explicó que cualquier corrección cambiaría o de precios relativos en una economía indexada produce una aceleración inflacionaria inmediata.

Si se rigiera puramente por la técnica económica, Frenkel recomendaría corregir el tipo de cambio, corregir la balanza comercial, acumular reservas y adoptar un verdadero programa de metas de inflación (inflation targeting) respaldado por la independencia del Banco Central.

Acá la diferencia con el pasado es la intervención del gobierno americano en un posible crisis de balanzas de pago y la otra es una cuenta corriente con superávit por estos nuevos desarrollados de petróleo, gas y minerales, sumado al campo.  

¿Una Argentina como Arabia Saudita?

El economista también cuestionó la viabilidad a largo plazo de la principal apuesta del gobierno: esperar el ingreso masivo de dólares provenientes del petróleo, el gas, la minería y el campo.

Aunque reconoció que estos sectores podrían generar un superávit de cuenta corriente en el futuro, advirtió sobre la exclusión social que genera este modelo. “Sería una situación muy rara porque vamos a quedar con un tipo de cambio de Arabia pero no vamos a producir más que petróleo, minerales y campo de punta”, sentenció. Frenkel enfatizó que el auge minero y petrolero no garantiza empleo masivo: “¿De qué labura la población argentina? Tenemos un conurbano de 12 millones de personas […] Si no pensamos en eso, no pensamos en el país”.

Finalmente, concluyó que la estrategia actual del gobierno de “ir rascando la olla” para llegar al futuro es “muy costosa desde el punto de vista de la economía real” e introduce una gran incertidumbre y duda respecto a la sostenibilidad. 

Perfil profesional de Roberto Frenkel

Entrevista completa: