En una entrevista a fondo con Maxi Montenegro en su programa Plan M, Hugo Belcastro, secretario general de la Cámara de Importadores de Autos (CIDOA) y representante de BAIC en Argentina, analizó la coyuntura del sector. Con el mercado de patentamientos mostrando señales de contracción y una feroz competencia impulsada por nuevos actores, el empresario dejó una fuerte advertencia: los precios de los autos chinos en Argentina han tocado su piso y comenzarán a subir próximamente.
¿Cuáles son las razones detrás de este inminente cambio de tendencia? A continuación, repasamos las reflexiones y definiciones más importantes de un diálogo indispensable para entender el rumbo del mercado automotor.
El “piso” de los precios y la sobreoferta de 2026
Maxi Montenegro abrió el debate planteando una pregunta clave sobre la dinámica actual del mercado: “¿Están dentro de los ganadores digamos hoy? ¿Siguen las ventas? ¿Cómo está la situación?”.
Hugo Belcastro explicó que, aunque actualmente se patentan unos 43.000 autos mensuales, el acumulado anual está un 13% por debajo del mismo período de 2025. Sin embargo, el dato más disruptivo se encuentra en los precios de los autos chinos en Argentina y de los vehículos importados de extra zona en general.
“Los autos están bajando de precio y yo creo que han llegado a su piso”, afirmó Belcastro. El empresario detalló que esta caída (que acumula un 26% de descenso en dólares desde 2023) no se debió a la baja de impuestos locales (como el impuesto PAIS o internos, que no movieron la aguja de inmediato), sino a la competencia pura que generó el Decreto 49.
Dicho decreto permitió el ingreso de vehículos híbridos y eléctricos de extra zona sin pagar el arancel del 35%. Sin embargo, el fenómeno de precios bajos tiene fecha de vencimiento:
“En 2026 hubo 100.000 autos de extra zona porque se acumularon y ejecutaron los cupos otorgados de 2025 y 2026. Pero próximamente se va a licitar el cupo de 2027, que será de solo 50.000 unidades sin acumulación. Al haber la mitad de oferta de autos chinos en 2027 de lo que hubo en 2026, los precios irremediablemente van a subir”.
Belcastro también aclaró que ingresar estos autos pagando el arancel pleno del 35% no es viable económicamente, lo que deja a Brasil con una ventaja competitiva enorme para los vehículos tradicionales.
La tecnología china y la competencia con Brasil
Montenegro analizó la respuesta del público y las marcas tradicionales: “Las marcas generalistas caen fuerte, caen 30% las ventas, pero los autos chinos vienen todavía con tasas de crecimiento elevadas. ¿Eso es así?”.
Belcastro asintió y explicó que el acuerdo comercial AC14 con Brasil (vigente de 2019 a 2029) favoreció enormemente a ese país, pero limitó el acceso a tecnologías de vanguardia como las de Alemania, Japón o China. Al abrirse la ventana de importación, los consumidores argentinos descubrieron una brecha tecnológica abismal.
“Hoy, un auto de origen China sale menos divisas para el país y ofrece mayor tecnología (sistemas ADAS, frenado autónomo, estacionamiento asistido y pantallas) que su equivalente brasileño, el cual puede llegar a costar hasta 5.000 dólares más en el mercado local”.
Además, el empresario desmitificó los temores históricos sobre el origen asiático: “China es el mayor productor mundial con 36 millones de autos al año. Hace una década contrataron a los mejores diseñadores del mundo, lo que les da una calidad que se rompe mucho menos. Hoy, cualquier repuesto llega en 7 días vía courier”.
Impuestos y la barrera del mantenimiento diario
La entrevista también profundizó en las dificultades para reactivar el mercado de manera expansiva. Montenegro consultó de forma directa: “¿Cómo se retoma el mercado expansivo? ¿Cómo puede haber nuevamente acceso al auto?”.
Para Belcastro, la clave está en dos variables fundamentales: el financiamiento hipotecado por tasas de interés que hoy duplican la inflación, y el costo asfixiante de mantener un vehículo en el país.
“Mucha gente no compra un auto no porque no tenga el dinero, sino porque mantenerlo te come. La patente y el seguro te matan. En Estados Unidos la patente anual cuesta 100 dólares para cualquier auto. Acá, solo el trámite de patentamiento representa aproximadamente el 6% del valor del auto, un número altísimo que frena las operaciones”.
El “boom” de las apps de transporte y el leasing eléctrico
Montenegro aportó un interesante comentario desde su propia experiencia: “He visto muchos muchachos en autos eléctricos con BAIC (sedanes de entrada de gama) que los compran a través de flotas de alquiler o rentas. Es como un leasing donde van pagando una cuota mensual y trabajan en Uber o Cabify”.
Belcastro confirmó que este canal corporativo está creciendo a pasos agigantados. Quienes emplean autos eléctricos chinos para trabajar disfrutan de beneficios económicos inigualables: “El costo de cargar un auto eléctrico en casa representa apenas el 20% de lo que cuesta un tanque de nafta. Además, no pagan patente, no pagan peajes y el costo de mantenimiento es infinitamente menor debido a la simplicidad del motor eléctrico”.
No obstante, el empresario advirtió sobre un cuello de botella logístico: “Es un negocio extraordinario para quien tiene cargador en su casa y sale a trabajar con el tanque lleno. Pero para quien depende de la vía pública, la falta de infraestructura de carga en estaciones de servicio sigue siendo una limitación importante”.
Una mirada hacia la macroeconomía argentina
Para cerrar, Montenegro le preguntó al entrevistado sobre sus expectativas generales para el país: “¿Qué estás viendo hacia adelante en el país en términos productivos y de nivel de actividad?”.
Hugo Belcastro se mostró expectante y apoyó el proceso de reordenamiento económico actual:
“Hay una transformación muy grande, un cambio grande en las variables macroeconómicas. Es totalmente cierto que el nivel de actividad de la economía real no está todavía donde nos gustaría a todos que esté. Elijo creer que este es el camino correcto. El mercado automotor argentino anterior era hipercerrado, un esquema donde era un ‘festival’ para aquellos que podian vender localmente. Insisto, es un momento de transformación; espero que el gobierno logre subir el nivel de actividad, y después veremos y después veremos”