“Hoy el petróleo cuesta u$s 135/140 y en Argentina se paga….” Aranguren en Plan M

¿Está Argentina desconectada de los precios internacionales de la energía?

En un contexto global marcado por la tensión en Medio Oriente y la volatilidad de los mercados, el exministro de Energía, Juan José Aranguren, entrevistado por Maxi Montenegro analizó el panorama energético de la Argentina. Desde el impacto de los conflictos bélicos en el precio del surtidor local, hasta el milagro exportador que promete Vaca Muerta y la lección que nos deja Brasil, el especialista dejó definiciones contundentes.

Aranguren comenzó desmitificando el precio internacional del crudo que se ve en los portales financieros. Explicó que mientras en las pantallas el barril cotiza a 111 dólares, se trata de “petróleo de papel” (contratos a futuro). En la realidad, por las complicaciones logísticas en el estrecho de Ormuz, las transacciones físicas se están pagando “a unos 20 o 30 dólares por encima de ese valor”, alcanzando los 135 o 140 dólares.

Lejos de ser una mala noticia, Aranguren señaló que esto beneficia a la balanza comercial del país: “Las exportaciones de Argentina se valorizan más. El gobierno tiene un ingreso extra”, lo que ayuda a compensar los subsidios o el atraso en el impuesto a los combustibles.

El precio en los surtidores locales: advertencias sobre el barril a 94 dólares Consultado sobre la decisión de congelar los precios de los combustibles en el mercado interno por 45 días, el exfuncionario recordó un acuerdo similar entre 2003 y 2004, advirtiendo sobre sus riesgos legales si no se formaliza. “Sería ideal que ese acuerdo no sea de palabra sino que sea escrito y bendecido por el gobierno” para evitar problemas con la ley de defensa de la competencia.

Hoy, mientras el crudo físico vuela a 135 dólares en el mundo, en el mercado interno se comercializa a unos 94 dólares, lo que implica que las empresas integradas están “dejando de hacer caja” para futuras inversiones. Además, derribó un gran mito político al aclarar que “el sector energético, petróleo y gas, está dolarizado desde el año 89”, y que afirmar que fue una política de la gestión de Mauricio Macri o Aranguren no es cierto “fue una cosa que de alguna manera en forma inteligente el kirchnerismo nos hizo creer”.

De cara a los meses más fríos, Aranguren comentó que gracias a la mayor inyección de gas desde Vaca Muerta y el nuevo gasoducto Perito Moreno, “este año no vamos a necesitar más de 18 o 20 barcos” de Gas Natural Licuado (GNL). Aún más optimista fue respecto al futuro inmediato: “Este tendría que ser el último invierno en el cual seamos muy dependientes todavía en los picos de LNG”, proyectando que el año próximo la necesidad podría reducirse a uno o dos cargamentos.

Vaca Muerta existe más por necesidad que por virtud: los miles de millones en juego

El bloque central de la entrevista estuvo dedicado a la revolución del shale. Aranguren proyectó números arrolladores: considerando un barril a 70 dólares, cada 100.000 barriles adicionales que el país exporta representan un ingreso de 2.500 millones de dólares. Para 2030, visualiza una balanza comercial energética arrolladora: “En petróleo solo vamos a tener 23.000 millones de dólares de exportación de excedente”.

Sin embargo, dejó una profunda reflexión política. Aseguró que el desarrollo de Vaca Muerta, que hoy aporta el 70% del gas y petróleo nacional, continuó durante gobiernos de distinto color político “más por necesidad que por virtud”. En ese sentido, advirtió a las futuras gestiones sobre la tentación de asfixiar al sector con retenciones, pidiendo evitar “matar la gallina de los huevos de oro o de los billetes verdes”.

Hacia el final de la entrevista abordó las nuevas fronteras energéticas. Mencionó las expectativas en la formación “Palermo Aike” en Santa Cruz que puede ser un poco menor a Vaca Muerta y la explotación convencional en el proyecto frente a Mar del Plata, aunque aclaró que esto último requerirá más tiempo y mucho más capital ya que es offshore.

Para ilustrar lo que sucede cuando un país sostiene políticas de largo plazo, Aranguren hizo una comparación fulminante con Brasil. Recordó que en 1998 Argentina producía casi 900.000 barriles diarios frente a los 690.000 de Brasil. Hoy, gracias al sostenimiento de políticas de Estado a través de diferentes presidentes (Cardoso, Lula, Rousseff, Bolsonaro), Brasil produce 4.3 millones de barriles diarios, la gran mayoría en operaciones marítimas ultra costosas (offshore). Un espejo en el que Argentina, con los recursos bajo sus pies, recién ahora comienza a mirarse.


Claves entrevista Plan M:

  • Exportaciones: u$s 23.000 millones de excedente solo en petróleo.
  • Producción: Vaca Muerta ya aporta el 70% del gas y crudo nacional.
  • Independencia: Este sería el último invierno con dependencia fuerte de barcos de GNL.

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