En una nueva edición de MMD, Maximiliano Montenegro conversó con el experto en geopolítica Fabián Calle sobre el resurgimiento de la tensión en Medio Oriente. A pocos meses de las elecciones en Estados Unidos, la fallida estrategia de Donald Trump podría desencadenar una crisis económica de escala global.
El tablero geopolítico mundial vuelve a encender sus alarmas. Cuando todo parecía indicar que las tensiones en Medio Oriente habían encontrado una pausa, la situación en el Estrecho de Ormuz ha vuelto a escalar, poniendo a los mercados internacionales en estado de alerta.
El periodista Maximiliano Montenegro introdujo el tema marcando el brusco cambio de escenario: “Había un acuerdo en marcha con Irán donde era un acuerdo en el cual Trump capitulaba, trataba de salir rápidamente del conflicto iraní y ahora de nuevo está metido en el barro, de nuevo está la situación ahí en el Estrecho de Ormuz muy complicada”.
A partir de esta premisa, el analista internacional Fabián Calle desglosó por qué esta situación representa un laberinto sin salida aparente para la actual administración estadounidense.
El control del Estrecho de Ormuz y el espejismo de la paz
Según Calle, el memorándum firmado previamente fue un salvavidas de plomo para Washington. “Se firmó ese memorándum obviamente muy favorable a Irán porque la situación militar y estratégica terminó favoreciendo más a Irán que a Estados Unidos”. La clave de esta ventaja reside en el control absoluto que ejerce Teherán sobre el Estrecho de Ormuz, un paso vital para la economía mundial.
A pesar del pacto, “Irán no cedió en ningún momento de la tregua al control del estrecho de Ormuz… El gran activo estratégico que consiguió Irán en esta guerra fue capitalizar como propio el estrecho”.
Frente a la pasividad de los operadores financieros, Calle advirtió que el mercado está operando con una peligrosa “inercia cultural”. “El mercado todavía no le cayó la ficha de que estamos en una era de guerras y de guerras que pueden ser de gran magnitud”. De desatarse lo que Calle define como la “Guerra por Ormuz”, no se atacarán solo bases militares: el conflicto apuntará a la producción petrolera, gasífera y plantas desalinizadoras, provocando una crisis sistémica internacional.
La diplomacia del “Real Estate” y las contradicciones de Trump
Durante la entrevista, el analista económico Martín Genero planteó una duda central sobre el errático comportamiento del presidente norteamericano, recordando que a principios de año Trump había priorizado su imagen electoral por sobre los pedidos de Israel de mantener la guerra. “Ahora que falta mucho menos para la elección que en aquel momento y que la nafta había logrado caer, hubo deflación en el último mes… es como muy contradictorio lo que hace, como que hay un gato encerrado. Hay algo que no entendemos por qué acciona tan al revés de lo que venía accionando antes”, reflexionó Genero.
Para responder a esta incógnita, Fabián Calle fue tajante: Trump gestiona la geopolítica como si fuera un negocio inmobiliario. “Tiene un ADN transaccional, empresarial, inmobiliario que no tiene nada que ver con el arte de la guerra”, explicó el experto.
El error de diagnóstico del presidente estadounidense radica en ignorar a las instituciones especializadas. “Él no aceptó los consejos militares, no aceptó el consejo de la CIA, no aceptó el consejo del Departamento de Estado”. En cambio, delega negociaciones críticas en su círculo íntimo.
Sobre este punto, Maxi Montenegro aportó una aguda comparación con los negocios privados del mandatario: “Los argentinos que desarrollaron la Trump Tower en Punta del Este fueron a negociar en su momento con Eric Trump, con el hijo y con clave se maneja un entorno medio familiar… es increíble pero lo trasladó a la potencia mundial que tiene”. Según Calle, enviar a su yerno Jared Kushner, una persona del mundo empresarial sin experiencia en diplomacia ni en “el arte de la guerra”, conforma “el combo perfecto para el desastre”.
Alerta Mercados: Petróleo a 200 dólares y el impacto sistémico
El riesgo de que esta trampa de Irán se cierre de forma violenta tiene cifras catastróficas. Mientras Estados Unidos ya liquidó más de la mitad de sus reservas estratégicas, un ataque a la infraestructura energética del Golfo Pérsico sería devastador.
“Si se empiezan a volar las instalaciones de petróleo de Arabia Saudita, de Emiratos, de gas de Qatar, no vamos a tener un petróleo de 120 como hace unos meses. Vamos a tener 200 y la gasolina en Estados Unidos que estaba 2,60, que ahora está a 5, en Miami va a llegar a 8”, sentenció Fabián Calle.
A diferencia de conflictos anteriores como Vietnam o Afganistán, esta crisis no ocurre en la periferia, sino en la “arteria aorta de la economía mundial”. Para Irán, tras el asesinato de sus líderes, este es un conflicto de carácter existencial, lo que garantiza que, frente a un ataque estadounidense, responderán causando un daño letal a nivel global.
Para ver la entrevista completa y seguir el minuto a minuto del impacto en los mercados, visitá el canal de YouTube de Plan M.



