En un mano a mano exclusivo en Plan M, Maximiliano Montenegro recibió a Carlos Melconian para repasar los principales dilemas de la coyuntura económica argentina. La conversación contrapuso la agenda del Gobierno —enfocada en seducir inversiones en París y advertir sobre un eventual arsenal frente a corridas en año electoral— con la visión del ex titular del Banco Nación, quien enfatizó que la sangría de divisas y el estancamiento del consumo obedecen a problemas macroeconómicos estructurales y no al calendario político.
Dolarización y cepo: “El problema no es el año electoral, no te da el cuero”

Durante la apertura del intercambio, Maxi Montenegro señaló la dualidad del mensaje oficial: por un lado, el Presidente buscando inversiones en el exterior junto a gobernadores; por el otro, el ministro de Economía, Luis Caputo, advirtio aante inversores en inglés (“We prepare for the worst”) sobre una posible dolarización de portafolio. Montenegro le preguntó si la apertura del cepo para personas físicas en abril del año anterior no había sido un intento del Gobierno por recomponer la confianza y refinanciar vencimientos que finalmente no resultó según lo previsto.
A su turno, Carlos Melconian criticó duramente esa estrategia de comunicación y diagnóstico:
“Yo no comparto este tipo de comunicación… Yo lo que no puedo creer es que les preocupe el año electoral y no les preocupe lo que viene ocurriendo, porque eso atenta contra el nivel de actividad”.
El economista sostuvo que la demanda de dólares no responde a un sobresalto comicial, sino a un fenómeno macroeconómico continuado. Según sus estimaciones, la dolarización acumulada de las personas por viajes, compras y atesoramiento alcanzará una suma cercana a los 100.000 millones de dólares, absorbiendo la totalidad del superávit comercial.
Respecto a la decisión de flexibilizar el mercado cambiario sin divisas suficientes, Melconian recurrió a una metáfora futbolera sobre el levantamiento del cepo:
- El diagnóstico de reservas: “Somos partidarios de un tipo de cambio libre y flotante, pero eso es un punto de llegada dentro de un programa integral… No te da el cuero porque no tenés con qué. Si un país tiene cero reservas y tiene que pagar 10.000 millones de dólares al año de intereses de deuda, tenés que calmar la ansiedad”.
- La metáfora del penal: Al evaluar la jugada del equipo económico, Melconian comparó la medida con el penal picado por Maravilla Martínez frente a Independiente: “La pica pensando que entra, no para lucir al arquero, pero no salió”.
La economía dual y la urgencia de “plata en la calle”
En otro tramo de la entrevista, Maximiliano Montenegro planteó la inquietud sobre las consecuencias de un eventual aflojamiento monetario o cambiario, cuestionando si el riesgo de una aceleración inflacionaria o corrida no justifica la postura del Gobierno de mantener el esquema actual y someterlo al voto de la gente. Asimismo, el periodista Esteban de la Fuente aportó las observaciones de la última misión del Fondo Monetario Internacional (FMI), donde la vocera del organismo valoró la desaceleración de la inflación pero reclamó un crecimiento más distribuido y menos concentrado en los sectores ganadores.
Melconian coincidió con la preocupación social descrita por el FMI e ilustró la marcada brecha de la economía real: “Yo estoy en mi casa escuchando y soy del pedazo que cae. Entonces digo: ‘¿Qué mierda me importa que a nivel agregado no caiga, si justo pertenezco al pedazo que cae?'”.
El consultor remarcó que existe un 40% de la economía densamente poblado que se encuentra en recesión, frente a apenas un 20% de sectores dinámicos (como la energía o el agro). Para salir del congelamiento, Melconian instó a volcar liquidez a la economía real:
- Liquidez real vs. emisión desmedida: “Tiene que haber plata en la calle, no ‘plan platita’, plata en la calle”.
- El dilema de la emisión: Montenegro sintetizó la propuesta del economista preguntando si la clave consistía en que el Banco Central compre dólares, emita pesos y evite absorberlos totalmente desde el Tesoro. Melconian respondió: “Mire: penal para vos, penal para vos. Dicen ‘no lo pateo porque lo puedo errar’, ¡patéalo!”.
Interna de gabinete, el FMI y la proyección hacia 2027
Frente a los argumentos del oficialismo que atribuyen la incertidumbre cambiaria al historial argentino y al temor por el resultado de las urnas, Montenegro le preguntó a Melconian sobre la narrativa política del Gobierno.
Melconian desestimó el argumento oficial: “El Gobierno dice ‘por la historia argentina y por el año que viene’. Y por vos, que gobernás hace 3 años… Tienen que tener la modestia de saberlo. Lo mejor que le puede pasar a este Gobierno es que contra él compita otro con el mismo rumbo y la misma dirección, pero corrigiendo a la izquierda lo que este Gobierno no ha hecho”.
El economista también analizó la dinámica interna del Poder Ejecutivo y el discurso del Presidente Javier Milei sobre metas de largo plazo hacia 2028:
- La influencia en el gabinete: Sostuvo que el ministro Caputo posee “poca capacidad para influir en el Presidente” debido a un “sesgo ideológico fenomenal” centrado en secar la plaza monetaria.
- Las promesas de crecimiento: Cuestionó los discursos presidenciales que piden paciencia hacia 2028: “A la tercera vez que dice cosas que no se dan… yo nunca entendí qué es un experto en crecimiento sin plata. Hoy tendría que estar haciendo un zafarrancho, si justamente lo que falta es plata”.
- El riesgo hacia 2027: Melconian advirtió que el escenario para la actividad, el consumo y los salarios seguirá siendo “gris”. Alertó que, si bien en 2024 el conflicto fue en la economía real y en 2025 en lo financiero, hacia 2027 la economía corre el riesgo de enfrentar un doble conflicto simultáneo en ambos frentes si no se recompone la macroeconomía.