Campo & Agroindustria

Con 10.000 dólares, armaron una empresa que exporta a 10 países

En el ecosistema emprendedor argentino conviven historias que parecen desafiar la lógica económica tradicional. Durante una emisión de Plan M, Maxi Montenegro presentó una historia de éxito agroindustrial: tres jóvenes de 22 años recién egresados de la universidad convirtieron un crédito inicial para emprendedores en una compañía de alimentos saludables que hoy emplea a cerca de 100 personas y vende a mercados globales.

“Anoche en una cena me contaron cómo es tu historia… y yo dije: ‘No, no puede ser'”, confesó Maxi Montenegro al inicio de la entrevista, impresionado por el recorrido de Emanuel Fellay, cofundador de la firma Entrenuts y actual presidente de la Unión Industrial de Entre Ríos Joven.

El inicio en plena pandemia: de una maquina procesadora de maní a 15.000 frascos por mes

El punto de partida de Entre Nats se sitúa en un momento inédito para la economía mundial. “Nosotros arrancamos el primer día de pandemia, el 20 de marzo de 2020, unas tres horitas antes de que saliera la cadena nacional del aislamiento”, relató Fellay sobre la experiencia junto a sus dos socios. Ubicados en Colón, Entre Ríos, recibieron la máquina procesadora de maní justo al mediodía previo al cierre sanitario.

Con apenas 22 años e inspirados en un proyecto de tesis universitaria surgido por la falta de pasta de maní en el interior del país, los tres amigos apostaron por el segmento saludable. Para financiar el inicio de actividades, solicitaron un crédito del Banco Nación de $748.600 pesos —equivalentes a cerca de 10.000 dólares entre fines de 2019 e inicios de 2020— con el cual adquirieron su primer molino en Buenos Aires.

En sus comienzos, la escala era totalmente artesanal en una planta de 50 metros cuadrados:

  • Llenaban los envases manualmente utilizando una maquina de pasta de mani.
  • Promocionaban el producto mediante WhatsApp, Facebook e Instagram y llamadas.
  • Entregaban los frascos casa por casa cumpliendo con los protocolos sanitarios de la época.

El crecimiento no tardó en acelerarse. Mientras el punto de equilibrio operativo exigía vender 1.000 frascos al mes, a los tres meses la firma comercializaba 15.000 unidades mensuales, con jornadas de producción de 15 horas y un equipo inicial de ocho colaboradores. “Yo era el que más disfrutaba la parte comercial: entraba a Google, buscaba ‘distribuidora de alimentos saludables en Argentina’ y las llamaba por teléfono todos los días a todas las que encontraba”, recordó Fellay.

Agregado de valor al maní argentino: la clave de la escala global

Durante la conversación, Montenegro subrayó la singularidad del modelo de negocios en un sector fuertemente consolidado: “Es muy impresionante porque no sé si hay muchos casos en la agroindustria donde hay un sector consolidado y se logre esta evolución”, destacó el conductor.

Ante la consulta sobre las razones del éxito exportador, Fellay explicó la ventaja competitiva de la materia prima nacional:

“Nuestro comodín es que el maní argentino es el mejor del mundo en calidad. Argentina es el mayor exportador mundial de maní, concentrado en la zona de Córdoba como General Deheza, General Cabrera y Oncativo. Nosotros trabajamos mucho para agregarle valor a un commodity”, afirmó el emprendedor.

Actualmente, Entrenuts comercializa sus productos en todo el territorio nacional a través de 200 distribuidores y presencia en grandes cadenas de hipermercados. Además, elabora marcas para terceros.

Radiografía del crecimiento exportador

  • Destinos internacionales: En 2022 realizaron su primera exportación a Estados Unidos (actualmente su principal mercado). Hoy llegan a 10 países, entre ellos Chile, Uruguay, Brasil, Paraguay, Canadá, República Checa, Reino Unido, Arabia Saudita y Australia.
  • Facturación internacional: Generan entre 2 y 3 millones de dólares anuales en envíos al exterior.
  • Proyección estratégica: El volumen de exportación creció cerca de un 200% interanual. Representa hoy entre el 10% y 12% de la facturación total, con el objetivo de llevarlo al 50% en los próximos 5 años.
  • Infraestructura y certificaciones: Tras una inversión de 2,5 millones de dólares en una nueva planta industrial, obtuvieron certificaciones internacionales esenciales como libre de gluten (sin TACC), orgánico, Kosher y Halal.

De la pasta de maní a la “democratización de la alimentación saludable”

Interesado en la estructura de financiamiento y el destino de los ingresos, Montenegro indagó si el salto de escala requirió capital externo o endeudamiento severo. Fellay aclaró que el crecimiento se apoyó exclusivamente en el crédito y la reinversión continua: “Nunca sacamos un centavo de la empresa; tenemos un sueldo como si fuéramos un empleado más y todo centavo que entró se reinvirtió”, explicó.

Actualmente, la compañía ha ampliado su portafolio más allá de la pasta de maní, incorporando aceite de coco, miel, manteca clarificada, barras proteicas, snacks salados proteicos y premezclas para panqueques.

“Estamos trabajando mucho en la democratización de la alimentación saludable. Queremos derribar el mito de que comer sano es feo o caro. Nuestro equipo de I+D trabaja para que un producto saludable se pueda conseguir tanto en una estación de servicio en la ruta como en el almacén de barrio o en el supermercado”, remarcó el cofundador de la marca.

La visión de los jóvenes emprendedores en la Argentina actual

Al cierre de la entrevista, Montenegro reflexionó sobre el impacto de este tipo de proyectos en el país. Fellay coincidió en la necesidad de visibilizar el potencial de la juventud emprendedora:

“Emprendedores hay un montón en Argentina, pero falta visibilización. En estos últimos años la gente se ha animado a dar el primer paso y a querer emprender con una idea. El argentino está con muy buenas vistas al futuro y ve que el camino es apuntar a crecer”, concluyó Fellay.