La industria nacional de maquinaria agrícola atraviesa una encrucijada compleja. El caso de la fábrica Pauni —ubicada en Las Varillas, Córdoba, y nacida en 2002 tras el cierre de Zanello para recuperar 200 puestos de trabajo— encendió las alarmas del sector fabril debido a una acumulada deuda financiera, la caída en las ventas y los incipientes retrasos salariales. Esta coyuntura refleja la tensión que viven las plantas industriales del interior del país frente a un mercado estancado y a un acelerado desembarco de unidades de origen asiático.
Para analizar en profundidad esta problemática, Maximiliano Montenegro entrevistó en Plan M a Gustavo Piccioni, presidente de la Asociación de Fabricantes de Maquinaria Agrícola y Agrocomponentes de Córdoba (AFAMAC).
La paradoja del campo: producción récord sin venta de maquinaria
El periodista abrió el debate planteando la disparidad entre los indicadores del sector primario y la realidad operativa de los fabricantes:
Maximiliano Montenegro: “¿Qué es lo que está pasando con la maquinaria agrícola, que uno tiene la impresión de que es proveedora de uno de los sectores que este año le ha ido muy bien, tanto en cantidad como en una mejora de precios también importante?”
Al respecto, Piccioni explicó la paradoja que enfrenta la cadena de valor agroindustrial:
Gustavo Piccioni: “Tenemos producción récord, pero no tenemos venta de maquinaria agrícola récord. Eso tiene que ver con dos factores fundamentalmente: el primero es la falta de financiamiento… y el otro factor no menor es que la rentabilidad del productor sigue siendo muy acotada.”
Piccioni detalló que aunque los granos registraron una mejora promedio del 40% en sus precios internacionales durante el último año, los costos operativos del productor se dispararon a un ritmo superior debido al alza internacional en combustibles y fertilizantes. Asimismo, remarcó que el financiamiento en Argentina está fuertemente estacionalizado en las dos grandes ferias anuales del sector —Expoagro en marzo y Agroactiva en junio—, cuando en realidad la compra de un bien de capital exige compromisos financieros a 4 o 5 años que requieren certidumbre y crédito continuo durante los doce meses.
El mapa productivo nacional: 9.500 empleos directos en juego
Durante el diálogo, el presidente de AFAMAC trazó una radiografía sobre el impacto socioeconómico que poseen las plantas fabriles instaladas en el interior del país:
Gustavo Piccioni: “Entre Córdoba y Santa Fe se fabrica aproximadamente el 80% de la maquinaria nacional. En Córdoba, en toda la cadena de valor —el fabricante y sus proveedores— generamos 9.500 puestos de trabajo en forma directa.”
El titular de AFAMAC enfatizó que la gran fortaleza de la maquinaria agrícola nacional radica en la innovación y la tecnología adaptada específicamente a la productividad del suelo argentino. Sin embargo, advirtió que la apertura comercial está transformando aceleradamente la estructura competitiva del mercado.
El desembarco asiático: 36 marcas de tractores y precios a un tercio
Frente a la apertura de las importaciones, Montenegro consultó sobre la presencia de equipamiento proveniente de Oriente en las localidades agropecuarias:
Maximiliano Montenegro: “Pese a eso, le voy a preguntar por el tema de la maquinaria agrícola china… Hay unos tractores y cosechadoras chinas y los chacareros dicen: ‘Este tractorcito me sale 50.000 dólares, un tercio de lo que me salía el gran proveedor de marca conocida norteamericana’. ¿Qué está pasando con los chinos?”
Frente a esta inquietud, Piccioni aportó datos reveladores surgidos del inventario realizado por la cámara cordobesa:
Gustavo Piccioni: “Contabilizamos 36 marcas de tractores chinos e indios en la última exposición de Agroactiva… Las nuevas marcas pasaron de ser el 4% o 5% histórico al 19,6% al mes de septiembre.”
Con valores que se ubican en torno a los 50.000 dólares —un tercio o el 40% del costo de las marcas tradicionales norteamericanas o nacionales—, los tractores chinos han capturado una quinta parte de las ventas en un mercado que no crece. Este fenómeno ha erosionado incluso la participación de firmas históricamente líderes en Argentina, como la reconocida marca estadounidense identificada con el color verde.
Agrocomponentes en alerta roja y el dilema de la postventa
El eslabón más afectado por la sustitución de importaciones no es únicamente el ensamblado final, sino la red de proveedores locales. Según los datos presentados por AFAMAC, mientras la producción de maquinaria terminada en Córdoba registra un descenso moderado del 2,6% en los primeros nueve meses del año, el sector de agrocomponentes sufre un derrumbe acumulado del 35%.
Respecto a la opción de importar equipamiento usado o unidades de bajo costo, Piccioni subrayó la ventaja competitiva que sostiene la industria nacional:
Gustavo Piccioni: “El fabricante nacional apuesta a dos grandes conceptos: la última innovación y el servicio postventa. En el interior, una máquina parada en plena siembra o cosecha son pérdidas millonarias.”
Sobre la importación de tractores usados, Piccioni señaló que se trata de trámites complejos que insumen entre 4 y 5 meses y que se limitan principalmente a especialidades puntuales no fabricadas en el país, acarreando un riesgo considerable en términos de vida útil y disponibilidad de repuestos.
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