EEUU – IRAN. El final de la guerra. ¿Qué viene ahora?
El reciente anuncio del presidente de Estados Unidos sobre un preacuerdo con el gobierno iraní ha sacudido el tablero geopolítico mundial. En una profunda entrevista para Plan M, el periodista Maximiliano Montenegro dialogó con el analista internacional y director de Geopolítica, Seguridad y Defensa, Juan Belikow, para desentrañar los verdaderos alcances de lo que muchos ya consideran una derrota estratégica de Washington.

El sorpresivo tuit del mandatario estadounidense festejando el fin de los bloqueos marítimos abrió el debate. “Contame qué pasó, porque la verdad que Trump salio de largada con un tuit de festejo… ‘Se reabre el estrecho de Ormuz, la libre navegación para el petróleo del mundo, enciendan sus motores’“, introdujo Maxi Montenegro, consultando directamente al experto: “¿Qué estás viendo? ¿Hay una derrota de Trump como dice el New York Times hoy?“.
La respuesta del analista no dejó lugar a dudas y sentó la premisa de la rendición incondicional de Trump ante Irán. “Técnicamente Trump está firmando la rendición incondicional ante Irán. Le concedió no solamente todo lo que Irán pedía, sino que además le está liberando fondos“, sentenció Juan Belikow.
Las concesiones ocultas y el control del Estrecho de Ormuz
Según detalló Belikow, el memorando de entendimiento otorga beneficios inmediatos a Teherán antes de su firma definitiva. “Hoy Irán ya puede salir al mercado a vender su petróleo. Estados Unidos levantó el bloqueo“, explicó el especialista, revelando además una trampa en el acuerdo: “Hay una pequeña cláusula que modificó Irán a último momento y del cual no se habla demasiado, y es que va a seguir cobrando tasas de servicios marítimos en el estrecho“. Estas tasas, que antes no existían, otorgan a Irán un poder económico y de control sin precedentes sobre la navegación.
Montenegro remarcó el efecto económico inmediato de los anuncios oficiales, señalando que “esta este anuncio que hizo Trump la verdad que hay que decir que generó una baja fuerte del petróleo“. Sin embargo, Belikow advirtió que a mediano plazo “el costo del petróleo va a encarecer inevitablemente” debido a las necesidades de reconstrucción de los países árabes y a la urgencia de buscar caminos alternativos para eludir el control iraní en el estrecho.
El fracaso de los objetivos de Estados Unidos y la encrucijada de Israel
Durante el análisis del acuerdo entre Trump e Irán, Belikow enumeró los objetivos estratégicos que Estados Unidos se había planteado y no logró cumplir: “Quitarle el equipamiento nuclear, sacarle lo que él llama el polvo atómico que tienen ahí que en realidad es uranio enriquecido, cambiar el régimen, quitarle capacidad misilística, cancelar todo el programa nuclear“. “Ninguno de esos objetivos estratégicos que se había planteado Estados Unidos, Trump y particularmente Israel se han logrado“, sentenció el experto.
El impacto sobre los aliados norteamericanos fue otro eje de la charla. Montenegro indagó específicamente sobre la situación de Tel Aviv: “¿Por qué a Israel lo deja en una posición compleja ahí en el Líbano?“.
Belikow explicó que el acuerdo exige el respeto a la integridad territorial del Líbano, lo que implica que Israel debe retirar sus tropas de la zona ocupada en el sur libanés, la cual utilizaba como colchón de seguridad contra los ataques de Hezbollah. Ante este escenario, “internamente es un problema para Israel” y genera fuertes críticas hacia Benjamin Netanyahu por no haber convencido a Trump de sostener los objetivos militares. Montenegro también sumó contexto recordando que Trump estaba desesperado por terminar el conflicto e incluso insultó al primer ministro israelí para que frenara los bombardeos.
El duro editorial del New York Times y las purgas internas en la CIA
Maxi Montenegro trajo a la mesa las duras críticas de la prensa estadounidense, citando el editorial del New York Times que afirma que “el presidente Trump perdió esta guerra“, la llevó a cabo de manera imprudente y advierte que “Estados Unidos sale debilitado militar, diplomática y económicamente“.

Belikow no solo coincidió, sino que agravó el panorama: “Es más grave de lo que el artículo menciona“. Explicó que, además de los avances nucleares iraníes durante este periodo sin acuerdos vigentes, Trump dejó un “vacío bastante peligroso” al retirar su protección militar sobre las monarquías árabes del Golfo, lo que podría desatar revueltas internas.
Este fracaso estratégico generó un sismo dentro de la administración estadounidense. Según Belikow, el Pentágono y la CIA ya le habían advertido a Trump sobre los riesgos de esta contienda. Ahora, el presidente busca “un chivo expiatorio” y ha amenazado a su gabinete: “El que no esté de acuerdo con lo que firmé con Irán, que se vaya“. Esto, según el analista, pone en la mira a figuras clave de la inteligencia como John Ratcliffe y a Pete Hegseth.
El regalo del G7 y una paz bajo sospecha
Para finalizar, Montenegro consultó sobre los tiempos políticos del anuncio. “¿Por qué eligen el viernes para firmar?“.
Belikow fue contundente: Trump necesitaba un “regalo de cumpleaños” y una victoria política que exhibir en la inminente cumbre del G7. “Él quiere recuperar protagonismo para Estados Unidos y lo que va a tratar de decir ahí: ‘fíjense, logré esto con Irán, puedo hacer lo mismo con Ucrania’“, explicó el especialista.
Sin embargo, el analista de geopolítica cerró con una fuerte advertencia sobre las demoras iraníes para firmar y las reales intenciones de Teherán. El nuevo líder supremo de Irán se encuentra escondido bajo tierra por temor a ser asesinado (como ocurrió con su padre), ralentizando enormemente las negociaciones. Por otro lado, los 60 días pactados para negociar los detalles juegan a favor del régimen: “Irán está ganando tiempo, por eso cuando dicen la guerra terminó, tengo mis serias dudas de que eso sea así“, concluyó Belikow.



