En su más reciente análisis editorial, Maximiliano Montenegro desmenuzó la situación actual de la economía real frente a las declaraciones del presidente Javier Milei, quien asegura estar “hiperblindado” ante eventuales corridas o ataques especulativos.
La economía dual: un “serrucho” que no llega al bolsillo
Según las reflexiones de Montenegro sobre los datos del INDEC, la economía muestra un comportamiento inestable en forma de “serrucho”, registrando una caída desestacionalizada del 1,5% en abril. Aunque los grandes agregados macroeconómicos marcan máximos históricos impulsados por sectores como el agro (10,9% arriba), la minería (17%) y la energía (6%), el periodista advierte sobre la existencia de una profunda economía dual.
Montenegro enfatiza que hay una marcada disociación entre estas estadísticas positivas y la realidad de la calle. Los rubros ligados al empleo y al consumo masivo están hundiéndose: la industria cayó un 2,9%, el comercio un 3,2% y la construcción casi un 20% respecto a 2023. Esta crisis de ingresos se refleja en derrumbes alarmantes en el mostrador, con caídas del 25% en el patentamiento de autos en junio y del 16% en supermercados.
Semáforos económicos: la visión de Amilcar Collante
Para profundizar en este escenario, el economista Amilcar Collante sumó su visión marcando los “semáforos” del plan oficial. Como luz verde, Collante destacó el proceso de desinflación, señalando que “los shocks ya quedaron detrás” y proyectando que el índice podría llegar a romper el piso del 2%.
Sin embargo, hizo una advertencia sobre la reciente desaceleración en la compra de reservas del Banco Central y encendió luces rojas por el preocupante combo de recesión y falta de empleo. Collante fue tajante sobre el humor social: “Si tenés construcción, comercio e industria abajo del agua y eso no recupera, va a ser difícil que esos ciudadanos sientan que hay una mejora”. Además, alertó que la esperada reactivación vía crédito será compleja, ya que muchos consumidores “te quema el veraz y no puedes tomar crédito” debido a la morosidad.
El blindaje anti corrida de Milei y la intervención oficial
Mirando hacia el escenario electoral de 2027, Montenegro destaca el drástico cambio en el discurso del oficialismo: el Gobierno dejó de decir que “faltaban pesos para correr al dólar” para pasar a afirmar que el programa está “hiperblindado” contra ataques especulativos. Esta barrera de contención se apoyaría en una liquidez cambiaria superior a los 20.000 millones de dólares, lograda entre la acumulación de reservas y la limpieza de la hoja de futuros del BCRA.
Sobre este punto intervino el especialista en mercados Martín Genero, quien aportó un dato clave sobre la operatoria del Gobierno. Genero precisó que el Banco Central volvió a aumentar su intervención en el mercado de futuros en junio, trepando la cifra a unos 4.000 millones de dólares. Esto evidencia, según Genero, que el Gobierno está activo para morigerar los saltos del dólar y que está dispuesto a “meter la manito en el mercado cambiario”. Asimismo, Genero aclaró un aspecto técnico de la política monetaria reciente: instrumentos como las controvertidas LEFIs solo pueden ser suscriptos por los bancos y no por las empresas privadas.
Una señal contundente para alejar el fantasma del default
Como conclusión, Montenegro reflexiona que la principal estrategia del Ejecutivo para contener la volatilidad hacia 2027 es asegurar el financiamiento de los vencimientos de deuda y alejar definitivamente el fantasma del default. El objetivo central de esta movida es enviar una señal inquebrantable de confianza a los mercados.
De los 30.000 millones de dólares de vencimientos proyectados, la mitad corresponde a compromisos con organismos internacionales como el FMI, con quienes se deberá negociar un nuevo programa. Por ello, concluye Montenegro, la Casa Rosada concentra hoy todos sus esfuerzos en garantizar por anticipado los dólares para pagarle a los acreedores privados, buscando consolidar su red de contención financiera frente a una economía real que aún no repunta.



