Economía

¿Hacia una mayor dolarización? Las incógnitas de la cobertura cambiaria y el dólar bajo la lupa por Maxi Montenegro

En su reciente editorial de MMD, el periodista y economista Maxi Montenegro analizó a fondo el complejo escenario monetario que atraviesa la Argentina, marcado por una cobertura cambiaria que ya supera los u$s 11.000 millones, la encrucijada del dólar de equilibrio y la marcha hacia una eventual dolarización. En la redacción de planm.com.ar desmenuzamos las principales definiciones, cifras clave e incógnitas que dejó su análisis.

El dilema de la cobertura cambiaria: ¿Volviendo sobre los propios pasos?

Uno de los puntos centrales del análisis de Montenegro es el regreso de los instrumentos de cobertura cambiaria [. El periodista recordó el “desastre” de la cobertura cambiaria en pesos heredada del gobierno anterior, que alcanzó un pico histórico de 25.000 (millones) entre septiembre y octubre de 2023 a través de contratos de futuros, bonos duales y títulos dollar-linked.

Tras una corrida cambiaria de 15.000 (millones) el año pasado, la actual gestión había comenzado a desarmar esta estructura en mayo para ganar “artillería” de cara al futuro [13]. Sin embargo, la preocupación del gobierno por la estabilidad cambiaria ante un “susto” similar al del año pasado los ha empujado a recurrir nuevamente a estos mecanismos de intervención. Con una cobertura cambiaria que supera los u$s 11.000 millones, Montenegro advierte que el gobierno se equivoca si se deja arrastrar a la discusión estéril de “devaluar o no devaluar”.

Los números de la macroeconomía: Un superávit comercial récord

En medio de la tensión cambiaria, las variables macroeconómicas muestran un comportamiento sumamente favorable, motorizado por la balanza comercial:

  • Superávit Comercial: De un superávit de u$s 10.500 millones el año pasado, las proyecciones de Montenegro para este año no han parado de corregirse al alza. Inicialmente estimaba u$s 13.500 millones, luego u$s 20.000 millones, después u$s 25.000 millones, y actualmente prevé un superávit comercial de u$s 28.000 millones.
  • Balance de Cuenta Corriente: Se pasó de un déficit de u$s 7.700 millones el año pasado a un superávit de cuenta corriente de u$s 10.000 millones en la actualidad.

Este masivo flujo comercial genera un escenario particular: si el Banco Central (BCRA) no saliera a comprar divisas diariamente, el tipo de cambio se desplomaría. Ante esto, Montenegro se pregunta si tiene sentido forzar una suba del dólar cuando el mercado está sobreofertado de divisas comerciales, aun cuando los fondos de capital más grandes (como los u$s 140.000 millones proyectados por el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones – RIGI) todavía no han ingresado formalmente a la economía.

¿Existe un dólar de equilibrio? El debate entre Arriazu y Cavallo

Montenegro expone la fuerte disputa intelectual sobre el tipo de cambio real y de equilibrio en una economía bimonetaria como la argentina. Por un lado, destaca la postura del economista Ricardo Arriazu, quien sostiene que devaluar es “cambiarle el metro al petiso”. Dado que en Argentina el dólar funciona como la verdadera unidad de cuenta, cualquier devaluación nominal se traslada de inmediato a los precios, neutralizando el efecto de competitividad y disparando la inflación.

Por el otro lado, se plantean dos caminos frente a las restricciones actuales:

  1. La postura más liberal (asociada a Domingo Cavallo): Propone eliminar los controles cambiarios a las empresas para que puedan comprar libremente, quitar las restricciones cruzadas (donde los saldos en dólares deben convertirse a pesos para adquirir activos financieros locales) y permitir que el libre mercado determine el dólar de equilibrio, mientras el BCRA continúa comprando entre u$s 50 y u$s 100 millones diarios.
  2. La postura pragmática del gobierno: Mantener el dólar controlado utilizando instrumentos de intervención para evitar sobresaltos cambiarios que desestabilicen el programa.

Conclusión: Las dos grandes lecciones para la transición monetaria

Para Maxi Montenegro, el programa económico actual ha logrado asimilar dos lecciones fundamentales de crisis previas (como la de 1982 en Argentina y Chile):

  1. Equilibrio fiscal inquebrantable y emisión cero: Un consenso ya aprendido que sirve de ancla fundamental para la economía.
  2. Flotación cambiaria flexible: A diferencia de esquemas de tipo de cambio fijo del pasado, hoy se utiliza una flotación con bandas. Lo particular y favorable del esquema actual es que los límites de la banda se ajustan tomando como referencia la inflación de dos periodos atrás.

Con el techo de la banda cambiaria en torno a los 1.850 y proyectándose por encima de los 2.000 para fin de año, el Banco Central cuenta con el margen de maniobra necesario para que el tipo de cambio encuentre su lugar natural antes de que el país encare un proceso de dolarización mayor previsto para el próximo año.

 


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