El periodista Maxi Montenegro analiza el “laberinto” en el que se encuentra atrapado el Gobierno: una economía real que repunta de forma muy lenta, un humor social que empieza a impacientarse y la decisión oficial de usar los dólares como “combustible” para salir del estancamiento sin emitir pesos.
El Gobierno nacional se encuentra actualmente “atrapado en la política económica”. Con una recuperación de la actividad que marcha a paso sumamente lento, el impacto sobre el humor social ya se hace sentir. Ante este escenario, la administración de Javier Milei ha decidido priorizar la estabilidad nominal y un esquema de inflación baja “cueste lo que cueste”, manteniendo una política de emisión cero donde, literalmente, “no sueltan un peso”.
Sin embargo, para evitar que la recesión se prologue indefinidamente, el equipo económico liderado por Luis Caputo y Santiago Bausili ha sacado a la luz su última carta de reactivación: usar los dólares como combustible para la economía.
u$s 7.000 millones: Los dólares ociosos como “combustible”
Frente a la imposibilidad de inyectar pesos para reactivar el mercado interno, la estrategia oficial apunta directamente a flexibilizar los préstamos en dólares. Según explicó Maxi Montenegro, actualmente existe una capacidad prestable ociosa equivalente al 17% de los depósitos en dólares en el sistema financiero.
De un total que ronda los 40.000 millones de dólares en depósitos, ese 17% representa los famosos u$s 7.000 millones que el Gobierno busca liberar y movilizar de forma urgente.
A diferencia de lo que ocurría durante la convertibilidad en los años 90—cuando los depósitos a plazo fijo estaban muy extendidos y una parte importante se prestaba al sector público o a sectores privados no exportadores, hoy los depósitos están mayoritariamente a la vista y prestados casi en su totalidad al sector privado exportador. La flexibilización propuesta busca que estos fondos no queden encajados e inmovilizados, sino que puedan financiar a otras actividades económicas no necesariamente exportadoras directas.
La dura advertencia de Martín Genero: El factor estacional y la compra de dólares
El analista de mercados Martín Genero aportó una mirada realista y de alerta sobre el comportamiento de los ahorristas argentinos de cara a los próximos meses. Para Genero, un aumento significativo en la compra de dólares por parte de los particulares hacia el fin de año es inevitable.
“Yo no tengo la bola de cristal, pero es imposible que no pase. Es tan imposible como que en enero nadie vaya a Mar del Plata”.
Genero advirtió que, si bien el Gobierno se muestra preparado en lo financiero, la dinámica histórica no fallará. El problema de fondo es que, si la compra minorista de divisas se acelera, habrá menos pesos dando vueltas en la economía, una tasa de interés más alta y, en consecuencia, menor nivel de actividad real.
El “riesgo electoral” y la ventana de 3 meses para el Gobierno
El gran interrogante que plantea Maxi Montenegro es el factor tiempo. El oficialismo se juega su capital político en una ventana muy estrecha de apenas tres o cuatro meses.
Si en este plazo el Gobierno no logra mejorar los números de actividad de la economía real, recomponer el crédito o dinamizar la rueda con esta “bala de plata” de los préstamos en moneda extranjera, los grados de libertad para maniobrar serán cada vez menores debido al desgaste de la confianza y el apoyo social.
A esto se le suma el análisis de riesgo desarrollado por Martín Genero en su matriz de “variables de riesgo electoral”. Según Genero, el éxito de la estrategia financiera oficial no depende únicamente de la cantidad de reservas acumuladas, sino de la solidez política del Gobierno frente a la oposición:
- Si la oposición llega fragmentada o muestra un perfil pro-mercado, la exigencia financiera será menor.
- Pero ante un escenario de peronismo unificado con figuras de perfil más duro, el riesgo país y el temor al retorno del péndulo se dispararán. En ese caso extremo, Genero es categórico: “Ahí defolteamos… no hay muralla de dólares que alcance”.
Conclusión: Una carrera contrarreloj
El Gobierno ha apostado fuerte al crédito en dólares para reanimar sectores que hoy muestran un desempeño dispar, como la construcción —que parece haber tocado piso a pesar de la caída mensual de junio — y la industria, que en el acumulado anual todavía registra una caída del 2,2%.
La “bala de plata” está sobre la mesa, pero con un riesgo país que ronda los 463 puntos básicos y la presión del humor social en aumento, el equipo económico corre una carrera contrarreloj donde la estabilidad financiera deberá traducirse rápidamente en bienestar real si quiere superar la prueba de las urnas.
Podes mirar el análisis completo en nuestro canal de YouTube