Charla picante de Maxi Montenegro con Juan Nápoli, presidente del Banco de Valores y uno de los empresarios más cercanos a Javier Milei. Cómo es el mecanismo que están ideando los bancos con el Ministerio de Economía para impulsar el crédito hipotecario en dólares con respaldo del fondo de garantía de las jubilaciones (FGS) de la Anses.
Aunque inicialmente la conversación apuntaba a la reactivación del consumo, el foco viró rápidamente hacia una iniciativa que promete cambiar el panorama del mercado inmobiliario: la creación de nuevos créditos hipotecarios en dólares.
El revolucionario mecanismo con el FGS de la Anses
El principal obstáculo histórico para que los bancos presten divisas a largo plazo radica en el riesgo del descalce de plazos y monedas, ya que las entidades financieras no pueden otorgar financiamiento en dólares a 20 o 30 años basándose en depósitos a corto plazo. Para sortear este problema, el sector bancario, a través de ADEBA, le presentó una propuesta contundente al gobierno.
“Teníamos una idea de calzar esos préstamos, digamos nosotros, contra el FGS (Fondo de Garantía de Sustentabilidad)”, reveló Nápoli. El mecanismo ideado consiste en utilizar los fondos de los jubilados de la Anses como una especie de garantía o instrumento de fondeo.
El propio Nápoli defendió el impacto que tendría esta medida: “Me parece que eso es algo revolucionario y que daría la posibilidad a millones de personas de poder acceder a una casa donde a veces se hace muy difícil”. El banquero sugirió que, en lugar de que el FGS compre acciones de compañías privadas, esos recursos de la Anses podrían aplicarse directamente a respaldar estos créditos hipotecarios.
La cautela de Bausili y el fantasma del 2001
A pesar del entusiasmo en el sector financiero, prestar dólares a quienes tienen ingresos en pesos remite automáticamente a las peores crisis económicas de la Argentina. Durante la entrevista, Maximiliano Montenegro trajo a colación las recientes advertencias de Santiago Bausili, presidente del Banco Central.
“La otra vez Bausili me sorprendió, dijo: ‘Bueno, es un tema muy sensible… no vamos a flexibilizar por ahora, eso no está en carpeta porque requiere una ley del Congreso'”, recordó Montenegro, destacando que el funcionario hizo alusión directa a las trágicas consecuencias del año 2001.
Nápoli reconoció la prudencia del Banco Central, pero insistió en que su propuesta plantea un esquema diferente de respaldo institucional. A su vez, admitió que, debido a la enorme responsabilidad que implica utilizar los fondos del FGS, la implementación de esta operatoria requerirá, casi con seguridad, la aprobación de una ley en el Congreso Nacional.
El desafío de la confianza: los dólares en el colchón
Más allá de la viabilidad técnica de los créditos hipotecarios en dólares, el éxito del programa económico dependerá de que los argentinos vuelvan a confiar en el sistema bancario. Montenegro consultó al respecto: “¿Por qué crees que los argentinos no terminan de confiar, que siguen comprando dólares y que no sacan los dólares del colchón y los ponen en el sistema financiero?”.
El empresario cercano a Javier Milei fue brutalmente honesto en su respuesta, atribuyendo el fenómeno a dos razones fundamentales: el desconocimiento y la historia económica del país. “Perdonando la expresión: siempre te han cagado, y el que no tuvo esa mala experiencia no conoce bien el tema o desconfía con todo el derecho”, sentenció Nápoli.
A pesar de este diagnóstico sobre la desconfianza crónica del ahorrista, Nápoli cerró la entrevista con un pronóstico sumamente optimista para la gestión actual. Consultado por el panel sobre si el Gobierno logrará, durante este mandato, levantar los controles cambiarios y volver a los mercados internacionales, su respuesta no dejó lugar a dudas: “Sí, las dos cosas: salir del cepo y emitir deuda”. Además, afirmó estar plenamente convencido de que los vencimientos de deuda del próximo año estarán totalmente cubiertos y no representarán un problema para el país.



