EMPRESARIO PESQUERO LE RESPONDE A CAPUTO: “LA SITUACIÓN ES CRÍTICA, ya cerramos…”

El empresario naval Domingo "Vito" Contessi siendo entrevistado por el periodista Maximiliano Montenegro sobre la crisis del sector pesquero argentino.

La supuesta recuperación económica pregonada por el Gobierno Nacional encuentra una dura resistencia en los números reales de la economía productiva. En un reciente mano a mano en el canal de streaming Ahora Play, el periodista Maximiliano Montenegro dialogó con el empresario naval Domingo “Vito” Contessi, titular del emblemático Astillero Federico Contessi, para desentrañar la verdadera realidad del sector pesquero argentino.

El mito del “boom” exportador y la realidad de los capitales asiáticos

La entrevista comenzó con una interpelación directa de Montenegro sobre los datos triunfalistas del Ministerio de Economía: “Caputo dice ‘Ojo que hay un boom de exportaciones’… alcanzaron 869 millones registrando un crecimiento de 32% en valores y 28 en volumen. ¿Y qué está pasando en el sector pesquero? Pues siempre hablamos con vos, contás una situación difícil”, indagó el conductor.

Vito Contessi no titubeó y aclaró que, aunque los números oficiales de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca no son falsos, están distorsionados por una situación coyuntural. “Las cifras no son falsas, las cifras son verdaderas, pero hay que analizarlas un poquito. El sector pesquero es muy heterogéneo”, explicó.

El empresario detalló que este supuesto salto exportador se debió a una temporada de calamar “buena pero efímera” que se pescó de forma acelerada en el primer cuatrimestre. Sin embargo, hizo una advertencia preocupante sobre quiénes se benefician de esto: “El 75, 80% de esos barcos están en manos de capitales asiáticos… y no tienen planta en tierra, entonces derrama muy poco en lo que es la actividad”.

Ante la consulta de Montenegro sobre si la industria está volcada al consumo interno o externo, Contessi fue contundente: “95% exportación. En Argentina prácticamente no hay consumo de pescado”.

“Estamos en la lona mal”: Caída de precios y tarifazos

Lejos de los números macroeconómicos del calamar, la pesca tradicional atraviesa su peor momento. Según Contessi, el sector fresquero de Mar del Plata y gran parte de la Patagonia “está en la lona, pero está en la lona mal”.

El titular del astillero enumeró dos factores letales que asfixian a las pymes:

  1. Caída de precios internacionales: El langostino, que en 2010/2011 cotizaba a 15 euros el kilo, no se podía vender ni a 5,5 dólares en 2024.
  2. Disparada de costos operativos: El combustible, que representa entre el 30% y el 35% del costo directo, sufrió incrementos de más del 50% en el último año.

“Las pymes argentinas están desde el año 2024 operando esperando con una rentabilidad negativa de un 20%”, sentenció Contessi. Esto provocó que la flota tangonera estuviera parada durante 5 meses por conflictos desencadenados por esta crisis.

Más impuestos en la era de la desregulación

Mientras el discurso oficial apunta a la baja de tributos, la realidad en los puertos es opuesta. Contessi denunció la falta de diálogo con las altas esferas del Ministerio de Economía y apuntó contra la presión fiscal de la gestión actual.

“La pesca es uno de los pocos sectores donde se le han aumentado los impuestos”, lamentó el empresario. Explicó que se creó una gravosa “tasa de asignación inicial de Merluza” y que se aplicaron aumentos de entre un 300% y un 500% al Derecho Único de Extracción (DUE), impulsados por Federico Sturzenegger sin contemplar la estructura de costos. A esto se suman derechos de exportación que promedian el 5%, obligando a vender a pérdida.

Desguace de empresas y parálisis de la industria naval

La crudeza de la crisis quedó en evidencia cuando Contessi reveló la situación financiera de su propio grupo pesquero, que arrastra cuatro balances consecutivos con pérdidas millonarias (hasta 4 millones de dólares en 2023).

Para ilustrar el título de esta nota, el empresario narró el duro proceso de reestructuración que debió encarar: “Tuve que desguazar parte de la empresa, nosotros tuvimos que vender tres barcos y una fábrica para poder seguir subsistiendo, tuvimos que cerrar la conservera indemnizando a todo el personal”.

Montenegro subrayó el impacto social de esta crisis, recordando que no solo afecta a los barcos, sino a “todos los encadenamientos… por ejemplo el astillero que vos tenés”. En este sentido, se remarcó que el sector genera unos 25.000 empleos directos según el INDEC, pero la cifra real es mucho mayor si se suma la cadena logística e industrial en ciudades como Mar del Plata, donde operan unas 250 empresas pesqueras.

En el cierre, Contessi dejó un panorama desolador para la industria naval argentina. Aseguró que la renovación de la flota pesquera, que tiene un promedio de 40 años de antigüedad, “se paralizó completamente”. Tras entregar los pocos barcos que le quedan en construcción, el futuro es incierto: “No tengo ninguna obra, ningún contrato cerrado para el 2027… nadie construye un barco para perder plata”.