El mercado automotor argentino atraviesa un momento de profunda transformación, marcado por una fuerte retracción en las ventas, cambios en los valores de los vehículos y una dura competencia entre los fabricantes nacionales y las marcas importadas.
En una reciente entrevista para el canal de streaming Ahora Play, el periodista Maximiliano Montenegro dialogó en profundidad con Ernesto Cavicchioli, CEO de Hyundai Argentina, para desgranar la actualidad del sector y responder la gran pregunta que se hacen los consumidores: ¿van a bajar de precio los autos?.
El diagnóstico: caída de ventas y “demanda reprimida”
Para entender la coyuntura, Montenegro abrió el diálogo planteando el escenario actual: “Nosotros estamos viendo una dinámica del sector automotor que el año pasado estuvo expansivo, pero empezando muy bien el año y finalizando muy flojo, y este año ha empezado muy flojo. ¿Qué estás viendo, cuál es la expectativa?”.
Cavicchioli aportó contexto histórico, explicando que la “normalidad” del mercado automotor argentino debería rondar entre las 500.000 y 600.000 unidades anuales. Sin embargo, admitió que el inicio de la gestión actual trajo ajustes: “El primer año fue de mucho ajuste, la devaluación, el ajuste de precios relativos. Este año arrancó el primer cuatrimestre un 10% más abajo que el del año pasado, pero creo que el segundo semestre va a ser mejor”.
Al indagar sobre los motivos que paralizan o impulsan al sector, Montenegro preguntó: “¿Qué es lo que motoriza la compra de autos en Argentina? El canuto, el colchón de dólares que se vuelca a la compra…”.
Frente a esto, el directivo de Hyundai destacó que existe una “demanda reprimida” heredada de los últimos 4 años, donde faltaron unos 200.000 autos anuales para recambio. Además, Montenegro reflexionó sobre la actitud del comprador con dólares guardados: “Los dólares los tenés por ahí, casi todos los argentinos tienen un canuto, pero vos decidís cuándo lo gastás (…) el tema del dólar a 1.000, hacías las cuentas en dólares y el auto quedaba muy caro, ¿eso no frena un poco la decisión de sacar los dólares del colchón?”. Cavicchioli coincidió en que el comprador “tiene un canuto pero espera el momento”.
Importados vs. Nacionales: “Se pasaron con los precios”
Uno de los puntos más tensos de la charla giró en torno a los fuertes aumentos aplicados por la industria local. Montenegro señaló las caídas en ventas de hasta un 40% en algunas terminales que fabrican en Argentina y sentenció: “Si tenés esas caídas, tendrían que bajar los precios”.
Cavicchioli no esquivó la polémica y cuestionó la política de precios de las terminales automotrices nacionales, apuntando a que perdieron competitividad: “Esta es mi opinión personal, a mí me parece que aumentaron desmedidamente los últimos meses del año pasado hasta marzo (…) venían aumentando por encima obviamente del tipo de cambio y por encima de la inflación también”.
Esta situación ha llevado a una distorsión en la cadena de comercialización. Según relató el CEO de Hyundai citando el reclamo de los agencieros: “¿Qué te dicen los concesionarios? ‘Mirá, nosotros bajamos todo, porque todo el 14% que nos da la terminal de diferencia, nuestro margen, lo ponemos todo porque si no, no vendemos'”.
Mientras tanto, los autos importados ganan terreno. Cavicchioli reveló que la Cámara de Importadores pasó de representar el 1,5% del mercado durante el gobierno anterior a un sólido 15% en la actualidad, impulsado por una mayor oferta y la llegada de nuevas marcas.
El costo oculto en los planes de ahorro
Otro factor crucial que frena la normalización del precio de los autos en Argentina son los planes de ahorro. Montenegro apuntó a las supuestas ventajas del financiamiento a tasa cero en los concesionarios, sugiriendo que “el comprador puede conseguir un mejor precio en la concesionaria, pero con esa tasa está pagando el descuento, todo está dentro del precio”.
Cavicchioli confirmó este desfasaje comercial: “Hay un desfasaje muy grande entre los precios de lista y los precios de cierre de las operaciones, y eso está asociado a que hay mucha gente pagando planes de ahorro que quizás la están castigando demasiado para financiar la venta convencional”.
El directivo explicó crudamente cómo funciona este subsidio cruzado: los precios de lista no son los reales de venta en el salón, ya que en efectivo se ofrecen descuentos del 20% al 25%. Por lo tanto, “de alguna manera el que paga la cuota del plan de ahorro está financiando al que paga efectivo”.
¿Qué se espera para los próximos meses?
Hacia el final de la entrevista, se evaluó si existe margen para que los valores sigan descendiendo. Cavicchioli explicó que, con la eliminación del impuesto PAIS y la caída de las escalas de impuestos internos, “esos autos están presionando hacia abajo, hace que toda la cadena tenga que presionar a la baja en precios”.
Si bien los precios parecen haberse desacelerado desde marzo, el desafío del sector radicará en recomponer la rentabilidad, depender de una baja sostenida en las tasas de financiamiento y reactivar verdaderamente el poder adquisitivo de los argentinos.



