El Gobierno nacional enfrenta un escenario de presión cambiaria que lo ha obligado a intervenir activamente en el mercado para frenar al dólar. El periodista y economista Maximiliano Montenegro, junto a Martín Genero, analizaron en MMD las recientes jugadas del Banco Central y el complejo dilema de la economía argentina: cómo contener el tipo de cambio sin asfixiar la urgente necesidad de reactivar el crédito para impulsar el consumo masivo.
La presión cambiaria y las herramientas del Banco Central
En el arranque de la semana, el mercado cambiario mostró ligeros movimientos: el dólar mayorista alcanzó los $1481 (una suba del 0,3%), mientras que el oficial en bancos se ubicó en $1495 y el dólar MEP en $1509. Frente a este escenario, los principales informes económicos coinciden en una intervención relevante del Banco Central a través del dólar futuro y los bonos dólar link.
Según detalló Montenegro, esta estrategia busca calmar las expectativas: “El Banco Central para no meter más presión por un lado compró menos dólares y por otro lado lo que hizo fue intervenir en futuros sobre todo los últimos 10 días y también activamente con bonos dólar link”.
Por su parte, Martín Genero aportó claridad sobre el contexto de estas intervenciones, señalando que responden en gran medida a dinámicas propias del cierre de mes. “Tenés vencimientos de bonos dólar link y tenés vencimientos de los sintéticos famosos, que son inversiones en pesos cubiertas con dólar futuro”, explicó Genero, añadiendo que para evitar que esos pesos se vayan al dólar, el Banco Central ofrece bonos atractivos para que los inversores renueven. Por este motivo, Genero fue contundente sobre los riesgos actuales: “No lo veo como algo preocupante sino típica situación de fin de mes… no se me prende ni una luz amarilla por ahora”
La “frazada corta”: entre frenar al dólar y reactivar el crédito
El gran dilema macroeconómico que plantea Montenegro es lo que él define como una “frazada corta” o “manta corta”. El gobierno está “desesperado por ver cómo reactiva el crédito en pesos” para ayudar a una economía donde los sectores de consumo masivo y bienes durables están muy golpeados por la caída del ingreso disponible.
Para forzar esta reactivación del crédito, el Gobierno impulsó un esquema de tasas de interés real fuertemente negativas durante la primera parte del año. Sin embargo, mucho más no se puede mover el dólar sin golpear este andamiaje de tasas bajas. “Si el dólar se sigue moviendo mucho más y bueno vas a tener dificultades para seguir con una tasa real negativa para tratar de forzar una baja en las tasas de financiación de esta economía”, advirtió Montenegro.
El diagnóstico sobre el consumo es severo. Aunque la actividad agregada muestra leves rebotes en algunos índices, el consumo que afecta el día a día de los argentinos sigue rezagado frente a niveles históricos. Montenegro destacó que, en comparación con el pico de 2017, la venta de autos está un 32% abajo, el crédito para el consumo un 17,7% abajo, y las ventas de supermercados un 16,7% abajo.
El comportamiento de los ahorristas: de los plazos fijos a las billeteras virtuales
En este contexto de tasas desincentivadas, la forma en que los argentinos manejan sus pesos ha cambiado. Martín Genero detalló que “nadie quiere hacer un plazo fijo de 30 días”, sino que los usuarios prefieren poner el dinero por unos días en plataformas como Mercado Pago para ir cubriendo sus gastos diarios. Detrás de estas billeteras virtuales operan fondos comunes de inversión que son, en definitiva, los que terminan convalidando las tasas al suscribir los plazos fijos de manera indirecta.
¿Qué se espera para las próximas semanas?
Si bien nadie habla hoy de un riesgo de crisis cambiaria, la tensión está puesta en las decisiones macroeconómicas a corto plazo. Montenegro concluye que si el Gobierno quiere reconstituir el canal del crédito, “no va a dejar que el dólar se mueva mucho”. No obstante, mantener una tasa real negativa junto a una tasa de depreciación que supere a la inflación y a la tasa de interés resulta una ecuación difícil de sostenerse en el tiempo.
Los próximos días serán claves, especialmente al inicio de julio, una vez que se limpie el efecto de los vencimientos de fin de mes, para observar cuál es la verdadera tendencia del mercado cambiario y las tasas.



