El mes de mayo representó un duro golpe para el sector automotor en la Argentina, confirmando un escenario recesivo que obligó a las agencias a recalcular sus estrategias. La caída en las ventas alcanzó un promedio del 25% interanual en mayo, pero el impacto fue aún más profundo para las marcas generalistas, que sufrieron desplomes de hasta el 40%. Para entender las dinámicas detrás de este derrumbe, el periodista Maximiliano Montenegro dialogó en exclusiva con Horacio Alonso, titular del portal especializado arodarpost.com.
Los factores detrás de la caída en la venta de autos en Argentina
Durante la entrevista, el conductor de Plan M planteó el interrogante central que atraviesa al mercado: “¿Qué estás viendo detrás de esta caída de ventas que me parece un poco sorprendió también al sector?”.
Alonso explicó que la contracción comercial no responde a una sola causa, sino a una combinación de variables macroeconómicas. “Hay varios factores, uno tiene que ver con el crédito (…) después tenés la pérdida del poder adquisitivo en general de la gente, que le aumenta todo y le queda menos plata para comprar un auto. Aparte está lo que es el aumento del costo de mantenimiento de un auto que es muy alto, entonces desalienta la compra”, detalló el experto. A esto le sumó el comportamiento del ahorrista frente a la calma cambiaria, argumentando que “cuando el dólar está alto o hay brecha cambiaria funciona como un estímulo para la compra; hoy no, porque nadie quiere vender el dólar y no quiere sacarse ese capital”.
El avance de las marcas chinas e importadas
A este escenario recesivo se le suma un cambio estructural en el ecosistema de marcas que compiten en el país. Mientras firmas con producción local como Toyota o Volkswagen sufren fuertes caídas (con la excepción de Ford, que logró mitigar el impacto gracias a su modelo Territory y su enfoque en el segmento de pickups y 4×4, apuntado a un mayor poder adquisitivo), las marcas chinas e importadas están ganando un terreno inédito. Según reveló Alonso, las automotrices que no están radicadas en el país pasaron de representar apenas un 2% del mercado hasta 2023, a capturar el 15% en la actualidad.
Guerra de descuentos y tensión con las fábricas
Frente a la parálisis en los salones de ventas, las concesionarias han comenzado a aplicar fuertes bonificaciones, incluso absorbiendo parte de sus ganancias. En segmentos de alta competencia como el de las pickups, se están viendo descuentos de hasta un 20% sobre el precio de lista. Sin embargo, esta estrategia comercial de supervivencia viene acompañada de una rebelión contra las fábricas.
Las concesionarias hoy prefieren liquidar sus unidades en lugar de seguir comprándole vehículos a las terminales, ya que tener autos inmovilizados las obliga a financiarse con tasas del 40% o 50% en pesos, en un contexto donde el dólar oficial está estable o cayendo.
Ante este complejo panorama de rentabilidad cero y necesidad de atraer compradores, Montenegro fue directo al punto que más le interesa al consumidor: “¿Vos creés que pueden seguir bajando los precios?”.
La respuesta de Alonso reflejó la tensión actual de la cadena de valor: “Desde el punto de vista financiero no hay margen para bajar, lo que pasa es que después está la realidad de cada uno y su idea en esta situación….” El especialista reconoció que, si bien el margen propio de los vendedores está prácticamente agotado, la cruda realidad de la falta de demanda a veces termina forzando los precios a la baja, más allá de lo que las empresas estén dispuestas a admitir públicamente.



