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Por primera vez, dejan que el dólar mayorista supere 1.500 pesos

En una jornada financiera clave, el Banco Central modificó su rigidez y permitió que el dólar mayorista supere los 1.500 pesos por primera vez. La cotización oficial del tipo de cambio mayorista cruzó el umbral psicológico para operar en 1.508 pesos, lo que marca un punto de inflexión en la estrategia del equipo económico. ¿Fin de la trinchera cambiaria o un deslizamiento controlado? A continuación, las principales reflexiones, incógnitas y datos que dejó el editorial de Maxi Montenegro en su programa, junto al análisis del especialista Martín Genero.

La trinchera cambiaria y las alarmas en el sistema financiero

Durante las últimas semanas, se había vuelto evidente que el Gobierno priorizaba establecer un límite estricto al dólar en torno a los 1.500 pesos. Para blindar esta “trinchera”, el equipo económico estuvo dispuesto a retirar agresivamente pesos de circulación y convalidar una fuerte suba en las tasas de interés de corto plazo, que llegaron a tocar niveles cercanos al 29% a fines de julio.

Sin embargo, esta extrema rigidez comenzó a ser interpretada como una señal muy preocupante por parte del mercado. Informes de consultoras de primer nivel como Econews (de Miguel Kiguel), 1816 y Ecolatina encendieron las alarmas de los inversores.

La gran incógnita que se instaló en el sistema financiero fue:

¿Por qué el Gobierno se empecina en fijar un techo rígido al dólar en 1.500 pesos, usándolo como un ancla cambiaria tan extrema, cuando todavía faltan 14 meses para las elecciones y no existe una corrida cambiaria ni una dolarización electoral relevante?

De acuerdo con el informe de Ecolatina titulado “Dólar planchado, economía más pesada”, la abundante oferta de divisas que le permitió al Banco Central comprar más de 13.000 millones de dólares en el primer semestre ha quedado atrás. Con una economía real que sigue débil, la prioridad absoluta de frenar el dólar a cualquier costo mediante tasas de interés elevadas genera un impacto directo sobre la actividad, el consumo y el salario real, afectando el humor social y las encuestas de valoración del Gobierno.

El dilema de los incentivos y el REM

El analista Martín Genero aportó datos clave sobre la dinámica del mercado en esta rueda histórica. El dólar mayorista arrancó superando la barrera y llegó a operar en 1.508 pesos con un volumen de venta muy elevado.

Respecto a si este valor representa un nuevo techo fijo, Genero planteó sus dudas y analizó cómo podría gestionarse la cotización de aquí en adelante:

  • Deslizamiento gradual: “Si la idea es dejarlo ir, es probable que gestionen su avance de forma muy paulatina (por ejemplo, subiendo 8 pesos hoy, 4 pesos mañana, 3 pesos pasado), evitando una volatilidad brusca de 30 pesos en un solo día que pueda despertar temores innecesarios en el mercado”.
  • Apreciación cambiaria real: Genero recordó que el dólar oficial apenas ha subido entre un 2% y un 3% en lo que va del año, mientras que la inflación acumulada (incluyendo agosto) se ubica en torno al 20%. Esta disparidad provoca que la Argentina se encarezca aceleradamente en dólares.

El incentivo clave para dolarizarse

Para Genero, la conducta del inversor de buscar cobertura cambiaria es completamente racional y responde a cómo están planteadas las reglas de juego. Tomando como referencia el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) —que proyecta un dólar de 1.650 pesos para fin de año, la ganancia implícita de una suba de 150 pesos desde los niveles actuales supera ampliamente los rendimientos que hoy puede ofrecer un plazo fijo o un bono indexado por inflación (CER).

“No es que la gente se dolarice porque anticipa un evento catastrófico inminente; simplemente la cancha está armada de tal manera que el incentivo económico está puesto en el dólar”, explicó Genero.

Asimismo, el analista advirtió sobre un factor de presión técnica en el corto plazo: el inminente vencimiento de bonos Dólar Link por un equivalente en pesos de 2.500 millones de dólares, lo cual influyó fuertemente en el cierre cambiario de fin de julio (el denominado fixing del 28 de julio) y mantiene tensionada la liquidez del mercado.

¿Giro estratégico o un respiro temporal del Banco Central?

La gran duda que plantea Maxi Montenegro es si el equipo económico ha iniciado un recalculo de su estrategia. Entre el viernes y las primeras ruedas de la semana, se observó que el Banco Central dejó más pesos dando vueltas en el mercado de pases (repos) para proveer liquidez al sistema financiero.

Esta inyección de liquidez logró descomprimir momentáneamente las tasas de interés de corto plazo que venían asfixiando al crédito, pero tuvo como correlato inmediato darles “un poco de aire” a las cotizaciones del billete verde:

  • Dólar Mayorista: Cruzó por primera vez la barrera psicológica de los 1.500 pesos, operando en 1.508 pesos.
  • Dólar Minorista: Se observó en pantallas en torno a los 1.525 pesos.
  • Dólar Contado con Liquidación (CCL): Registró una leve suba del 0,5% para ubicarse en 1.596 pesos.
  • Dólar MEP: Se posicionó en 1.543 pesos.
  • Dólar Blue: Cotizó estable en torno a los 1.560 pesos.

Conclusión: El trilema que enfrenta el Gobierno

La editorial de Maxi Montenegro concluye que el Gobierno se enfrenta a un trilema de difícil resolución. La política de priorizar la desinflación por sobre el nivel de actividad económica y el empleo —manteniendo un dólar artificialmente planchado— está deteriorando el consumo real y generando ruidos políticos e incertidumbre de cara al año electoral.

La decisión de permitir que el dólar mayorista supere los 1.500 pesos podría ser una señal de que el Banco Central ha tomado nota de los límites de su “trinchera cambiaria”. Flexibilizar la cotización del dólar oficial de manera administrada podría evitar una asfixia mayor sobre la economía real y descontracturar un sistema financiero cuyas tasas de interés comenzaban a recordar los momentos de mayor inestabilidad del año pasado.

 


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