La dinámica económica global y nacional sigue generando debates decisivos sobre la sustentabilidad de las políticas públicas y los horizontes electorales. En su habitual espacio editorial en LN+, el periodista Maxi Montenegro repasó los principales datos del escenario económico, marcando un singular contraste entre los anuncios internacionales y los desafíos que afronta la gestión de Javier Milei.
El insólito cheque de USD 5.000 de Donald Trump en EE.UU.
En el plano internacional, el expresidente de los Estados Unidos, Donald Trump, sorprendió con un anuncio de marcado corte populista. El candidato prometió que, si el Partido Republicano obtiene la mayoría en ambas cámaras del Congreso en las elecciones legislativas, emitirá un “dividendo” o cheque directo de 5.000 dólares para cada ciudadano adulto estadounidense.
Esta medida fue catalogada por analistas económicos como un insólito “plan platita”. Según cálculos del sector, otorgar este beneficio requeriría un desembolso estimado en 1,2 billones de dólares, cifra que equivale a dos veces el Producto Interno Bruto (PIB) de la Argentina.
La propuesta genera perplejidad, dado que el sector público de EE.UU. ya enfrenta un déficit fiscal récord, niveles históricos de endeudamiento y elevadas tasas de interés para financiar su Tesoro.
Dato clave: El cheque de USD 5.000 prometido por Trump representaría un gasto de USD 1,2 billones, el doble de todo el PIB argentino.
Radiografía de la economía argentina: dilema oficial desinflación o reactivación
El INDEC confirmó que la inflación de agosto bajó al 1,7% (el registro mensual más bajo en más de un año), acumulando 33,5% en los últimos 12 meses. Sin embargo, este proceso convive con una fuerte pérdida del poder de compra: el aumento en tarifas y servicios (transporte +52%, combustibles +50%, servicios públicos +49%) absorbe la mayor parte del presupuesto familiar, reduciendo el ingreso disponible para el consumo masivo.Esta contracción en la masa salarial afecta de forma directa el consumo interno, el comercio y la industria, en un contexto donde el presupuesto familiar se destina en mayor proporción a cubrir tarifas y gastos fijos.
Esta presión sobre el bolsillo, sumada a la parálisis del crédito y la suba en la morosidad, derivó en una severa caída de la actividad en la industria y la construcción, ubicándose por debajo de los niveles de 2023. La retracción económica ya provocó la pérdida de más de 320.000 empleos registrados (246.000 en el sector privado y 87.000 en el público) desde el inicio de la gestión, acentuando la recesión del mercado interno.
Las incógnitas del gobierno de Milei rumbo al 2027
Frente a este panorama, surge la gran incógnita política y económica dentro y fuera del oficialismo: ¿Le alcanzará al Gobierno llegar a las elecciones de 2027 únicamente con la inflación en descenso y el dólar estabilizado?
Diversos analistas advierten que la tranquilidad cambiaria podría no ser suficiente si no se logra dinamizar la actividad económica y recuperar empleos de calidad. La falta de reactivación podría incrementar la incertidumbre económica y presionar sobre la estabilidad financiera en la antesala del turno electoral.
¿Qué le proponen los economistas a la Casa Rosada para reactivar la economía?
Ante la necesidad de recuperar dinamismo sin recurrir a la emisión ni romper el equilibrio fiscal —el pilar fundamental del programa económico oficial—, consultores y organismos internacionales acercaron distintas propuestas de mercado:
- Recalibración del esquema cambiario y reservas (FMI): Referentes como Gita Gopinath sostienen que el Banco Central debería acumular reservas emitiendo pesos con respaldo en dólares y otorgar mayor flexibilidad al tipo de cambio.
- Flexibilización monetaria y crédito (Ricardo Arriazu): Proponen reducir los encajes bancarios o limitar la porción de títulos públicos en su integración para que los bancos orienten la liquidez hacia el crédito al sector privado.
- Medidas impositivas dirigidas: Reducir o eliminar el 21% del IVA sobre los intereses de los créditos o sobre las tarifas de servicios públicos, quitando presión fiscal sobre los costos de las familias y empresas.
- Impulso a la construcción: Implementar planes de financiamiento a las provincias para obras públicas utilizando recursos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la ANSES.
El desafío central de los próximos meses residirá en encontrar un equilibrio entre la consolidación del proceso desinflacionario y la necesidad de encender los motores de la actividad económica rumbo al 2027.