El debate sobre el esquema cambiario del gobierno de Javier Milei sumó un capítulo de alto voltaje económico. Luego de que el presidente tildara públicamente de “una locura” los planteos del exviceministro de Economía Gabriel Rubinstein, el economista pasó por el stream de Plan M / Ahora Play para aclarar sus números y debatir cara a cara con Maximiliano Montenegro y Martín Genero.
En una charla técnica y sin concesiones, Rubinstein desmintió haber pedido una devaluación a $3.500 para el escenario actual, fundamentó por qué considera que el dólar registra un atraso en términos reales y advirtió sobre los riesgos que enfrenta la actividad económica si no se atiende la capacidad ociosa del aparato productivo.
La aclaración de Rubinstein: ¿Dólar a $3.500 o confusión periodística?
Al inicio del intercambio, Maximiliano Montenegro fue directo al grano y recordó el impacto de las recientes declaraciones del mandatario: “Milei dijo que era una locura lo que vos planteabas. ¿Qué es lo que planteabas y criticó tan duramente el presidente?”.
Rubinstein explicó que sus dichos correspondían a un cálculo hipotético a fines de 2027 en un escenario de incertidumbre electoral:
“En esencia, yo planteaba que si querías tener un dólar 20% más alto en términos reales a fin de 2027, ante probabilidades de una corrida, el dólar se acercaría al techo de la banda ($2.330). Con un pass-through del 40%, para lograr una depreciación real te lleva a un dólar nominal de $3.000 o $3.500. Pero no es un cálculo para hoy; decir que hoy el dólar tiene que estar a $3.500 sería una devaluación del 2001, una locura que yo no estoy diciendo”.
Montenegro ironizó sobre la repercusión mediática del número: “Me río porque entre la ensalada que planteaste para 2027 y el periodismo que a veces confunde todo, le tendrías que haber dicho valores de hoy para que se entienda”.
¿Está atrasado el dólar de Milei? La propuesta para el tipo de cambio real
Al traducir la discusión a precios de hoy, Rubinstein sostuvo que el tipo de cambio multilateral muestra un atraso relativo para la economía real:
- El valor objetivo: Para el economista, el tipo de cambio real debería ubicarse en un índice de 110 puntos (frente a los ~85 actuales), lo que implica una depreciación real necesaria del 30%.
- La vía de salida: Aclaró que no propone un “salto discreto” devaluatorio impuesto por decreto, sino una flotación administrada.
“No hablo de producir una devaluación directamente. Si vos levantás los vestigios del cepo, no emitís más bonos dólar-link ni futuros, bajás la tasa de interés y comprás reservas de forma agresiva, el dólar se acomoda solo cerca del techo de la banda”.
Las objeciones de Maxi Montenegro: Pass-through, salarios y deuda en pesos

Ante el planteo de Rubinstein, Maximiliano Montenegro cuestionó el impacto que tendría una aceleración del dólar sobre la inflación y el consumo de la gente:
- El costo social: Montenegro le replicó: “Una devaluación te baja el salario real el primer día… ¿Cómo devaluás si querés cuidar la economía?”.
- La respuesta de Rubinstein: El exfuncionario admitió la caída inicial del salario real, pero argumentó que la competitividad cambiaria es indispensable para recuperar empleo:
“Hay una capacidad ociosa demasiado grande y el 90% de los sectores de la industria vienen cayendo fuertemente en los últimos 4 años. La apertura con dólar alto es muy beneficiosa; la apertura con dólar bajo es muy complicada y te deja a mucha gente afuera”.
- La deuda en pesos: Montenegro indagó además sobre el margen del Ministerio de Economía: “¿La posición técnica del Tesoro y del Banco Central le permitiría hacer eso o está demasiado vendido en dólar futuro y bonos dólar-link?”. Rubinstein minimizó el impacto del stock de deuda en pesos, afirmando que el verdadero riesgo radica en llegar a las elecciones sin reservas netas en el Banco Central.
El riesgo de corrida preelectoral y la figura de Kicillof
Durante la entrevista, el analista Martín Genero intervino para marcar sus diferencias respecto a la estabilidad del mercado en años electorales:
“Yo disiento un poco con eso, porque las corridas en Argentina ya se han demostrado que pueden ser tremendas, mismo una corrida de mitad de término. ¿Vos pensás que el mercado le va a creer a Axel Kicillof por más que se ponga amigable?”.
A la pregunta de Genero sobre la percepción del mercado ante una eventual alternativa política conducida por Kicillof, Rubinstein respondió:
“Yo personalmente creo que si Kicillof llegara a ganar no va a hacer ninguna locura. Pero es inevitable que haya grandes dudas porque tiene una historia muy negativa con los mercados. El mercado se va a preparar precautoriamente para una devaluación, y ahí es donde tenés un serio problema si no tenés reservas suficientes para responder”.
Elección política: “Las políticas de Milei son mucho más sanas”
Hacia el cierre del debate, Montenegro le preguntó de forma directa a Rubinstein a quién votaría en un dilema político entre el esquema actual y el retorno del kirchnerismo:
“Entre Milei y Kicillof, desde el punto de vista económico, ¿votas a Milei?”.
Rubinstein no dudó en señalar su preferencia técnica, aunque marcando distancia en el plano político:
“Sí, yo creo que las políticas de Milei son mucho más sanas. El superávit fiscal es un logro fundamental que hay que mantener. No me gusta Milei como persona ni su estilo de confrontación, pero la impronta del equilibrio fiscal y la modernización son indispensables. Lo que el Gobierno no está viendo es que hay que cuidar lo que ya existe y evitar la grieta para lograr consensos de Estado duraderos”.
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