Inversiones & Finanzas & Mercados

¿Cuántos dólares compran los argentinos según Caputo?

Alerta: ¿Cuántos dólares compran los argentinos según Caputo?

Durante una reciente presentación ante inversores internacionales, el ministro de Economía, Luis Caputo, puso sobre la mesa un dato neurálgico sobre la conducta de los ahorristas: los argentinos compran un promedio de 1.700 millones de dólares por mes. El funcionario utilizó este flujo habitual para argumentar por qué, según su visión, una corrida cambiaria preelectoral no pondría en jaque el esquema monetario.

Sin embargo, en su habituales análisis en Plan M por Ahora Play, Maxi Montenegro desarmó la estadística oficial, analizó la letra chica del balance cambiario del Banco Central y planteó los interrogantes de fondo: si la dolarización estructural es tan alta, ¿cuál es el verdadero costo que paga la economía real?.

La cuenta de Caputo: compras habituales y dolarización adelantada

El planteo de Caputo partió de un promedio mensual sostenido de 1.700 millones de dólares adquiridos entre personas y empresas. Frente a la consulta de por qué no podría repetirse una corrida como la previa a las elecciones legislativas, el ministro sostuvo que en aquel episodio el público no generó una demanda infinita, sino que adelantó compras en exceso por exactamente 5.900 millones de dólares sobre el promedio.

Según Caputo, tras la victoria electoral oficialista por 17 puntos, en los meses posteriores el promedio cayó por debajo de los 1.700 millones en idéntica proporción (5.900 millones de dólares). Su conclusión técnica fue que la dolarización tiene un tope físico: como no hay emisión de nuevos pesos en la economía, los ahorristas solo pueden adelantar tenencias pero no sostener una corrida indefinida.

La lupa del Banco Central: ¿ahorro o turismo exterior?

Para verificar la tesis oficial, Maxi Montenegro revisó junto a su equipo la cuenta financiera del balance cambiario que publica mensualmente el Banco Central (BCRA). En dicho registro, el rubro de compra de billetes y divisas sin fines específicos marcaba un promedio de 2.000 millones de dólares mensuales, con picos de 3.100 millones en julio y operaciones por 2.700 millones de dólares en meses recientes.

¿Por qué Caputo habla de 1.700 millones y no de 2.700 millones? La diferencia radica en los consumos con tarjeta en el exterior y plataformas digitales:

  • El recargo cambiario: Los consumos en dólares con tarjeta fuera del país o servicios como Netflix y Amazon sufren un anticipo de Ganancias del 30% al momento de liquidarse en pesos al tipo de cambio oficial.
  • La elusión del impuesto: Para evitar ese recargo, el 80% de los usuarios cancela sus resúmenes con dólares billete comprados previamente en el mercado oficial libre de cepo para personas físicas.
  • El filtro metodológico: Al restar cerca de 800 a 1.000 millones de dólares mensuales destinados a viajes y consumos externos, el atesoramiento o “dólar ahorro” puro queda en torno a los 1.700 millones de dólares que citó el ministro, aunque en los últimos meses ese piso escaló hacia los 2.100 millones.

Las incógnitas de Montenegro: falta de confianza y actividad “paralizada”

A pesar de considerar interesante la lectura de flujos del Palacio de Hacienda, Montenegro remarcó que las cifras revelan una señal de alerta indiscutible: un piso de compra de entre 1.700 y 2.000 millones de dólares mensuales solo para atesorar demuestra la persistente falta de confianza en el peso.

El conductor subrayó que este nivel de dolarización no se frenó ni a comienzos de año, cuando el escenario electoral estaba distante y no existía incertidumbre política inmediata. Asimismo, el periodista analizó las consecuencias directas sobre la calle:

  • Sin efecto en el consumo ni la inversión: Los dólares que compran los argentinos van a cajas de seguridad, al colchón o a depósitos bancarios que únicamente pueden prestarse a exportadores. Son divisas que no van a la construcción, no compran autos ni empujan la actividad económica.
  • El freno a la monetización: Para evitar que la dolarización se dispare aún más, el equipo económico debió mantener una política ultraconservadora que impide monetizar la economía y mantiene altas las tasas de interés.
  • El desarme del relato oficial: La estimación de Caputo también le quita dramatismo a la narrativa oficial de haber superado “la corrida más grande de la historia” de 40.000 millones de dólares. Si se descuenta la dolarización base habitual, la demanda incremental por pánico rondó entre 7.000 y 13.000 millones de dólares.

La cuenta y la verdadera amenaza hacia adelante

En el tramo final del análisis, Maxi Montenegro calculo el drenaje acumulado de divisas desde que se flexibilizó el cepo cambiario a mediados de abril de 2025, contabilizando un volumen muy significativo de recursos que salieron del circuito productivo.

Montenegro concluyó que, frente a los 75.000 millones que el Gobierno exhibe como “bazuca” de contención frente a posibles presiones de 7.000 a 13.000 millones, el riesgo principal del próximo año no pasa por una disparada cambiaria a 2.500 pesos —salvo un colapso político extraordinario—, sino por la asfixia del sector real. Mientras los pocos excedentes en pesos se desvíen sistemáticamente a la compra de billetes verdes en lugar de financiar crédito y consumo, el costo visible continuará siendo una economía trabada.