En un escenario económico marcado por la tensión entre la búsqueda de estabilidad macroeconómica y las urgencias del consumo, el gobierno de Javier Milei enfrenta una encrucijada determinante. La necesidad de reactivar la economía de a pie choca contra las señales de alerta de la calle: caída del poder de compra, endeudamiento creciente y un humor social que empieza a condicionar las expectativas electorales.
En la mesa de debate de La Nación Más, conducida por Maximiliano Montenegro, destacados analistas, economistas y tributaristas desmenuzaron las principales variables que hoy desvelan tanto al oficialismo como a los agentes económicos.
Salario mínimo garantizado de $1 millón: ¿Señal de reactivación?
Una de las principales novedades que trascendió desde la Secretaría de Trabajo y el Ministerio de Capital Humano es la intención de establecer un salario mínimo garantizado de un millón de pesos brutos (que equivaldría a unos $860.000 netos de bolsillo).
Según detalló el periodista Pablo Fernández Blanco, esta medida “no incluiría al servicio doméstico” y se aplicaría inicialmente como prueba piloto en sectores clave como maestranza, la construcción (UOCRA) y sanidad, siempre bajo el marco de la negociación colectiva.
Al respecto, Maximiliano Montenegro apuntó que se trata de “señales que el gobierno está dando justamente para que haya algún movimiento más en la economía”, intentando dinamizar un mercado interno fuertemente deprimido.
El fantasma de la morosidad y las “chispas” entre Lacunza y Bausili
El endeudamiento irregular se ha convertido en una de las mayores preocupaciones de la economía familiar y empresarial. Pablo Fernández Blanco aportó datos alarmantes sobre la mora en el sector financiero:
- Mora en hogares: Escaló al 12,8%, cuando hace exactamente un año se ubicaba en el 5,2%.
- Préstamos personales: Registran un nivel de irregularidad del 16,4%.
- Tarjetas de crédito: La mora alcanza el 12,6%.
La crisis no es exclusiva de las familias. La Unión Industrial Argentina (UIA) encendió las alarmas al revelar que la deuda irregular en las empresas pasó del 1,1% al 3,5% en un año, registrándose más de 4.300 industrias con retrasos en sus pagos.
Frente a esto, el presidente Javier Milei apuntó en una charla con estudiantes que la oposición intenta instalar un “mercado repugnante” sobre la morosidad para hacer campaña. Sin embargo, la discusión técnica sobre qué hacer generó un durísimo cruce en redes sociales entre el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, y el exministro de Economía, Hernán Lacunza.
Lacunza comparó la morosidad con un choque de autos, deslizando que el Estado debe prevenir conductas imprudentes: “Todo es risas hasta que dos privados chocan. Lo mismo con el crédito si se va a 100 por hora para recuperar consumo perdido sin educación financiera”. La respuesta de Bausili fue tajante: “Flojo Hernán… saltaste de ser gerente general del Banco Central a político casi sin escalas”, acusándolo de plantear una falta de supervisión totalmente falsa.
Por su parte, el economista Luis Secco señaló que “el Banco Central tiene algunos instrumentos dentro de las regulaciones de crédito” para aliviar la mora sin gastar recursos del Estado (como el mecanismo de arrastre de calificaciones deudoras), y advirtió que la oferta de crédito no genera su propia demanda si no se supera primero “la trinchera de la confianza”.
¿Qué dicen las encuestas? El termómetro de la opinión pública
El consultor político y encuestador Hugo Haime aportó datos contundentes sobre el humor social actual, destacando que el presidente Milei registra hoy su nivel de aprobación de gestión más bajo, ubicándose en un 33%.
La demanda de intervención estatal ante la crisis de deuda es contundente: el 65% de los argentinos considera que el gobierno debe intervenir para resolver el problema de la morosidad. Además, Haime detalló la profundidad del impacto en el bolsillo:
- El 40% de la población se encuentra endeudada (considerando tanto el crédito formal como el sector informal).
- El 50% de los argentinos tuvo que modificar de manera forzada sus hábitos de compra.
- Mientras que solo el 55% valora la estabilidad económica, un contundente 73% afirma que hoy lo que se necesita es trabajo, y un 50% exige un incremento de salarios.
En el plano electoral, Haime analizaba el Índice de Confianza en el Gobierno de la Universidad Di Tella, que ubica la proyección electoral del oficialismo en un 41% o 42%. Según sus proyecciones, si las elecciones legislativas fueran hoy, el oficialismo obtendría un 40% frente a un 38% de la oposición unificada. “Hoy hay un empate técnico en la segunda vuelta con un 18% de indecisos”, concluyó Haime, advirtiendo que el escenario de polarización extrema (“comunismo o anarcocapitalismo”) que busca instalar el gobierno genera dudas de cara a las inversiones y el riesgo país.
Divisas en la mira y el debate por el Cepo
La discusión de fondo sigue siendo el programa financiero y cambiario. Mientras el gobierno insiste en mantener el rumbo y evitar “cantos de sirena”, Luis Secco diagnosticó un claro “miedo a flotar” (concepto del economista Guillermo Calvo) por parte del Banco Central. Secco advirtió que “todo lo que no se haga ahora no se va a hacer el año que viene”, sugiriendo que la ventana de oportunidad para flexibilizar las restricciones cambiarias se está achicando de cara al año electoral.
En este contexto de necesidad de dólares, cobra fuerza la expectativa por el blanqueo y la moratoria impulsada por el gobierno, que estima una proyección de ingreso de divisas muy importante y que genera fuerte expectativa entre los tributaristas y que podría deparar “una sorpresa en los próximos meses”.