Con Maxi Montenegro en Plan M, el CEO del Grupo Galicia, Fabián Kon, detalló la compleja coyuntura del sistema financiero argentino. Entre el impacto del costo impositivo en el crédito, el récord histórico de consolidación fiscal y la necesidad de una estabilidad demandada por la sociedad, los ejes centrales de una charla clave sobre el futuro económico del país.

El peso de las tasas de interés y la “mochila” tributaria
Maxi Montenegro abrió el debate señalando la persistencia de tasas reales altamente positivas en el mercado crediticio, las cuales han llegado a ubicarse hasta 50 puntos por encima de la inflación en préstamos personales. Frente a este diagnóstico, el CEO del Grupo Galicia, Fabián Kon, explicó que el financiamiento sigue siendo costoso debido a múltiples distorsiones estructurales que exceden la mera política del Banco Central.
“Las tasas siguen altas y hay un componente impositivo gigantesco en la tasa”, advirtió Kon. El ejecutivo precisó que las provincias cobran hasta un 8% de la tasa nominal a través de Ingresos Brutos, a lo que se suma el cobro del IVA sobre los intereses y el Impuesto a las Ganancias. “El componente impositivo debe ser la cuarta parte de la tasa”.
Morosidad y el cambio cultural ante la baja de la inflación
Al evaluar la situación de las entidades bancarias, Montenegro cuestionó cómo se explica este nivel de tasas cuando la rentabilidad de los bancos mostró caídas recientes. Al respecto, Fabián Kon reveló que los últimos trimestres de los bancos no fueron buenos —situación verificable públicamente dado que cotizan en Nasdaq— debido a un marcado incremento en la morosidad de los clientes.
“La mora fue un fenómeno mucho más alto del que todos esperábamos por un montón de factores, como la caída en el ingreso disponible”. Kon añadió que también influyó un factor cultural: “La gente no se adaptó a que comprabas en cuotas y antes la cuota ocho no valía nada; ahora la cuota ocho es cara porque no hay inflación”.
Frente a la morosidad, Kon remarcó que la prioridad de los bancos es refinanciar y mantener al cliente dentro del sistema: “El peor negocio es perder el crédito y perder al cliente. Captar un cliente para el sistema financiero es muy caro, por eso siempre se busca extender plazos y lograr que se normalice”.
Presión tributaria: el cuello de botella para el crecimiento
En un momento de la entrevista, el periodista Martín Genero intervino para indagar sobre las reformas pendientes: “De esos principios que estuvieron contabilizando a partir de experiencias internacionales, ¿en cuáles estamos camino a llegar, cuáles nos faltan más y cuál destacarías? Me surge uno rápido que es la presión tributaria que tiene Argentina, que la sigue teniendo elevada como cuello de botella”.
Fabián Kon coincidió plenamente con el planteo de Genero y enfatizó que la presión tributaria efectiva en la economía formal es asfixiante:
- “Presión tributaria ni hablar. Cuando se mide recaudación sobre PBI, como hay una parte grande de la economía informal que no paga, la presión para el que paga es el doble”.
- Denunció además el impacto del Impuesto a los Débitos y Créditos (impuesto al cheque), que al retener un 1,2% en los flujos transaccionales, se come gran parte del margen de ganancia de las pymes. “Cargar un cobro o pago bancario no es manifestación de capacidad contributiva”.
El RIGI como “muleta” y el valor de la estabilidad
Analizando las reformas del Gobierno, Kon calificó como un “logro gigantesco y récord mundial” el haber alcanzado el equilibrio fiscal al pasar rápidamente de 6 puntos de déficit a cero. Sin embargo, aclaró que la baja de impuestos realizada hasta ahora “es buena pero no alcanza” y que se requiere ampliar la base de recaudación.
Consultado por Montenegro sobre la instrumentación del RIGI (Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones), Kon coincidió con la mirada del periodista al calificarlo como un “andador o muleta” necesario para acompañar el crecimiento. Explico que, ante una historia de 19 reestructuraciones de deuda e incumplimientos en Argentina, sectores con inversiones a largo plazo como Vaca Muerta necesitan una garantía o “traje a medida” que el país históricamente no ha asegurado.
En cuanto a cómo construir consensos duraderos —tomando como referencia los planes de estabilización de Israel en 1985 o el Plan Real en Brasil en los noventa mencionados por Montenegro— Kon sostuvo que la clave no vendrá únicamente de un acuerdo dirigencial, sino de la exigencia ciudadana: “Hoy le tengo más fe a que la sociedad demande estabilidad como norma básica para vivir”.
Educación, infraestructura y el mercado laboral del futuro
Hacia el cierre del encuentro en Plan M, Fabián Kon sintetizó las propuestas centrales que se llevarán al Coloquio de IDEA, remarcando que el desarrollo requiere mirada de largo plazo:
- Infraestructura: Argentina necesita un plan de infraestructura a 10 años para sostener el crecimiento de la producción.
- Educación y Talento: Advirtió que, si el país crece durante siete años seguidos, no habrá ingenieros suficientes para cubrir la demanda si no se revierte el atraso educativo.
- Poder Judicial: Consolidar una justicia independiente y marcos regulatorios estables que no cambien según el gobierno de turno.
- Nuevas formas de empleo: Kon planteó que el debate laboral debe actualizarse, dejando atrás la rígida dicotomía entre formal e informal para contemplar el multiempleo y las nuevas dinámicas de los jóvenes.