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Recesión “técnica” y presión política: Bullrich reclama medidas para reactivar

¿Quién asesora a Bullrich cuando se mete con el plan económico?

El tablero macroeconómico argentino atraviesa un momento crítico de estancamiento donde los indicadores de actividad no logran despegar y las tensiones políticas comienzan a filtrarse en la conducción económica. En su habitual editorial por LN+, Maxi Montenegro diseccionó el estado del programa económico del gobierno de Javier Milei y analizó el sorpresivo reclamo de Patricia Bullrich, quien rompió el libreto oficialista para exigir medidas urgentes que reanimen la producción y el consumo masivo.

Las 4 fases del programa económico de Milei

Para comprender el escenario actual, Montenegro trazó un balance de la evolución del nivel de actividad dividiéndolo en cuatro etapas diferenciadas:

  • Sinceramiento y recesión inicial: Arrancó con la devaluación y la liberación de precios congelados que provocaron una contracción corta pero severa del producto hasta abril de 2024.
  • Rebotador y “flatulencia del búho”: Entre abril de 2024 y febrero de 2025, la economía experimentó un repunte cercano al 9% impulsado por la recomposición del crédito y la estabilidad inicial.
  • Serrucho electoral: Durante el año electoral previo, el nivel de actividad cayó en una meseta volátil con una contracción del -0,6% acumulado hacia noviembre de 2025.
  • Freno y estancamiento prolongado: En la fase actual, tras el triunfo electoral del oficialismo, la economía volvió a perder tracción. Aunque la comparación interanual arroja un crecimiento del 1,2%, la medición frente al inicio de la gestión muestra un estancamiento casi total, ubicándose apenas un 2% por encima de noviembre de 2023.

El Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) de agosto no mostró señales de recuperación frente a julio y se posicionó un 4% por debajo de los niveles registrados en marzo de este año.

La economía a dos velocidades: Ganadores y perdedores

Detrás de las cifras agregadas se esconde una marcada polarización sectorial. Montenegro advirtió que la economía avanza a dos velocidades marcadamente contrapuestas:

  • Sectores dinámicos: La minería, el petróleo y el gas vuelan con expansiones cercanas al 16% respecto a fines de 2023. Sin embargo, son actividades fuertemente intensivas en capital que generan divisas pero muy poco empleo directo.
  • Sectores intensivos en empleo en franca recesión: La industria manufacturera cae un 3% en lo que va del año y se encuentra entre 7,5% y 8% abajo de los niveles pre-Milei. La construcción está un 25% abajo, golpeada por el freno a la obra pública y la parálisis del sector privado. El comercio minorista retrocede un 3% en el acumulado anual.

Consumo en caída, crédito frenado y 160 mil empleos menos

El impacto de este enfriamiento se siente de lleno en el bolsillo y los hogares. Según datos de la consultora Scentia citados en el análisis, el consumo masivo cayó un 1,2% en septiembre interanual y acumula una retracción del 2,7% en lo que va del año, afectando con dureza a supermercados y comercios de cercanía.

Por el lado de los salarios, si bien en el acumulado de los primeros ocho meses empatan a la inflación y en los últimos tres meses muestran ligeros repuntes, la medición interanual (agosto 2025 – agosto 2026) refleja una pérdida del poder adquisitivo del 3% (salarios +30,5% vs. inflación +33,5%). A esto se suma un cambio estructural en el gasto familiar: la suba de tarifas de servicios públicos y rubros privados (prepagas, colegios, telefonía) reduce drásticamente el ingreso disponible para compras masivas.

El panorama social se completa con dos datos preocupantes: el crédito al consumo lleva 10 meses paralizado por la disparada en la morosidad familiar y se han destruido más de 160.000 puestos de trabajo registrados (SIPA) desde mayo de 2025.

La sombra de Melconian y el reclamo de “políticas más audaces”

En este contexto irrumpe la figura de Patricia Bullrich. ¿Quién asesora a la ministra de Seguridad cuando cuestiona el rumbo económico? La respuesta apunta directamente a Carlos Melconian, quien fuera su referente económico durante la campaña de 2023 y mantiene una posición sumamente crítica respecto de la política monetaria y cambiaria del ministro Luis “Toto” Caputo y del titular del Banco Central, Santiago Bausili.

Bullrich reclama “mover las palancas” para rescatar a la industria, el comercio y la construcción. Montenegro señala que la funcionaria percibe un equipo económico excesivamente “conservador e inmóvil”, obsesionado únicamente por congelar el dólar y bajar la inflación, descuidando el nivel de actividad.

Las propuestas que Bullrich acerca al debate —en línea con el ideario de Melconian— implican mayor audacia: flexibilizar encajes bancarios, acelerar la compra de reservas en el BCRA y habilitar esquemas de mayor flotación cambiaria. Sin embargo, estas alternativas conllevan riesgos evidentes de reactivar la brecha cambiaría y la inflación.

El círculo vicioso del riesgo país y las conclusiones

La principal advertencia del análisis de Maxi Montenegro radica en el riesgo político y financiero de mantener la economía inmóvil. El estancamiento alimenta el descontento en las encuestas, lo que genera inquietud en los agentes económicos sobre la gobernabilidad y la reelección en 2027. Esta incertidumbre presiona sobre el mercado financiero —con un riesgo país que superó los 700 puntos— y posterga aún más las decisiones de inversión.

Para el equipo de Caputo, el dilema es de hierro: sostener el ortodoxo ancla cambiario-fiscal a riesgo de sofocar la actividad urbana, o aplicar estímulos audaces que pongan en peligro la estabilidad de precios lograda.