Industria

La radiografía de una industria acorralada mientras el sector petrolero vive su mayor boom

"Válvulas metalúrgicas de fundición en taller industrial con el fondo de las torres de perforación de Vaca Muerta."

El contraste entre el desarrollo récord del sector energético y la realidad de la industria metalmecánica santafesina expone una de las tensiones más complejas de la economía argentina. Mientras Vaca Muerta atrae inversiones multimillonarias bajo esquemas de incentivo fiscal, las pymes que históricamente proveyeron insumos y componentes clave enfrentan un escenario de parálisis y pérdida progresiva de mercado frente a los productos importados desde Asia.

El caso de la empresa AMRO SRL, una fundición de aceros especiales afincada en la ciudad de Rosario que cuenta con 60 empleados, sintetiza el drama del entramado pyme industrial. Durante años, la compañía volcó su capacidad productiva a la fundición de cuerpos de válvulas de petróleo para firmas nacionales que abastecían mediante contratos macro a petroleras como YPF y Pan American Energy. Sin embargo, ese engranaje productivo se interrumpió de forma drástica.

Del taller rosarino a Vaca Muerta: el freno a la producción nacional

Al iniciar la conversación, Maximiliano Montenegro indagó sobre la actividad central de la compañía: “¿A qué se dedica la empresa y cuántos empleos tiene?”. Ricardo Mena, presidente de la firma, detalló que la planta pone a disposición metales ferrosos para piezas específicas, destacando que su mayor volumen de producción estaba concentrado en la industria hidrocarburífera.

No obstante, el empresario advirtió sobre el repentino cambio de escenario: “Las empresas que tenían contratos macro con YPF y otras petroleras hoy traen las válvulas de China directamente; prácticamente no podemos competir”. Según explicó Mena, no se trata de una falencia técnica ni de estándares de fabricación, sino de una asimetría estructural de precios.

Frente a esta revelación, Montenegro repreguntó para dimensionar la brecha comercial: “¿Y qué diferencia de precios hay de lo que le han comentado?”. La respuesta del industrial dejó al descubierto la magnitud del problema: “El costo final de la válvula terminada en China es un 30% de lo que sale acá. Generalmente lo que sale el cuerpo fundido acá es el precio al que viene la válvula de China ya armada y lista para poner en cañería”.

Tarifas, ART y dólar pisado: la trampa de los costos internos

La incapacidad de competir no responde únicamente a la escala del gigante asiático, sino a la acelerada suba de los costos operativos en dólares dentro del mercado interno. Ante la consulta del equipo periodístico sobre las razones de semejante brecha, Mena enumeró los factores de costos que asfixian la rentabilidad industrial.

En primer lugar, el impacto de las tarifas de servicios públicos representa un golpe crítico. “Nuestra factura de energía pasó de 35 millones de pesos mensuales a 55 millones en solo dos meses por los cargos de transporte de CAMMESA”, precisó el titular de AMRO SRL. A esto se suma el costo impositivo y laboral, con un incremento desmedido en las alícuotas de las Aseguradoras de Riesgos del Trabajo (ART). “Pasamos de pagar un 13% a un 35% de la masa salarial. Esto no se debe a alta siniestralidad, sino a los estudios de abogados que incentivan juicios sistemáticos por supuestas enfermedades profesionales”, denunció.

A este cuadro se añade la rigidez de los precios de venta. La empresa mantiene sus valores expresados en moneda extranjera desde hace dos años sin posibilidad de trasladar los incrementos de insumos, energía y mano de obra, lo que licua los márgenes de operación.

El mercado de repuestos y el avance de China en productos seriados

El impacto del ingreso irrestricto de componentes asiáticos no se limita al sector petrolero. AMRO SRL fabrica de forma directa aros de acoplados para semirremolques y los provee a las principales terminales del país. “En Argentina lo vendemos a 700 dólares con trazabilidad y certificación IRAM; el repuesto chino llega a 300 dólares”, ejemplificó Mena. Si bien las terminales formales mantienen la compra local por exigencias de seguridad y homologación, el mercado de repuestos del transporte ha sido absorbido casi en su totalidad por el producto importado.

Durante el tramo final del reportaje, el periodista Martín Genero planteó una inquietud sobre la dinámica internacional: “¿Cómo se maneja esto a nivel mundial? ¿Las compañías de EE.UU. o Medio Oriente fabrican en el lugar o importan con otras ventajas industriales?”.

Mena fue tajante en su diagnóstico sobre el comportamiento del mercado global: “China copó todo el mercado mundial en productos seriados. Por eso hoy estamos produciendo solo aquellos productos no seriados, de 2 o 3 piezas, que no le conviene al mercado chino. Pero todo lo que es de serie nos absorbió el mercado”. El empresario recordó además que, años atrás, YPF mantenía el compromiso explícito de priorizar la provisión de fabricantes nacionales, política que ha cedido en favor de la búsqueda exclusiva del menor costo inmediato.

La reflexión de Maxi Montenegro: una locomotora sin vagones

Al cierre de la entrevista, el periodista Maximiliano Montenegro analizó la paradoja que atraviesa la industria proveedora y cuestionó la falta de articulación con el desarrollo del polo energético.

“Tenés al sector más dinámico de la economía, el que está creciendo a tasas superiores a las chinas y con una ventaja comparativa natural”, planteó Montenegro. Acto seguido, contrapuso los esquemas de incentivo frente a la carga impositiva y tarifaria que soportan las pymes locales: “Le das beneficios como la libre disponibilidad de divisas y le bajás 10 puntos en Ganancias porque hacés ‘pick up winners’, que ya son ganadores. Mientras tanto, este señor paga 55 millones de luz y paga el 35% de Ganancias”.

Sobre la cadena de valor nacional y el aprovechamiento de la tracción petrolera, el conductor remarcó: “Vos necesitás que muchas empresas de Santa Fe, Córdoba o Buenos Aires se enganchen a esa locomotora, que aprovechen el boom de demanda. Me hace ruido que tenés personal calificado de años y decís: ‘priorizo el costo inmediato y me lo provee China'”.

Finalmente, al referirse al impacto del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), advirtió sobre la necesidad de evaluar el saldo real para la economía nacional: “El RIGI te va a traer muchísimas inversiones, pero habrá que hacer la cuenta del neto de todas las importaciones de bienes de capital e insumos que van a traer si es todo importado. Me da la impresión de que hoy está un poquito desorganizado el mercado y hay unos problemas de coordinación”.

 


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