La presencia de los autos chinos en Argentina dejó de ser una novedad marginal para convertirse en un fenómeno visible en las calles y en los registros de patentamiento. En un contexto donde las ventas generales registran caídas del 10% al 15%, el crédito continúa retraído y los consumidores cuidan sus divisas, los modelos importados del gigante asiático lograron captar una porción significativa del mercado local. Sin embargo, el escenario de precios accesibles en moneda dura tiene fecha de vencimiento.
El economista y especialista en el sector automotor Lucas Abriata participó del streaming de Ahora Play y analizó junto a Maximiliano Montenegro y Martín Género las razones estructurales detrás del inminente ajuste en dólares de estos vehículos, las modificaciones arancelarias que abren la puerta a Tesla y la reconfiguración de la industria nacional.
La fórmula del aumento: cupo saturado, aranceles y el “factor Tesla”
El principal atractivo de las marcas chinas radicó en su capacidad para ingresar bajo el régimen de excepción del arancel de importación del 35% destinado a modelos híbridos y eléctricos, ofreciendo valores alineados con los mercados internacionales. No obstante, las condiciones del juego comenzaron a cambiar.
Durante la charla, Maximiliano Montenegro fue directo al núcleo de la preocupación comercial:
“¿Cuánto van a aumentar los autos chinos el año que viene? Algunos dicen 10% en dólares automático… van a tener que mixear entre el 35% que van a ingresar algunos con el 0% otros, porque parte del cupo para los importadores se lo va a quedar Tesla. ¿Vos coincidís con ese diagnóstico?”.
Abriata confirmó la perspectiva y detalló el mecanismo que empujará las listas hacia arriba:
“Sí, yo coincido… van a aumentar en dólares. El importador no va a tener el 100% de los autos que pone a la venta al cero de arancel, sino una ecuación de mix: unos al 35% y otros al 0%. Para que los que pagan 35% no queden fuera de mercado, va a hacer una distribución en su seteo de precios y eso va a recargar a los autos”.
El especialista remarcó que esta corrección no dependerá exclusivamente del desembarco de la compañía de Elon Musk. Si bien el cupo total es de 50.000 unidades (repartidas en partes iguales entre las terminales radicadas en ADEFA y los importadores independientes), la demanda de las marcas chinas superó ampliamente la capacidad asignada. “El cupo arrancó sin llenarse; hoy están peleándose a muerte por entrar. Es natural que algunos terminen ingresando con el 35%”, sentenció.

El Boletín Oficial y las modificaciones en los valores FOB
Un cambio normativo publicado en el Boletín Oficial redefinió los techos de precios para acceder a la exención del 35% arancelario. El límite anterior de 16.000 dólares FOB estaba diseñado casi a la medida de los vehículos chinos, dejando fuera a alternativas europeas más costosas.
Con la nueva actualización, el tope trepó a 35.000 dólares FOB para eléctricos puros y a 18.000 dólares FOB para híbridos enchufables. Para Abriata, la cifra de 35.000 dólares parece pensada para viabilizar el ingreso del Tesla Model 3 (tanto en sus versiones de Estados Unidos como de Shanghái), beneficiando también a marcas prémium alemanas y modelos eléctricos tradicionales europeos. Por su parte, el escalón de 18.000 dólares FOB le calza justo a proyectos como la Ford Territory híbrida enchufable proveniente de China.
Seguridad y calidad bajo la lupa
La discusión sobre los estándares constructivos y de protección al pasajero ocupó un tramo central del intercambio. Martín Género introdujo una de las preguntas más incisivas al recordar los antecedentes de Abriata evaluando pruebas de choque:
“Lucas, yo me acuerdo de un video que hiciste … te quería preguntar: los autos chinos en ese sentido, normas de seguridad, ¿qué tal? ¿Qué te parece? Porque yo sé que si son inseguros lo decís, no te importa”.
Abriata evitó las generalizaciones y contextualizó la situación de los productos importados frente al piso normativo argentino:
“Tenés todo un abanico: el otro día presentaron una pickup china de 35.000 dólares con solo dos airbags frontales. Hoy la regulación y reglamentación de seguridad en Argentina está literalmente por debajo de la India… Probablemente los productos chinos que estén entrando sean en su mayoría más seguros que los productos argentinos promedio que tenemos, aunque en China no tenés la certeza de pruebas de choque independientes como en Europa o Estados Unidos”.
Respecto a las terminaciones y el rendimiento global, el analista comparó el ecosistema chino con el europeo o estadounidense: conviven desde opciones económicas y básicas hasta vehículos de alta gama capaces de competir mano a mano con firmas consagradas como Porsche, Mercedes-Benz o BMW. “No es que todos los chinos son buenos ni todos son malos; hay que mirarlo caso a caso y modelo a modelo”, concluyó.
¿Riesgo de desindustrialización? Por qué Argentina no hará “la gran Chile”

Frente al avance de los importados, que ya representan cerca del 70% del mercado, liderados por Brasil (60%) y seguidos por China (10%), Montenegro consultó sobre la viabilidad de las plantas locales:
“¿Ves un modelo donde Argentina hace ‘la gran Chile’, que tenía terminales y hoy no tiene nada? ¿Ves que parte de este ecosistema de terminales y autopartistas puede sobrevivir?”.
Abriata descartó un cierre masivo de plantas en el corto y mediano plazo y subrayó que el futuro productivo descansa en la especialización de pickups y utilitarios para exportación:
- Ventaja competitiva: En el segmento de camionetas con caja, Argentina posee un nivel de eficiencia destacado: modelos como Hilux y Ranger fabricados localmente lideran las ventas incluso en mercados abiertos y sin aranceles como el chileno.
- Inversiones firmes: Terminales como Toyota acaban de anunciar inversiones de 1.300 millones de dólares y exportan el 80% de su volumen, Ford adapta Pacheco para la Ranger híbrida enchufable, Volkswagen prepara la línea para la nueva Amarok y Mercedes-Benz continúa con la Sprinter.
- El contraste con los compactos: Las automotrices volcadas a automóviles chicos para el consumo doméstico —como el caso de Stellantis con modelos de ciclo cumplido en Palomar, enfrentan las mayores dificultades para competir frente a la oferta externa.
La conclusión para los lectores es contundente: la ventana de precios promocionales para adquirir autos chinos en Argentina tiende a achicarse. La combinación entre cupos fiscales que quedaron estrechos y la necesidad de los importadores de prorratear los mayores aranceles anticipa que el valor de entrada en dólares sufrirá ajustes alcistas en el corto plazo.
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